A bote pronto

De Copas por Sevilla

El FC Barcelona vuelve al trabajo preparativo de la final de Copa del Rey. Vuelve la tradición y es este encuentro el que cierra la temporada oficial del fútbol español en el ámbito de la máxima competición.

Los hombres de Marcelino García Toral llevan días preparando minuciosamente esta cita muy importante para el devenir ché. Desde el lejano 2008 que no consiguen título nacional que llevarse al zurrón, cuando el equipo entrenado por Koeman reparó, con el logro de la Copa, una temporada muy irregular.

También en este curso, el Valencia ha ofrecido un rendimiento desigual. Una primera vuelta horrible en el que peligró el puesto del entrenador, varias semanas en entredicho. Rara avis en el Valencia, cuyo banquillo es uno de los más mutables. Sin embargo, el presidente acertó ratificando al técnico que, con la recuperación de una amplia lista de lesionados, ha enderezado al equipo, ascendiéndole desde los puestos bajos de la tabla hasta el anhelado cuarto lugar de la tabla que otorga billete para la próxima edición de la Champions League.

El equipo valencianista encara el partido copero con gran ilusión y confianza. Le avala el extraordinario “rush” final y la motivación de sus futbolistas y de su apasionada afición.

No es el caso del FC Barcelona que ya ha digerido el éxito de la liga que, por costumbrista. Se ha ponderado por debajo del mérito acumulado. Ocho campeonatos de los últimos once en juego es una proeza fuera del alcance de cualquiera e inigualado en ligas competitivas.

El Barça y su afición buscaban el cénit triunfal con la reiteración de un “triplete”, conquista de los años 2009 y 2015, sin parangón en el fútbol español. Es bueno aspirar a todo, pero no lo es tanto, marcar como una obsesión objetivos que rayan la excepcionalidad.

Y el Club y su entorno pagan las consecuencias de esa ilusión desmedida, que provoca un análisis global errado, por una frustración excesiva. La conquista de la Copa del Rey representaría la quinta consecutiva, otro dato de récord, lo cual no es menospreciable y hay que valorar debidamente. Sumaría el noveno “doblete” en la historia centenaria del club blaugrana y ratificaría, aún más, el liderazgo culé en el fútbol español.

El objetivo es sustancialmente relevante para que la motivación sea alta. Y ese estado de excitación no lo advertimos dentro de la esfera del Club ni en el entorno que lo corona.

Aguardando la fecha del uno de junio, soñando con la presencia en la final europea en Madrid, la cita en Sevilla de este 25 de mayo se consideró plato modesto y no hubo necesidad de sorteo para que los socios adquirieran la localidad. Las fechas eran compatibles para ambos acontecimientos; aunque no tanto la capacidad adquisitiva para un doble viaje en el corto espacio de una semana.

Por el contrario, la afición levantina, más ávida de estos eventos, será mayoría tanto en el barrio de Triana como en las gradas del estadio Benito Villamarín.

Escribíamos A Bote Pronto ayer que los componentes blaugranas están deseosos de dar por concluso el curso y refugiarse en el descanso para afrontar una nueva temporada. No lo será para todos. En la plantilla hay una amplia nómina de futbolistas sudamericanos internacionales, los cuales tienen cita con la Copa de América de selecciones.

Dificultad no menor que condiciona a Ernesto Valverde para la programación preparativa del curso 2019-2020. Y ya se ha podido apreciar por la ausencia para esta final de Copa de Luis Suárez. Ha sido operado de la rodilla por unas molestias que llevaba meses arrastrando para poder llegar a punto a la cita con su selección uruguaya, sin esperar a esta fecha señalada en el calendario,

La calidad de los hombres blaugranas que salten al terreno bético está contrastada. Es exigible un último esfuerzo para que traduzcan en el marcador esa supremacía que otorgan las estadísticas con las que se formulan los pronósticos.

Sin embargo, insistimos que las sensaciones y percepciones no son las más óptimas. Si el fútbol es un estado de ánimo, el Valencia podría tener mayor chance. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça Universal  

Twitter. @albertgilper