A bote pronto

Ganó el Barça, pero también sus perseguidores

La lucha interna de los poderes fácticos del fútbol, sin desdeñar alguna implicación política, impidieron que este partido se jugara en Miami, como era el deseo del presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas y que contaba con el beneplácito de los equipos catalanes. El desplazamiento desde Barcelona volvió a ser de apenas 102 kilómetros, frente a los 7560 sugeridos.

Ernesto Valverde demostró, con hechos, su prioridad por la liga, manifestada en la rueda de prensa previa. Lesionados Umtiti y Dembélé y elegidos Arturo Vidal y Semedo para preservar a Sergi Roberto y Arthur Melo, el técnico presentó los mejores nombres.

Sin embargo, el equipo no cuajó un buen partido. Se benefició del gol tempranero de Semedo, que se estrenó como goleador blaugrana un curso y medio después de su llegada. Fue una jugada larga y embarullada, con lucha final en el área chica de Arturo Vidal mal resuelta por Bernardo con un despeje corto y definida por el portugués, con un ajustado remate raso a la media vuelta al palo de Bono.

El Girona se vino arriba y concretó acciones de gol y se pasa de una reclamación de penalti por ligero agarrón de camiseta de Alba a Stuani a una asistencia de Messi que Coutinho no sabe definir ante el portero internacional marroquí.

La presión alta gironina procura sustos a la zaga barcelonista hasta llegar al minuto 42 en que, superado Ter Stegen, Piqué salva bajo palos. Antes, Pere Pons declina el cuerpo lateral para desviar, desde la barrera alineada dentro del área, un golpe franco ejecutado por Messi. Acción que pudo ser sancionada con penalti.

Girona CF 0 – FC Barcelona 2, protagonistas y goles

Girona CF: Bono; Pedro Porro, Alcalá, Bernardo Espinosa, Juanpe, Valery Fernández; Pere Pons, Aleix García (Douglas Luiz, m.68), Granell (Paik, min. 85); Portu (’Choco’ Lozano, min. 80) y Stuani.

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet (Vermaelen, min.77), Jordi Alba; Rakiti, Sergio Busquets (Sergi Roberto, min.81), Arturo Vidal (Arthur, min.57); Messi, Luis Suárez y Coutinho.

Goles: 0-1, m.9: Semedo. 0-2, m.67: Messi.

Árbitro: González Fuertes (Comité asturiano). Mostró tarjeta amarilla Bono (min.52) y Juanpe (m. 69), por el Girona, y a Lenglet (min.30), Arturo Vidal (min.36) y Sergio Busquets (min.43), por el Barcelona. Expulsó por doble amonestación al local Bernardo Espinosa (min.27 y 50).

Incidencias: Partido de la vigésima primera jornada de LaLiga Santander disputado en el Estadio Municipal de Montilivi ante 14.021 espectadores.

El parcial de 0-1 en el marcador del estadio Municipal de Montilivi en el descanso no premiaba la producción ofensiva local y el encuentro se reanudó bajo los mismos parámetros de exigencia casera y apatía visitante.

Sin embargo, pronto se le cortaron las alas al Girona por la expulsión de Bernardo por doble amonestación. Estaba jugando con fuego y se quemó ante las protestas de Messi por otra entrada a Luis Suárez. Con todo, y en el global, pareció demasiado castigo dejar al Girona con diez hombres. Misma circunstancia que ocurrió a los barcelonistas en el partido del Camp Nou, acabado en igualada, con la rigurosa expulsión de Lenglet.

Por unos minutos, los blanquirrojos multiplicaron esfuerzos para compensar la inferioridad numérica y siguieron asediando el marco de Ter Stegen, que completó un excelente partido con intervenciones decisivas.

El esfuerzo no premiado tenía un precio y el “txingurri” apuntaló esa evidencia con el cambio de los “Arturos” y el brasileño procuró un mayor control del esférico. La sociedad Alba-Messi volvió a aparecer, para que el rosarino marcara su decimonoveno gol en la liga que le asienta en la cima del Trofeo Pichichi. Fue consecuencia de un contraataque diestramente orquestado por Luis Suárez que pasó al espacio para la internada de Alba, el cual asistió al pasillo central a Messi que, con un control algo largo, supo resolver con una vaselina magistral.

Con el bajón físico y moral del cuadro de Eusebio Sacristán, los blaugranas pudieron golear, pero Coutinho y Suárez, en opciones a pares, y Rakitic y Messi dejaron escapar las oportunidades. Hubiera sido demasiada punición para un rival que se coloca en situación de peligro a cuatro puntos de la zona de descenso.

El Girona jugó para no perder, pero el Barça fue más resolutivo e impuso su experiencia en la gestión de los tiempos. Cuando el portero para y el goleador golea se recogen los frutos, aunque haya fallado la disciplina del riego programado. El Barça ganó por oficio y por las individualidades de Ter Stegen y Messi. El astro universal se desgastó poco, pero puso un relieve aurífero a todos los balones que condujo y distribuyó. En el entretanto, Coutinho sigue buscando su mejor versión.

El FC Barcelona mantiene la distancia de cinco y diez puntos con los equipos primates de Madrid y de trece sobre el Sevilla. Para ello, ha necesitado concatenar ocho victorias consecutivas en liga, récord de Valverde. Prueba de que los rivales se han puesto también las pilas y suman los puntos de tres en tres.

La tarjeta mostrada a Busquets acarrea suspensión para el próximo partido de liga en el Camp Nou ante el Valencia, por lo que es seguro que el de Badia jugará y no entrará en rotaciones en el partido de vuelta de Copa del Rey de este miércoles, donde el Barça tratará de remontar un 2-0 al Sevilla.

El calendario es muy exigente y Valverde anuncia que el equipo volverá a sufrir mutaciones. Que afecte de nuevo a Messi o no, marcará las intenciones y aspiraciones del equipo en esta competición al que muchos han puesto la etiqueta de secundaria. Pero, sobre este tema, ya volveremos en próxima edición de A Bote Pronto. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça Universal

Twitter: @albertgilper