A bote pronto

Bon Nadal/ Feliz Navidad/ Merry Christmas

Estamos ya inmersos en el paréntesis futbolístico indeseado por los aficionados e impuesto por el sindicato de futbolistas, a diferencia de otros practicantes de otros deportes.

A semejanza de Rick Blaine (Humphrey Bogart), que suspira con Ilsa Lund (Ingrid Bergman) la frase mítica de “siempre nos quedará París” en la mítica película “Casablanca”, a los aficionados al fútbol siempre nos queda La Premier League.

Este parón llega en buen momento para el FC Barcelona que, pese a todos los avatares, ostenta la condición de líder solitario de LaLiga y está clasificado con brillantez para los octavos de final de la Champions League, tras haber sido líder imbatido de su liguilla con cuatro victorias y dos empates.

Se ha de ser consciente que esta condición privilegiada de la que goza el FC Barcelona ha tenido la colaboración necesaria del bajo rendimiento de los equipos opositores, principalmente de los dos grandes de Madrid.

El equipo base del FC Barcelona ha envejecido un año y la savia nueva no ha alcanzado todavía el nivel de excelencia que posibiliten los relevos naturales. Justo estos días se ha celebrado la efeméride decenal del “sextete” del año 2009, que proyectó al FC Barcelona como primer club de fútbol del mundo (como entidad deportiva ya estaba acreditado). De aquel equipo de ensueño formado principalmente por Valdés; Alves, Puyol, Piqué, Abidal; Xavi, Busquets, Iniesta; Pedro, Messi y Tierry Henry, quedan en la plantilla tres futbolistas que han superado los treinta años.

Son los supervivientes Piqué, Busquets y Messi. De los tres canteranos, el defensa es el principal baluarte de la retaguardia, el centrocampista se le valora más en sus ausencias y las mayores carencias de juego y resultado han coincidido con su ostracismo puntual, y el delantero todavía tiene cuerda para ser el mejor del mundo y ser el vigente poseedor de los trofeos Balón de Oro, Bota de Oro y el The Best.

Esta constatación marca las dificultades de proceder a una renovación paulatina desde el éxito. La integración de piezas nuevas en los últimos años, han modificado sustantivamente el sello propio de La Masia y la producción de fútbol ha operado nuevos registros. Un fútbol más directo que no se apoya tanto en la transición y en la posesión del balón.

Este curso 2019-2020 se han incorporado dos figuras contrastadas como De Jong y Griezmann, ambas con sello de titulares y están en su proceso de adaptación. Más difícil para el francés que tiene que adaptarse a un estilo opuesto al de su anterior equipo, el Atlético entrenado por Simeone, pero parece que está en esa fase de progreso lento pero constante.

Más fácil lo ha tenido el joven holandés, pero su polivalencia, paradójicamente, le ha jugado en contra, pues Valverde lo ha aprovechado para situarle alternativamente en tres posiciones y ello está retardando el ensamblaje perfecto.

Lo más positivo es que este Barça dual, con momentos de fútbol de vértigo y habitual goleador en el Camp Nou, pero con medrosas participaciones en algunos desplazamientos que lo han dejado señalado, es líder solitario del campeonato.

En cuanto a los rivales, el Atlético consiguió reunir su mejor plantilla de la historia, pero Simeone aún anda detrás de conseguir su mejor equipo. El Real Madrid ha mejorado prestaciones domésticas, lo cual no era difícil y se halla en condiciones de disputar el título al campeón.

Esa igualación será así hasta que el Barça alcance su velocidad de crucero. Si se costuran las líneas, se evaden las dudas y se renueva el alma competitiva, los blaugranas pueden fagocitar al rival blanco por la contundencia de sus hombres de ataque. O así piensa nuestra pluma.

Esta noche es nochebuena y mañana Navidad, dice el villancico popular y lo ratifica el calendario. Nuestros deseos de felicidad infinita a todos nuestros amables lectores de la revista digital, www.planetaDeporte.es y los medios que recogen esta columna diaria de A Bote Pronto.

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