A bote pronto

Gira la noria de fichajes

A las puertas de la final de Copa del Rey, el vaivén de rumores sobre fichajes se sucede entre los clubes. Es normal para casi todos los equipos que ya han concluido la temporada, pero no debiera ser así para los disputantes del último partido del curso balompédico al más alto nivel.

La derrota europea inopinada de Liverpool ha acelerado los apresuramientos del club blaugrana para obtener refuerzos, en tanto que otros nombres están señalados, con la puerta de salida abierta o entreabierta.

Son movimientos que debieran hacerse con mayor sigilo, evitando que trascienda a la opinión pública y cree elementos de distracción a la plantilla actual que tiene un importante objetivo por delante para cerrar la temporada con doble brillo.

Entre los rumores que corren, se ha colado una constatación, cual es el fichaje de la joven joya holandesa del Groningen. Ludovit Reis, de solo 18 años, es un centrocampista cualificado que ha costado ocho millones de euros y que estará a prueba en la pretemporada para que Valverde decida su futuro, colocándole en la primera plantilla o permitir su crecimiento personal y profesional en el Barça B.

Lleva tiempo cociéndose el fichaje de De Ligt que pone en el mercado a Umtiti, aunque el francés es renuente a un eventual traspaso. Los rumores sobre su lesión de rodilla, curada, de momento, paliativamente, en contra de la opinión de los galenos del Club que optaban por la intervención quirúrgica, han roto el “feeling” del jugador con la directiva y la afición.

Jasper Cillessen ha vuelto a manifestar su voluntad de marchar en busca de la titularidad en otro equipo. Tiene una cláusula de rescisión de sesenta millones, pero que el Club deberá rebajar muy sustancialmente para permitir su marcha, a un destino que bien podría ser el Benfica. El perfil del segundo portero se correspondería con un hombre experimentado y se apunta a Coastels de la Bundesliga, ya en la agenda del año pasado, aunque hay otros nombres que responden al mismo corte. Como tercer portero y titular en el filial, permanecería Iñaki Peña, de veinte años y en el que se tienen depositadas muchas esperanzas.

Hay que reforzar también los laterales y Wagué, el senegalés mundialista de Rusia, tiene todos los números para ascender al primer equipo. En la otra ala, urge buscar una alternativa a Jordi Alba. Miranda fue la propuesta de Pep Segura que ha fracasado por precipitada y la alternativa parece ser pasará por un jugador veterano y experimentado. Filipe Luis, que ha abandonado el Atlético, está en la recámara, si no sale una oportunidad de mercado.

Para entrar hay que dejar salir. La entrada de un delantero cotizado a primer nivel, pasa por el traspaso de Philippe Coutinho. El brasileño se ha devaluado desde que abandonó el Liverpool. No será fácil una transacción sin pérdidas en el balance.

Antoine Griezmann es el principal colocado para suplirle. La directiva se enfrenta a la opinión publicada de la afición y a parte de la plantilla que no vería con buenos ojos la incorporación del francés, que el curso pasado dejó tirado al FC Barcelona con “la decisión”.

Otra alternativa vuelve a ser el posible regreso de Neymar. Al margen de las dificultades económicas, se incluye también la división interna de la afición y directiva, aunque en este caso el jugador sí dispone del favor de la plantilla.

El “nueve” es otro puesto a potenciar, considerando la edad de Luis Suárez (32 años). La secretaría técnica parece que da tumbos en la elección, sin tener decisión tomada sobre apostar por la veteranía o se elige algún joven valor con proyección. Los jugadores del Barça B, Abel Ruiz, Collado y Carles Pérez aún no se les considera maduros para dar el salto y deberán renovar su estancia en el filial o conseguir una cesión a un equipo de superior categoría a la Segunda B, donde continuará militando el Barça B tras una temporada deficiente donde no se han conseguido los objetivos de ascenso de categoría. Hay una oferta al Celta por Maxi Gómez.

El joven Malcom, fichaje “de Club”, según definición de Valverde, puede ponerse en el mercado si se recupera la inversión millonaria, cuantificada en 40 millones.

El fichaje del centrocampista De Jong, hace un mes cerrado, obliga a hacer caja con algún traspaso de algún futbolista cotizado. Sería el caso Ivan Rakitic, titular indiscutible con Valverde, de 31 años, que tiene mercado en La Premier y en el Scudetto. No se lo va a poner fácil el croata que pretende continuar y cumplir un contrato, aún pendiente de la mejora económica prometida por el presidente Bartomeu.

No hay decisión tomada respecto a Riqui Puig, la gran ilusión del barcelonismo. Salvando las distancias, es un bien a proteger como Xavi e Iniesta en su día y lo más prudente sería el ascenso directo al primer equipo y su incorporación paulatina en el “once”.

Bajas seguras serán Vermaelen, Boateng y Murillo al extinguirse el compromiso contractual. Tampoco se repescarán para el primer equipo a André Gomes y Denis Suárez que están en el mercado al mejor postor. Si se hará con Joan Cucurella, que ha cuajado una excelente temporada en el Éibar, pero con una asignación de funciones distinta a la programada. Es posible que efectúe la pretemporada con el primer equipo y luego se decida si se traspasa o permanece en la plantilla.

Todibo es un joven central, fichaje de invierno, que gusta y su futuro pasa por la decisión sobre Umtiti. En el caso de que el “Big Sam” continúe podrá ser cedido a una liga extranjera.

En la noria de fichajes y traspasos suben y bajan nombres continuamente. Muchos de ellos filtrados interesadamente por los distintos operadores del mercado. Como se barajan todos los nombres y todas las opciones, al final acaban acertando todos.

La plantilla debe hacer abstracción del movimiento de los despachos y prestar el cien por cien de la atención en la final de Copa del Rey. Luego vendrán las bienvenidas y las despedidas. Es una práctica que sobrepasa al fútbol. Es ley de vida. O así piensa nuestra pluma.

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