A bote pronto

“In memoriam” de Andrés Gimeno

Nuestro A Bote Pronto diario se corresponde comúnmente con las andanzas del FC Barcelona, en función del público principal al que va destinado, a través de la web del planetadeporte.es y del grupo de Facebook, Barça universal, del que somos fundadores y administradores.

Sin embargo, por nuestro seguimiento del fútbol global y de otros deportes, nos apetece referirnos a otras actividades. Ni siquiera que sea de tanto en tanto. Como la de hoy, que tiene forma de obituario al referirnos al tenista barcelonés Andrés Gimeno, recientemente fallecido. Y con ello satisfacemos y cumplimos con la petición de un amable comunicante que nos lo sugiere.

La primera impresión es que a Andrés Gimeno no se le ha hecho justicia y su dimensión deportiva debió alcanzar mayor protagonismo. Fue víctima de la normativa del deporte que hasta el año 1968 dividió a sus practicantes entre amateurs y profesionales. Los primeros jugaban los torneos oficiales de la Copa Davis y los Gran Slams, vetados para los profesionales.

En la embocadura de los años sesenta, Gimeno atendió la petición del ex tenista estadounidense John Albert “Jack” Kramer (1921-2009) que viajó expresamente a Barcelona y firmó un contrato con ese movimiento que implicaba la exclusividad al grupo para fomentar partidos de exhibición por todo el mundo y muy bien retribuidos.

La Federación Internacional cambió la reglamentación y, reconociendo el falso amateurismo, pues para retener a las figuras incipientes las federaciones estatales les subvencionaban, no estableció discriminación alguna. Así Gimeno pudo incorporar a los Gran Slams y jugar con España, ya rebasados los treinta años. Muchos habían suspirado en ver la dupla SantanaGimeno defendiendo a España en la Copa Davis y hacer compañía a los internacionales Arilla, Gisbert o Couder, a los que se incorporó más tarde Orantes. Gimeno fue el deportista español precursor en hacer las maletas y jugar por libre allende fronteras marítimas y terrestres.

Su primer gran trofeo lo conquistó en 1960 y no podía ser otro que el Conde de Godó, primero obtenido con divisa española, jugado en la pista central del Real Club de Tenis de Barcelona, pista talismán para el tenis español. Su trofeo más preciado fue el Roland Garros de 1972 conquistado en París al vencer en la final al francés Patrick Proysi. Fue el campeón más veterano, a dos meses de cumplir los 35 años.

Recordamos ese mismo año una eliminatoria de semifinales frente a los EE.UU. que tuvimos la dicha de verla en directo desde las gradas. Perdió España pro 2-3 ante los EE. UU que se proclamarían campeones al vencer por el mismo tanteo a la Rumania del genial Ilie Nastasse. El número uno americano era el portentoso Stan Smith.

El tándem con Santana no fue posible y las cinco “ensaladeras de plata” españolas en Copa Davis llegaron con el cambio del milenio (2000-04-08-09-11) ya con el relevo de Rafa Nadal como número uno español. La muñeca sensacional de Santana, solo superada por la de Laver, se hubiera complementado bien con la volea del espigado Gimeno, que también destacaba por la potencia de su servicio.

Fueron coetáneos a los australianos Rod Laver, Ken Rosewall y Roy Emerson, campeones de la Copa Davis disputada en 1965 y que levantó a los españoles en la madrugada española para seguirla en blanco y negro a través de TVE, de la voz del gran periodista Juan José Castillo, que popularizará el dicho “entró, entró” para reafirmarse en aquellas pelotas cuyo bote lindaban las líneas perimetrales de la pista.

Al año siguiente de su gesta parisina, Gimeno se retiró y montó en la comarca del Baix Llobregat, lindante al Barcelonés, una escuela tenística con más de veinte pistas que lleva su nombre. No pudo evadir la crisis económica y para paliarla el mundo del tenis le organizó un sentido y lucrativo homenaje en el Palau Blaugrana – él era aficionado periquito – donde estuvo presente todo el tenis español y muchos representantes extranjeros.

Muchos que no tuvieron ocasión, por razón de edad, de reconocer al tenista, le recuerdan por sus aportaciones técnicas en las retransmisiones televisivas, actividad que ejerció durante un largo período.

Hablar de Gimeno, fallecido a sus 82 años resulta un ejercicio de nostalgia para aquellos que vimos su figura esbelta, su frente prematuramente despejada y compensada con frondosas patillas sobre la pista del RCT Barcelona. Además, tuvimos oportunidad de tratarle en otro ámbito profesional.

Murió un gentleman del tenis, un señor de Barcelona. Descanse en paz. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça universal

Twitter: @albertgilper

www.planetaDeporte.es