A bote pronto

Jordi Mestre planta a Bartomeu

El pasado miércoles en el seno de la directiva del FC Barcelona hubo movimiento de tierras con la dimisión irrefutable del vicepresidente Jordi Mestre. Es un hombre que incorporó a la Junta el presidente Sandro Rosell en el año 2010, para ser ascendido cuatro años más tarde, ya bajo la égida de Josep Maria Bartomeu.

Ya que nos hemos referido, aunque de soslayo al anterior presidente, nos satisface constatar que la Audiencia Nacional ha ratificado su absolución, al rechazar el recurso de la Fiscalía que solicitaba seis años de cárcel. Todo ha quedado en un mal sueño de casi dos años que ha padecido prisión provisional bajo el desamparo de unos criterios muy discutibles. Ahora, reconocida su inocencia, ¿Quién paga al dirigente el tremendo mal causado?

Jordi Mestre ya tenía anunciado su retiro coincidiendo con la obligada marcha dentro de dos años del presidente por imperativo legal. Sin embargo, la ha avanzado notablemente aludiendo motivos personales, pero reconociendo “fuertes discrepancias internas”.

Hay una razón de orden personal que se deriva de su nuevo cargo de presidente del Gremi d’Hotels de Barcelona, reemplazando a Jordi Clos que había ostentado la presidencia las últimas dos décadas. Cargo que también llegó a ocupar con anterioridad Joan Gaspart. Mestre es un industrial hotelero con tres mil camas en diversos establecimientos repartidos por la geografía española, continuador de la obra de su padre sobre la mitad de los años setenta.

Pero las causas de fondo hay que buscarlas dentro del ámbito culé, donde con el dirigente, responsable del área deportiva, tenían silla Xavier Vilajoana, Silvio Elías y Javier Bordas, colaboradores que han mostrado disconformidades en algunas de las decisiones. La principal, la renovación del técnico Ernesto Valverde.

Otro punto, para nada desdeñable, es su apuesta por el manager Pep Segura, muy contestado por los compañeros de la Junta, por la opinión publicada y por la afición en general. Su posible dimisión, ya que no habrá cese pues el señor Segura ha manifestado que se siente fuerte y con confianza para continuar, puede ser cuestión de días y Mestre ha preferido sufrirlo desde de fuera.

A Jordi Mestre se le reconocen dos patinazos importantes. En verano del 2017, en la presentación de Pep Segura como manager general, contestó en sala de prensa una pregunta sobre Neymar y su respuesta fue categórica.: “Neymar se quedará en el Barcelona al 200%”.

La otra intervención sonada fue cuando estrenó ocupación como portavoz del club para responder al canal poseedor de los derechos de retransmisión y dejó en evidencia a Gerard Piqué por un fallo cometido. Con el central hubo otros desencuentros, principalmente el verano pasado con “la decisión” documental producido por una empresa audiovisual del jugador, por la que se dio cuenta que Griezmann dejaba plantado al Barça.

Sea como fuere, Mestre es el cuarto vicepresidente que deja plantado a Bartomeu. Le precedieron Carles Vilarrubí, (también el directivo Jordi Monés) en desacuerdo ambos con la celebración del FC Barcelona- Las Palmas con más de mil ciudadanos catalanes heridos el día del referéndum de Catalunya, Manuel Arroyo y Susana Monje.

Se va Mestre y la secretaría técnica puede padecer un nuevo salpullido. Han pasado Txiki Beriguistain, Andoni Zubizarreta, Robert Fernández. Mestre lo deja todo, precisamente cuando los despachos echan humo, no se ha firmado a Griezmann (al menos oficialmente) y Neymar es un proyecto sólido de reincorporación. Las riendas las toma el propio presidente que emulará a su homólogo madridista, Florentino Pérez.

Muchos entrenadores de los equipos de formación aún no se les ha llamado para renovar sus contratos ya caducados.  Los nombres de Braida, Bakero, Amor, Segura, Abidal y Planes están a la palestra. Alguno puede abandonar el Club y otros atender el desempeño de nuevas funciones. Toca ventear de nuevo el organigrama. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça universal

Twitter: @albertgilper

www.planetaDeporte.es