A bote pronto

Catalanes y vascos al asalto de Madrid

Madrid nos acogió ayer viernes con bajas temperaturas y lluvia pertinaz en toda la jornada. Precisamente, el día que se estrenaba el iluminado navideño con pomposidad nueva, en competencia con la ciudad pontevedresa de Vigo acerca del recuento del mayor número de luces, por supuesto en versión L.E.D. (ligth Emitting Diode).

Hoy se reanuda LaLiga con la décimo cuarta jornada en juego, si bien Barça y Madrid suman una jornada menos, en razón del “clásico” del Camp Nou aplazado al 18 de diciembre en jornada laboral para disgusto del presidente de la competición Javier Tebas, vehemente siempre, iracundo a ratos.

Vascos y catalanes visitan Madrid y su conurbación, con el ánimo de llevarse los puntos en litigio. Se abre la jornada sabatina en el estadio de Butarque de Leganés que recibirá la visita del líder muy diezmado en defensa y con una planificación que contempla el partido trascendente de Champions League el miércoles frente al Borussia Dortmund. Valverde tratará de gestionar al unísono las alineaciones posibles.

A priori el partido no debería representar mayores riesgos, en una liga desigual que se enfrentan líder y colista. Sin embargo, las circunstancias del partido, con el ajetreo de los internacionales, el puente aéreo permanente de Gerard Piqué por sus obligaciones derivadas de la Copa Davis de tenis y que ha contado con la laxitud disciplinaria del Club, los antecedentes de resultados negativos de este curso, invitan a tomarse el partido con las máximas precauciones y con un compromiso profesional elevado.

Se requiere un Barça físico, donde sus jugadores presionen arriba para mantener el esférico lo más posible lejos de su área, con una defensa obligatoriamente experimental en los laterales y con la dudosa aportación de los centrales Piqué y Umtiti, el catalán por cansancio y distracción y el francés a cuenta de su maltrecha articulación rotular.

El conjunto pepinero estrena entrenador en la persona de Javier Aguirre, un aguerrido y veterano profesional mejicano de largo recorrido en España.

cerrará la jornada en el estadio Santiago Bernabéu con la visita siempre temible de una Real Sociedad que esta temporada discute con los grandes los puestos de liderazgo. Solo está dos puntos por debajo del Real Madrid, por lo que una victoria revertería la situación y podría colocase de líder hoy, si además el Barça tropieza en Leganés y consolidarlo si el Atlético y el Sevilla, que actúan de visitantes, no vencen en sus difíciles compromisos en el Nuevo Los Cármenes de Granada y en el estadio pucelano José Zorrilla, respectivamente.

Florentino Pérez abandonó esta temporada la llamada “ley del miedo”, injusta aplicación que desigualaba el campeonato, y los jugadores cedidos pueden jugar contra el Real Madrid. Hoy lo hará el noruego Martin Odegaard que, aún con veinte años, se está saliendo en La Real y pide a gritos el retorno a la casa blanca. El peligro arriba tiene nombre propio y responde al de Mikel Oyarzabal, flamante internacional con Robert Moreno y con veintidós años en la agenda internacional de los agentes.

Veremos, esta vez in situ, la respuesta del aficionado merengue al nuevo desprecio de Gareth Bale que posó en una pancarta donde en sus preferencias establece la prioridad de su selección y al deporte del golf. Zidane lo ha concentrado y pretende poner paños calientes, en avenencia con Florentino Pérez. También estará el malagueño Isco que tendrá una nueva oportunidad de resarcirse de su ostracismo, pero no llegará a Vinicius, que repite posición en la grada. El mismo que la prensa local lo situó a un nivel galáctico y ahora ha cambiado el cromo por el de Rodrygo, ambos, jóvenes promesas brasileñas. O así piensa nuestra pluma.

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