A bote pronto

Fichajes del FC Barcelona y Real Madrid

Los ritmos de renovación del fútbol atienden a una inercia propia que les desvincula de los acelerados movimientos de cambio en otros estamentos de la sociedad. Eso es así, tanto en las reglas del juego, como en la reiteración de las tendencias del entorno. Estamos ante una noria que gira al compás de las expectativas renovadas de sus aficionados.

En la alta competición, no renovarse es morir. Los clubes que han conseguido objetivos, tratan de reforzarse para seguir en el mismo sendero y los que no han cubierto expectativas, deben hacerlo para ilusionar a su masa social y encaminar al éxito a la Institución.

Así pues, el intercambio de cromos, escrito quede como metáfora formal inocua, es una necesidad reiterativa, de lo que viven muchos merodeadores del entorno que aprovechan la ansiedad de directivos, que no apuestan su dinero, para regular el mercado inflacionista.

Barça y Madrid cada año van a la misma caza de piezas y, en los casos que no se produce coincidencia, ya tratan los agentes de inventarse un interés fingido para encarecer la mercancía al apostador.

En general, los jugadores de uno y otro equipo han estado en la agenda del rival y pudieron vestir su camiseta. Tras una temporada horrenda, el Real Madrid de Florentino Pérez está obligado a salir al mercado y ello distorsiona los precios al alza. Lleva tiempo el presidente, director deportivo in péctore, haciendo caja para las obras de remodelación del estadio Santiago Bernabéu y ahora le toca emplearse a fondo para renovar una plantilla que ha dejado en la casa merengue muchas sillas por ocupar.

Esa necesidad de apuntalar el equipo también la tiene el FC Barcelona, a pesar de renovar su condición de mejor equipo del fútbol español. Pero los episodios finales, con las derrotas ante el Liverpool y el Valencia le han llevado a una injusta depresión al no valorar objetivamente el logro conseguido.

El Barça ya hace algún tiempo cerró con el Ajax el traspaso del centrocampista Frenkie De Jong. El Real Madrid le cobra ventaja numérica al haber adquirido ya los servicios de Militao, Jovic y Mendy. Dos defensas y un delantero centro.

Al margen de los siempre insondables flecos de las “variables”, cantidades adicionales que se pagan por conseguir objetivos individuales o grupales), el Real Madrid ya ha invertido unos 175 millones, en tanto que el FC Barcelona se queda en 75 millones. En esta guerra de poderío económico, el Barça compite a la baja.

El próximo uno de julio, Griezmann será blaugrana a un coste de 120 millones de euros, su cláusula de rescisión en la fecha.  Le quedarán por cubrir dos puestos para doblar las posiciones de Alba y Suárez. Salvo algún tapado, los mejor colocados son Filipe Luis, que vendría del Metropolitano con la carta de libertad y Rodrigo, del Valencia a un coste de 50 millones.

La preocupación del CEO Òscar Grau, premiado recientemente como el mejor gestor deportivo de Catalunya, es que haya entrada de capital en la tesorería para equilibrar el balance del Club.

Otras incorporaciones están sujetas al futuro de Cillessen y Semedo. Ambos han manifestado sus deseos de marchar para optar a más minutos de juego. De momento, el Club les ha remitido a sus cláusulas de 60 y 100 millones, respectivamente.

La ilusión es fichar a Matthijs de Ligt, un defensa central de presente y futuro, pero falta la conformidad del futbolista que analiza muchas ofertas de la mano de su agente Mino Raiola

Y queda Philippe Coutinho, por el que gravita principalmente el balance del Club. Si no hay una oferta convincente se mantendrá en la plantilla y cuestionará la calidad de otros refuerzos. Y en la órbita barcelonista pende el nombre de Neymar, cuyo fichaje de nuevo parece una quimera.

Por parte del Real Madrid, falta aún la incorporación estelar. Florentino Pérez sueña con M’Bappé, principalmente y tiene en el mercado a Isco y Bale, reticentes a marchar, igual que sucede en el otro bando con Rakitic o Umtiti.

Florentino Pérez prometió asistir al máximo a Zidane. De momento, ha tragado con la imposición de su hijo en la portería blanca y ha hecho caso del francés para contratar a Ferland Mendy del Olympique de Lyon, en lugar de Junior del Betis que ya tenía apalabrado. El nuevo frente se llama Pogba, el preferido del técnico, mientras el presidente ha elegido al danés Christian Eriksen que juega en el Tottenham Hotspur.

Al Barça y al Madrid le interesan los buenos futbolistas. Y, salvo excepciones, éstos lo son a los ojos de los scooters (ojeadores, en castellano y vistaires, en catalán) de uno u otro equipo. La decisión que vistan una u otra zamarra depende más de la querencia del futbolista, de la priorización de necesidades del Club y de sus disponibilidades líquidas. O así piensa nuestra pluma.

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