A bote pronto

Griezmann como media punta

La incorporación de Griezmann estaba prevista para la temporada pasada y venía a cubrir el hueco dejado por la marcha furtiva de Neymar al P.S.G. Messi y Suárez se habían quedado solos, sin un tercer socio de confianza.

La inadaptación de Arda Turan, Alcácer y otros recursos menores lo aprovechó Valverde en beneficio de su concepto futbolístico, mucho más alineado con un esquema más conservador, lo que facultaba que esa tercera pieza tuviera una misión más próxima al soporte defensivo y al inicio de la creación que a la definición. De ahí los fichajes de Paulinho (2017-18) y Arturo Vidal (2018-19).

Con Griezmann, aunque aterrizado con un año de retraso, el Barça puede recuperar un “tridente” de alta graduación y capacitación. Pero, hete aquí, que al binomio Suárez- Messi, que fue suficiente para ser el máximo goleador de la liga española, le pueden crecer piezas por duplicado.

El problema se le multiplica a Valverde si, a la incorporación del francés, se uniera la de Neymar. Sin el brasileño, ya tiene el “txingurri” problemas de adecuación, aunque éstos se piensen superados por el interés proyectado por el entrenador hacia Griezmann. Da a entender que ya tiene asignado el encaje del campeón del mundo en el once titular.

Al trío Messi – Suárez- Griezmann se le une, a fecha de hoy en la plantilla Dembélé y Coutinho, para formar alineaciones alternativas que garantizan resolución.

La sombra de Neymar, que tiene visos de alargarse todo el mes de agosto hasta el cierre del mercado, deja en una provisionalidad manifiesta el futuro de la plantilla, por razones deportivas, económicas y la intercesión de ambas.

En tanto que Dembélé, y el brasileño Coutinho si permanece, pueden ser complementos de lujo, la rumoreada llegada de Neymar obliga al Club a vender sí o sí a ambos y al entrenador a revolucionar su dibujo táctico para dar cabida a un cuarteto de ensueño. Lo cual parece una tarea conceptualmente inasumible para el actual técnico.

Aparcando el futuro siempre incierto, si nos avenimos al contraste de los hechos consumados, la presencia de Griezmann es un refuerzo extraordinario que tiene que ver con la calidad del futbolista y su versatilidad. Abidal y Bartomeu han pasado la pelota al míster: “Es un jugador muy completo, con mucho talento, muy inteligente”, afirmó su compatriota y el presidente remató: “Era un jugador muy querido por él (Valverde).

El criterio más conservador es que ocupe la franja puntera en la banda izquierda, en la misma posición que ha ocupado, sin éxito, Coutinho. Garantiza más gol y mayor trabajo en la recuperación y no altera las posiciones de Messi y Suárez.

La fórmula más espectacular sería centrar la posición de Leo Messi como media punta con De Jong y Griezmann de escuderos de lujo, dejando el ataque para Dembélé (Neymar) y Suárez. Esta es una opción de riesgo.

O así piensa nuestra pluma.

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