A bote pronto

Griezmann sí, Neymar… también

El mejor alimento futbolístico viene allende los mares y a través de la irregular – en el juego y en el calendario – Copa de América.

Hoy se sabrá el cuarto finalista que saldrá del duelo Uruguay- Perú, donde los charros figuran favoritos. Argentina, Brasil y Chile ya están clasificados y los dos primeros dirimirán la primera semifinal en un “superclásico” el próximo tres de julio, en un partido que goza de todos los ingredientes para la pasión.

El día 4 la selección andina disputará, probablemente contra Uruguay, la otra semifinal, para concluir el campeonato el 7 de julio en el estadio de Maracaná.

Mientras ello sucede, la final del Europeo sub 21 entre Alemania y España calienta motores. El mayor riesgo de “la rojita” viene dado por la incertidumbre de varios de sus miembros acerca de su futuro inmediato. El campeonato los ha revalorizado y el mercado con sus cifras mareantes a los futbolistas y a los clubes poseedores de sus derechos federativos, puede distraer la atención. En esa tesitura está medio equipo titular.

En los despachos se siguen quemando etapas. Ahora, Atlético y Barca, equipos que de tradición se han comportado amigablemente en razón de que tienen un común adversario, ya negocian el trasvase de Griezmann, condicionados por la cláusula de rescisión como punto de partida, pero sin ser arma arrojadiza. Probablemente, el Barça pagará más dinero y el pago a plazos irá ligado a los compromisos de pago que adquiera el Atlético por la compra al Benfica de Joao Félix, tasado por similar importe.

Nelson Semedo puede ser moneda de cambio. Tiene una cláusula de 100 millones que el Barça no está dispuesto a rebajar más allá de su mitad, en tanto que el Atlético negocia solo sobre treinta millones. No hay interés por la venta, pero sí de Simeone por la incorporación, que tiene el visto bueno del jugador que pretende más protagonismo sobre el rectángulo. Se dan, pues, los ingredientes favorables a una mutación de camiseta.

El “asunto Neymar” está estancado solo aparentemente, pues sigue su proceso de desgaste que conduce a un cambio de rumbo. Los datos constatados es que Neymar quiere regresar al Barça, que el Club no le ha cerrado las puertas, si bien le ha puesto una serie de condicionantes que el futbolista está dispuesto a cumplir. Los más importantes es que retire la demanda de los Juzgados y que se rebaje notoriamente sus emolumentos actuales.

Su Club actual, el P.S.G. está dispuesto a vender, según ha anunciado el propio presidente Nasser Al-Khelaïfi. La tasación es negociable a partir del precio de adquisición, que son los 222 millones que costó su cláusula de rescisión. Para llevar a cabo la operación, el Barça necesita vender y el club parisino puede aceptar algún intercambio que rebaje el montante. Umtiti, Coutinho, Dembélé y Rakitic son futbolistas que están en la pole position para que, hasta dos de ellos, formen parte activa de la operación.

La recuperación de Neymar consta de mil pasos y algunos embrollos, entre ellos la negación del vicepresidente del FC Barcelona, Jordi Cardoner. Lo cierto es que, a día de hoy, después de las reacciones estomacales, la afición comienza a ilusionarse por un cuarteto de ases en la construcción formado por Leo Messi, Luis Suárez, Griezmann y Neymar.  Ya no se ve inverosímil, solo de dificultad extrema.

Dificultad que se extendería al entrenador Ernesto Valverde para compensar un “once” conjugando las cuatro piezas. ¡Bendito problema! O así piensa nuestra pluma.

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