A bote pronto

El FC Barcelona con pensamiento único

El estadio de El Alcoraz acogió por primera vez al FC Barcelona, líder impertérrito de LaLiga que deshoja el calendario para proclamarse de nuevo campeón de la competición. Partido situado a caballo de la eliminatoria de los cuartos de final de la Champions League frente al Manchester United, al que espera en el partido de vuelta en el Camp Nou este martes inminente.

El partido de liga estuvo condicionado por la cita europea de mucho más fuste. Seis titularísimos se quedaron en Barcelona: Piqué, Busquets, Rakitic, Messi y Luis Suárez a los que se añadió otro habitual como Sergi Roberto. Otros, como Semedo, Alba, Arthur, Coutinho fueron reservados, aunque los tres últimos tuvieron participación en la segunda mitad.

De tal manera que, entre los hombres elegidos por Valverde, figuraban cinco incorporaciones: tres procedentes del mercado de invierno y las otras dos del, Barça B: Murillo, Todibo y Boateng, los refuerzos y Wagué y Riqui Puig del filial.

El FC Barcelona jugó con tres centrales: Todibo, Murillo y Umtiti y dos carrileros largos: el senegalés y mundialista en Rusia, Wagué y Malcom, que estrenaba posición.

En el centro del campo, junto a los canteranos Aleñá y Riqui Puig, tuvo mando en plaza Arturo Vidal que se mostró contumaz en el juego con una profesionalidad encomiable.

Arriba, Boateng debía fijar a los centrales oscenses y Dembélé disfrutaba de libertad de movimientos. Un 5-3-2 que, en la práctica, resultaba un 3-5-2 por la permanencia de los laterales en terreno local.

Este equipo experimental fue reconocible y fiel al libro de estilo. Le faltó más remate y mejor instinto goleador y le sobró la dosis de mala fortuna. Esa diosa que ha sido aliada en otros momentos puntuales de la liga, como en la última visita al estadio de La Cerámica de Villarreal, donde dos goles postrimeros igualaron un marcador que parecía irreversible hacia la derrota.

Algún balón colgado al área representó el bagaje atacante de los azulgranas oscenses, resueltos con solvencia por el ayer capitán Ter Stegen. En el área local, no fue lo mismo.

En los primeros compases, una asistencia primorosa de Riqui Puig deja solo a Dembélé con el cancerbero Roberto Santamaría, el cual desvía el balón con su pie izquierdo en una intervención que recuerda más al hándbol. En el lanzamiento de ese córner también se lució al desviar un fuerte testarazo de Murillo. Pudieron hacer más estragos sendos remates de Dembélé y de Aleñá, posteriormente.

En la segunda mitad, la oportunidad más clara la firmó Malcom con un disparo seco repelido con violencia por el palo que no pudo recoger Aleñá, el cual disfrutó de otra oportunidad en un disparo que salió lamiendo el poste izquierdo del guardameta.

La SD Huesca necesitaba los tres puntos para seguir soñando con la salvación, pero jugaba sin convicción e impresionado por la grandeza de la camiseta contraria, aunque ni ésta ni los hombres seleccionados fueran los habituales. De tal suerte que se dio la paradoja que el empate contentó más al que menos sirve, mientras que en los catalanes se registró cierto halo de conformidad.

Se hace necesario, individualizar en los hombres que fueron novedad:

Wagué mostró sus cualidades de velocista, buen toque de balón y capacidad de desdoble. Le falta perseverar en el oficio defensivo.

Todibo. Jugó de central derecho y transmitió buenas sensaciones, tanto a nivel físico como técnico. Puede tener un lugar en la plantilla del curso 2019-20.

Murillo. Es un defensa con oficio. Estuvo bien arropado y fue solvente. Su precio fijado por el Valencia de 25 millones de euros le priva su continuidad,

Riqui Puig. Mide 169 centímetros y pesa 56 kilogramos. Su físico liviano condiciona su fútbol, que compensa con la calidad y visión de juego. Se vació a la hora de partido y fue cambiado. Su juego registró altibajos, pero dejó detalles para seguir alimentando la esperanza.

Prince Boateng. Es un “nueve” que juega permanentemente de espaldas al marco. Estuvo romo en sus movimientos y no generó peligro. Lo peor es que su incomprensible incorporación dejó sin minutos al canterano Abel Ruiz (18 años) que estaba sentado en el banquillo.

Otros nombres en revisión:

  • Umtiti. Ofreció una versión más mejorada de su última intervención. Su actuación global fue de notable.
  • Sigue creciendo, aunque quizá no al ritmo que precisa un Club tan exigente como el FC Barcelona. Aporta garra, velocidad y remate.
  • Dembélé. Encuentro que le sirvió para adquirir la forma en esta fase de recuperación de su lesión muscular. Parece apto para volver a la titularidad.
  • Aleñá. No aprovechó su oportunidad. Estuvo flojo en todos los matices del juego.

El Barça, pues, saldó el compromiso con un empate que no desvía sustancialmente el objetivo de victoria en LaLiga, aunque el perseguidor Atlético haya recordado el diferencial de la puntuación a nueve puntos. La falta de necesidad imperiosa de los tres puntos también cuestionó el resultado final, O así piensa nuestra pluma.

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SD Huesca 0 FC Barcelona 0, protagonistas.

SD Huesca: Santamaría; Miramón, Etxeita, Pulido, Javi Galán; Juanpi (Melero, min.60), Rivera, Moi Gómez; “Chimy” Ávila (Alex Gallar, min.87), Enric Gallego y Ferreiro (”Cucho” Hernández, min.71).

FC Barcelona: Ter Stegen; Jeison Murillo, Umtiti, Todibo; Wagué, Vidal, Aleñá (Arthur, min.80), Riqui Puig (Jordi Alba, min.67); Malcom, Prince y Dembelé (Coutinho, min.67).

Arbitro: Cuadra Fernández, del colegio madrileño. Amonestó con tarjeta amarilla a Pulido, a Todibo y Wagué.

Incidencias: partido correspondiente a la trigésima segunda jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio de El Alcoraz de Huesca ante 7.332 espectadores.