A bote pronto

Épica en Wimbledon

Han transcurrido casi cinco horas que Djokovic y Federer están disputando una final apasionante con enorme igualdad sobre la pista. El público se ha decantado sus mayores simpatías por el veterano Roger Federer que ha dejado escapar dos pelotas de partido en el quinto set. Un error propio y un “passing shot” excelso del serbio salvó la situación.

Los dos gladiadores están sacando fuerza de flaqueza sobre el tapiz verde que conforma la hierba y el serbio se trastabilla y cae sobre el césped en el intento de réplica de un golpe ganador. La quinta manga alcanza los guarismos máximos que limitan el nuevo reglamento y se tiene que decidir por la fórmula directa del novedoso ‘supertiebreak’ de 12-12.  En este agónico final, se impuso la resistencia del balcánico, cinco años más joven, (32-37) con un margen de tres “tiebreaks”.

El marcador oficial ha reflejado que Novak Djokovic se ha impuesto a Roger Federer con unos parciales de 7-6 (7-5), 1-6, 7-6 (7-4), 4-6 y 13-12 (7-3) en 4h.57m. y ha confirmado su firme liderazgo en el escalafón actual.

Ambos héroes suben a la red y se saludan con sobriedad. El ganador se dispone a cumplir el rito. Arranca hierba de la pista y se la come literalmente, como agradecimiento de firmar en primera persona una final de leyenda frente a un adversario excepcional que, con ocho triunfos, lidera la clasificación acumulada del torneo. El serbio iguala al sueco Bjorn Borg con cinco victorias (2011, 2014, 2015, 2018, 2019), y se acerca al estadounidense Pete Sampras y al inglés Williams “Wily” Renshaw con ocho y siete títulos, respectivamente.

Ha resultado una tarde de domingo, impensadamente hogareña, al quedarnos absortos por el espectáculo del tenis. La playa podía esperar. Casi cinco horas del mejor tenis mundial (4h.57m.), batiendo el récord temporal que ostentaba el propio Roger Federer con Rafa Nadal en la mítica final del año 2008, que duró apenas ocho minutos menos. Como en esta oportunidad, al suizo, común ganador, le tocó perder.

Federer y Djokovic han coincidido en la pista 48 veces. El parcial es desfavorable para el suizo (22-26) y no parece que vaya a ser modificado, atendiendo las dinámicas por edades de ambos. El serbio contabiliza cuatro triunfos en los últimos cuatro enfrentamientos.

“Creo que ésta fue, si no la final más excitante en la que haya tomado parte, sí una de los dos o tres mejores de mi carrera”, manifestó Djokovic, en tanto que el helvético de Basilea supo estar a la altura del gran campeón que es.

Los laureles y la estadística fueron para Djokovic, pero el respeto y la admiración fue compartido hacia dos deportistas excepcionales que desarrollaron una gran exhibición tenística.

Por esta vez, y sin que sirva de precedente, valió la pena cinco horas de sofá. O así piensa nuestra pluma.

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