A bote pronto

El campeón Barça en la senda de repetir título

En este exigente mes de enero y tras el mal comportamiento del equipo blaugrana frente a los granotas del Levante UD, derrota incluida en Copa, visitaba el Camp Nou el Éibar de Mendilibar. Un entrenador en chándal de trabajo, pero que ocupaba posición de aficionado en las gradas, consecuencia del cumplimiento de una sanción.

El equipo guipuzcoano se está asentando en la Primera División española y ofrece un fútbol comprometido con el balón, muy exigente físicamente con la presión alta en línea de tres cuartos, pero que, desde que venciera por tres goles a cero al Real Madrid el pasado 24 de noviembre ha perdido pólvora, paradójicamente.

Con el doble objetivo de recuperar al soldado Coutinho y de procurar un fútbol más preciso en el control y despliegue, Valverde sacrificó a Dembélé en favor del brasileño, que le devolvió el gesto con un partido espléndido, con ribetes elevados a la excelencia en una amplia gama de registros.

FC Barcelona 3 Eibar 0, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto (Semedo, min.83), Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets (Arturo Vidal, min.66), Rakitic, Arthur (Dembélé, min.72); Coutinho, Messi y Luis Suárez.

Eibar: Riesgo; Peña, Arbilla, Bigas, Cote; Escalante (Kike García, min.77), Diop, Orellana, Cucurella (De Blasis, min.64); Jordán y Sergi Enrich (Marc Cardona, min.83).

Goles: 1-0: Luis Suárez, min.19. 2-0: Messi, min.53. 3-0: Luis Suárez, min.59.

Árbitro: Gil Manzano (Comité extremeño). Mostró tarjeta amarilla a Sergi Enrich (min.42), Luis Suárez (min.44) y Piqué (min.70).

Incidencias: Partido de la 19ª jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou ante 71.039 espectadores.

El partido se desarrollaba más en terreno blaugrana sin procurar ocasiones de gol hasta que en el minuto 19, Suárez abriera el marcador. El colegiado Gil Manzano no aplica la ley de la ventaja en una falta de Jordan y Arthur planta el balón al suelo y lo juega con celeridad. Intervienen a la velocidad de la luz y con la precisión de un cirujano, Busquets, Suárez, Coutinho por dos veces y, de nuevo, el charrúa que culmina el remate con un giro de escorzo inconmensurable. Una gran obra colectiva, donde, casualmente, no intervino el mejor intérprete.

Nos fuimos al descanso con este uno a cero, con un fútbol vistoso por ambas partes, aunque los cancerberos no fueran inquietados excesivamente.

A los ocho minutos de la continuación, llegó el gol de la tranquilidad que firmó Leo Messi y que significó el homenaje del Camp Nou al futbolista que alcanzaba un récord que parece insuperable. El gol 400 del argentino y canterano de La Masia, fue en razón de un robo de balón de Suárez a Arbilla que combina en una pared con Coutinho para que el uruguayo asistiera a Messi que controla, avanza y cruza el balón a la red. Un gran gol que en las botas del astro parece sencillo.

Con el partido sentenciado, los armeros acusan el golpe y asistimos a los mejores momentos del partido con jugadas excelsas de gran calidad plástica, con Luis Suárez, Coutinho y Leo Messi de principales protagonistas, como también Riesgo, que salva dos situaciones comprometidas en disparos de Messi y suma otra intervención providencial a testarazo de Suárez.

Al filo de la hora de juego, Luis Suárez, marcó su segundo gol en una pillería de Sergio Roberto al lanzar raudo un saque de banda. El charrúa avanza y, con escaso ángulo, coloca el balón entre el palo y la pierna de Riesgo en perfecta ejecución. Premio a una actuación personal colosal.

Ernesto Valverde suma a la fiesta barcelonista a Arturo Vidal, Dembélé y Semedo, sus otros titulares alternativos, junto al fiable Cillessen y al lesionado Umtiti.

En el ecuador de LaLiga, el FC Barcelona ha abierto brecha en la clasificación y es el máximo aspirante para renovar el título que ya ha ganado en las dos últimas ediciones, sumando siete en la década. Obtiene una renta de cinco puntos sobre el Atlético y de diez sobre el Sevilla FC y el Real Madrid. Los nervionenses perdieron en San Mamés, mientras que los madridistas salvaron los puntos in extremis en otra actuación deficiente.

En horario matinal, el Atlético ganó de penalti, por uno a cero, al Levante. Un resultado injusto, máxime cuando el tanto que otorgan los puntos al equipo de Simeone es consecuencia de una pena máxima inexistente que el VAR no supo/quiso evaluar de acuerdo al nuevo reglamento y que ha motivado la queja formal del Levante. Un balón que da al brazo apoyado al césped es una acción involuntaria y, por ende, no sancionable. En el estadio Santiago Bernabéu le señalaron penalti a Piqué en octubre 2014, (liga 2014-15, empate a uno) que fue injusto pero legal, atendiendo al criterio de entonces. En esta ocasión, se ha incumplido la normativa vigente para beneficio colchonero.

El Sevilla empieza a deshincharse, acusando mal de alturas, y perdió los puntos en San Mamés ante un muy necesitado Athletic Club y se aleja más de la cabeza.

Un Real Madrid, remendado por las lesiones y por el capricho (o, quizá, orden) de Santiago Solari de prescindir de Isco Alarcón, contó con los jóvenes Reguilón, Valverde, Vinicius, Cristo y Brahim, para acabar conformando un equipo que recodaba al “Madrid ye-ye de 1966”.

Solo el resultado favorable puede salvar de las críticas a un Real Madrid reservón que trató vanamente de mantener una ventaja lograda por un disparo de muy larga distancia de Modric.

Parecía que con el gol de Canales iba a sangrar más la herida blanca, pero en última instancia, una pérdida de balón impropia de un veterano como Joaquín llevó a una falta que lanzó Ceballos y que Pau López se tragó huyendo de su palo. Incomprensible.

LaLiga está como el Barça hubiera querido al comenzar. Debe bastar con no hacer las cosas mal, para revalidar el título y la hegemonía de los catalanes en el fútbol español. O así piensa nuestra pluma.

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