A bote pronto

FC Barcelona y Real Madrid pendientes de Neymar

El primer resultado del Barça – Madrid de este año no se dará sobre el terreno de juego, sino sobre los despachos y, puede, con repercusión latente para un espacio temporal notablemente mayor.

Hacía ya unos años que blaugranas y blancos no pugnaban seriamente por la adscripción de un futbolista para su causa deportiva. Si acaso, flirteos menores con el único objetivo de perturbar las negociaciones del rival, provocando un encarecimiento operativo.

La tregua era circunstancial y ha llegado a su fin por los deseos compartidos de incorporar a Neymar a su proyecto inmediato.

Los datos historiados nos dan cuenta de que Neymar se arrepintió de abandonar el Barça al segundo mes de estancia parisina, que siempre ha mantenido el contacto con sus ex compañeros y en especial con sus colegas de línea, Messi y Suárez con los que conformó un tridente espectacular que barrió en España y en Europa con la consecución de la Champions League en Berlín-2015. Como destapó Messi, incluso está integrado con ellos en un grupo de whatsApp.

La dificultad extrema de un regreso retuvo las intenciones barcelonistas, si bien las recomendaciones del capitán Messi las puso sobre la mesa y quedaron reactivadas por las públicas discrepancias del brasileño con su Club, expresando su deseo de marcha.

Las opciones quedaban en stand by hasta la aparición en escena del Real Madrid de Florentino Pérez por el suspirado fichaje, del que arrastra frustración desde que perdió la batalla personal con Sandro Rosell, el presidente del Barça que se llevó el gato al agua.

El FC Barcelona cuenta con la ventaja del deseo del jugador que prioriza a su ex club, con el refuerzo de la pléyade de acompañantes, conocidos por los “toyss”, pandilleros a sueldo, que también prefieren las playas catalanas. Por su parte, el Real Madrid cuenta con una disponibilidad de cash mayor y la voluntad del presidente del París Saint-Germain Nasser AlKhelaïfi que tiene fluidas relaciones con el mandatario merengue, en tanto que con el FC Barcelona las comunicaciones son tensas, producto de intentos baldíos de transacciones anteriores donde se han inculpado mutuamente de las formas.

Si se sustenta el criterio basado en una de las máximas del fútbol, acaba cumpliéndose la voluntad del futbolista, por lo que el futuro pinta en blaugrana.

Deportivamente, parece que el Real Madrid, que firmó un año en blanco y no halla sustituto para Cristiano Ronaldo, es el más necesitado. Y más cuando el Manchester United le ha negado por activa y por pasiva la contratación de Paul Pogba, fijación obsesiva de Zidane y ve, de momento, inaccesible el fichaje de Mbappé, que es el que más ilusiona al madridismo y a su presidente.

El Barça ya cuenta con el número uno del elenco mundial, Leo Messi y con un equipo que barrió en España, aunque pinchó en Europa. Valverde dispone de cuatro ases, descontando a Coutinho al que se le supone transferido en breve, para un máximo de tres plazas.

La llegada de Neymar supondría la ocupación de dos de los tres puestos de arriba, dejando, en el mejor de los casos, uno solo a disputarse entre Suárez, Dembélé y Griezmann, los tres con argumentos para poder ser titulares en cualquier formación del mundo balompédico.

Incluir a un cuarto delantero en el “once” implicaría una revolución y un profundo cambio de registro en los conceptos del entrenador, adquiridos en una larga trayectoria al frente de banquillos. Solo Pep Guardiola, discípulo de Johan Cruyff, sería capaz de jugar con tres defensas, para ganar más posesión, reforzando el medio del campo.

El Barça si contrata a Neymar traslada la frustración al rival eterno y se podría augurar la prolongación del sufrimiento blanco. Si, por contra, es el talonario de Florentino Pérez quien consigue la pieza, el conjunto de Chamartín puede volver a armarse y señalar las cartas de su poderío económico.

La última realidad es que muchos aficionados del Barça que eran reacios a la vuelta de Neymar por los agravios pasados, ahora ven amenazada su autoestima si es el Real Madrid el que se lleva al jugador.

Así las cosas, el futuro de Neymar marcará las vibraciones de las aficiones culés y merengues y, puede ser, la suerte de los resultados futbolísticos en el corto plazo. El fichaje de Neymar por el Barça o el Madrid puede resultar el gol más importante de la temporada. Su contratación es más que un fichaje y puede tener otras repercusiones motivacionales, más allá del rendimiento del futbolista. O así piensa nuestra pluma.

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