A bote pronto

El FC Barcelona sentencia otra liga más

El Camp Nou volvió a vestirse de gala para acoger, por segunda semana consecutiva, a más de noventa y dos mil personas, en registros que son récord internacional de asistencia en el curso y que ya se han reiterado con la visita del Real Madrid y la disputa de los octavos de final de la Champions League frente al Lyonnais.

Ernesto Valverde quiso ir “partido a partido” como gusta expresar a su homólogo del banquillo rival, Simeone. A cuatro días de la gran cita europea contra el United en la industrial Manchester, el “txingurri” jugó con las mejores bazas, sin valorar la ventaja puntual ya observada en la previa de ocho puntos.

Arriesgó el extremeño y el resultado ha premiado su inconformismo, al establecerse, con la sufrida victoria, una ventaja sideral de once puntos con solo veintiún por disputar. Conclusa victoriosamente la liga, virtual hasta que la realidad lo confirme, toca centrarse en Europa.

Los senderos del Atlético del conservador por antonomasia Simeone, pasaba por el triunfo a domicilio del líder como única opción de pugnar por la consecución del campeonato. Ello ya distorsionaba la habitual puesta en escena de los atléticos, siempre muy especulativos en el timing del juego, al amparo de la causalidad de alguna jugada ensayada o producto de la casualidad inherente al desarrollo del partido.

Los blaugranas también jugaban con criterios variables. La igualada no era un resultado óptimo, pero tampoco un mal mayor, pues mantenía al rival en la distancia, consumida una jornada más.

Esperar al rival en campo propio para proyectarse al ataque en campo abierto o llevar la iniciativa en un juego de posición que es santo y seña de la marca Barça. A caballo de ambas alternativas se iba a consumir el primer tercio de partido, con un Atlético perseverante que cerraba líneas, superaba al rival en la posesión del balón, aunque era romo en ataque. En el entretanto, los locales ya habían dado dos serios avisos. Jordi Alba recogió un excelente servicio de Messi y envió el balón al palo y Oblak desbarató un remate cercano de Coutinho que llevaba marchamo de gol.

Al filo de esa media hora, con las espaldas en alto, se produce una jugada con apariencia de intrascendente pero que marcaría el devenir del match. Diego Costa corta un contraataque de Arthur en una antirreglamentaria acción por detrás. El colegiado Gil Manzano le va a amonestar con la tarjeta amarilla y, al advertirlo, el hispano brasileño agrede verbalmente por dos veces al colegiado. Según el acta oficial: “Diego Costa fue expulsado por el siguiente motivo: Dirigirse a mí a viva voz, en los siguientes términos:”¡¡ME CAGO EN TU PUTA MADRE!!, ¡¡ME CAGO EN TU PUTA MADRE!!”.

Podemos referirnos a una auto expulsión del vehemente jugador con un largo historial de desencuentros con árbitros y rivales. Antes, en el minuto siete, el colegiado le condonó una acción miserable al saltar brazo en alto sobre Lenglet. Piqué, ex compañero de selección, tuvo que calmar su ira y acompañarle hasta los márgenes del terreno de juego. Le aguarda una sanción que se puede ampliar por agarrar al colegiado para impedir, vanamente, que éste mostrara tarjetas veniales a dos compañeros más por las protestas continuadas.

El FC Barcelona no sacó fruto de esa superioridad numérica, en tanto que Thomas retrasó su posición y los rojiblancos recompusieron el dibujo con solvencia.

Valverde en el segundo acto fue renuente a dar salida a Malcom para abrir el campo y aprovechar la coyuntura favorable hasta transcurrida la primera hora. Fue entonces cuando el Barça activó los recursos y puso cerco reiterado sobre el área de un Oblak impecable que certificaba su condición de mejor portero del mundo.

Leo Messi seguía topándose con el guardameta y repartiendo juego para que Suárez marrara una clara oportunidad al no poder superar al gigante esloveno. Se consumaban los minutos y el Atlético peleaba muy dignamente, pero sin dar señales de vida ante la puerta de Ter Stegen, más allá de un remate alto de Giménez en jugada a balón parado.

Tanto va el cántaro a la fuente que se rompió en el minuto ochenta y cinco, merced a un disparo celestial de Luis Suárez, que requirió de una precisión sobresaliente para superar a Oblak. El balón con rosca dibujó una trayectoria abierta que se fue cerrando hasta entrar pegado al palo y con la potencia suficiente.

Alea iacta est y aún llegaría un segundo tanto para gloria de Messi que recuperó un segundo balón para buscar posición de disparo en el área e inventarse un tiro que más pareció un pase a la red, que dejó inane a Oblak, de pie y clavados los pies sobre la hierba.

Cada registro de Leo Messi rompe alguna estadística. Esta vez por partida doble. Es ya el jugador de la liga española que más victorias contempla con 335, superando el récord de Iker Casillas y con 415 goles es el máximo goleador de todos los tiempos en las cuatro grandes ligas europeas, por delante de Cristiano Ronaldo, casi dos años y medio mayor.

El Atlético tenía menguadas opciones en esta liga en la que ha competido con solvencia. Sin embargo, no tuvo buen perder. Su capitán Koke Resurrección habló de que “siempre pasan cosas” en el Camp Nou en estos partidos sin concretar nada. Olvidó un error que costó una liga al Barça en favor del Atlético, por el yerro de Mateu Lahoz al imputar un fuera de juego a Messi en los últimos minutos de la decisiva última jornada. También pudo referirse a los cuartos de final de la Champions League 2015-16 en que el Barça fue apeado al no sancionarse a su favor unas manos, despegadas del cuerpo y que cortaron un balón peligroso en el área atlética de Gabi en el tramo final, esta vez en el extinto estadio de Manzanares.

Tampoco le anduvo a la zaga “El Cholo” Simeone, tratando de confundir acerca de los graves insultos proferidos por su jugador Costa, que quiso pretender vender que poco menos que se insultaba a sí mismo, con la aplicación del pronombre personal “me” en lugar del “te”. Luego la redacción del acta desmentiría, con la formulación precisa de la frase acusatoria, esta posibilidad equívoca.  El adagio de que nunca segundas partes fueron buenas, puede aplicarse al jugador, cuyo rendimiento en su segunda etapa colchonera dista mucho de cubrir las expectativas.

Fue otra gran noche de fervor barcelonista, que augura la próxima celebración de la consecución de la liga, renovando el título y sumando el octavo de las últimas once ediciones.

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FC Barcelona 2 Atlético 0, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto (Semedo, min. 84), Piqué, Lenglet, Alba; Sergio Busquets, Rakitic, Arthur (Malcom, min. 63); Messi, Coutinho (Aleñá, min. 80) y Luis Suárez.

Atlético: Oblak; Arias (Correa, min. 34), Godín, Giménez, Filipe Luis (Morata, min. 58); Sául, Rodrigo (Juanfran, min. 88), Thomas, Koke; Griezmann y Diego Costa.

Goles: 1-0, min. 85: Luis Suárez. 2-0, min. 86: Messi.

Árbitro: Gil Manzano del Comité extremeño. Mostró cartulina amarilla a Thomas (min. 27), Jiménez (min. 28), Godín (min. 28), Saúl (min. 71), Piqué (min.74), Lenglet (min. 78) y a Luis Suárez (min. 86). Expulsó con roja directa a Diego Costa (min.28).

Incidencias: Partido de la trigésimo primera jornada de LaLiga, con asistencia de 92.453 aficionados.