A bote pronto

Istambul, próxima estación

Este fin de semana se ha confirmado la progresión del fútbol femenino, que cuenta con la primera victoria española en un Mundial y que se corresponde con su partido inicial en Francia ante Sudáfrica. Mérito de un remonte, aunque fuera de la mano de dos penaltis consecutivos y una expulsión, todo ello de libre interpretación con el VAR de por medio.

La liga 1,2,3, nombre comercial de la Segunda División española, ha acabado en su fase regular. Ascienden directamente Osasuna y Granada. El tercer equipo saldrá de las confrontaciones por eliminatorias de promoción entre el Málaga (3), Albacete (4), Mallorca (5) y Depor (6). Se sabrá el 23 de junio.

Para hoy domingo está dispuesta la final de la Liga de Naciones en la que competirán la Holanda de De Ligt y De Jong, entre otros, con la Portugal de Cristiano Ronaldo. Interesante partido en las acaballas del fútbol europeo del curso, que dará paso a la apertura de la fase final de la Copa de América. En la previa, Leo Messi ya golea por partida doble con Argentina en el amistoso contra Nicaragua.

Y, mientras, el trabajo de los despachos es arduo. Actualmente, la plantilla del FC Barcelona que se versiona para el curso 2019-20 es un puzzle de complicada definición. La afición culé se halla aún deprimida por dos resultados fatales que casi han ninguneado injustamente el gran éxito de la liga, con barrido incluido a sus máximos oponentes madrileños.

Ese factor inexorable que es el tiempo tornará a atemperar los ánimos y las aguas volverán a su cauce, bajo la encomienda del nuevo proyecto deportivo que generará las renovadas ilusiones de la afición. Nada nuevo, todo es reiterativo y es inherente al comportamiento humano. La afición barcelonista se emplazará, por tanto, para el objetivo de estar en la final de Champions League en Istambul.

Estamos en ese impasse en que las operaciones mercantiles con futbolistas se dibujan, pero cuesta materializarlas, por los muchos intereses en juego y con movimiento de capitales cada vez más extraordinarios, consecuencia de las cifras que mueve este deporte, incrementadas en progresión geométrica por los ingresos atípicos.

Estos registros de entradas monetarias, marginales a los taquillajes y expediciones de los carnets de asociados, representan ya el grueso de los ingresos de los clubes más representativos, nacionales e internacionales. Siendo ya tiempo así y no observando razones para el cambio, deberíamos evitar referirnos a ellos bajo el apelativo de “atípicos”. Pues, sin ellos, el negocio se derrumba.

Apenas esta semana que completamos ha habido operaciones de altura que se hayan concretado. Destaca, sobremanera, el Real Madrid que se ha cobrado dos piezas muy importantes ya previstas: Jovic y Hazard. Sobretodo el belga, que puede oscurecer el futuro de Vinícius.

La contratación del “blueEden Hazard alcanza un monto económico de 100 millones de euros de fijo, más 70 de variables. No tenemos constancia de otras operaciones donde la parte variable alcance hasta un 70% con respecto a la fija. Otra muesca más al oscurantismo del fútbol, que no concreta las condiciones de cumplimiento de esas variables y disipa el precio con el tiempo como aliado.

Si las variables desconocidas son que el Real Madrid se mantenga en Primera División, se clasifique para algún torneo y otras “exigencias” de este calibre menor, como suponemos, debieran hablar directamente de una inversión de 170 millones de euros para un jugador que en el ecuador de su primera temporada blanca cumplirá 29 años.

Gareth Bale tiene la puerta abierta de salida para que entre Paul Pogba o Christian Eriksen, según prevalezca el criterio contrapuesto de Florentino Pérez, que apuesta por el danés del Tottenham, o Zidane, que prefiere al francés de ascendencia guineana.

En el Barça, permanece en la encrucijada la decisión de De Ligt, en tanto se dejan pasar las hojas del calendario para confirmar la incorporación prevista de Antoine Griezmann para el uno de julio, previo pago de la cláusula de rescisión al Atletico, rebajada a esa fecha a 120 millones de euros. En el entretanto, el francés sigue alimentando las dudas de su destino final que ya dice conocer.

Coutinho, Umtiti, Malcom, Rakitic e, incluso, Dembélé están en el escaparate. Éste último, en el caso improbable de que la sombra alargada de Neymar volviera a tener visos lumínicos en el Camp Nou. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça Universal

Twitter: @albertgilper

www.planetaDeporte.es