A bote pronto

El Barça triunfal: Ocho contiendas y ocho victorias

Este fin de semana ha resultado muy exitoso para el FC Barcelona, al vencer, sus equipos profesionales, en todos los terrenos de juego y pistas donde ha disputados sus partidos. Las victorias alcanzan a sus cinco equipos de fútbol: El primer equipo, el Barça B, el femenino, el juvenil A y el Fútbol Sala, que suman a los triunfos del baloncesto, del handbol y del hockey sobre patines. Ocho contiendas, ocho victorias.

Muy emocionante resultó la victoria del baloncesto en el Palau Blaugrana ante el Baskonia, que llegó en la primera prórroga y que tuvo la antesala de un sentido homenaje a la figura extraordinaria del gran Chicho Sibilio, recientemente fallecido en su país natal de la República Dominicana.

El Barça B ganó por dos goles a cero al Llevant B, en un encuentro que se resolvió a las acaballas con un gol extraordinario de Alex Collado, futbolista que frecuenta entrenamientos con Valverde y que figuró en las últimas giras del primer equipo. Se zafó de seis contrarios, con la fortuna incluida de un rebote final, para marcar de espuela de espaldas al marco.

La victoria del primer equipo ya fue el tema de nuestra última edición de A Bote Pronto. Un equipo mejorado, sobretodo en actitud que logró una victoria terapéutica de la que hizo bandera Gerard Piqué.

De soslayo, en la crónica apuntamos: Sorprendió que Gerard Piqué volviera a tomar el micrófono en la zona mixta. Lo hizo por su interés y dejó una frase guardiolista: “Ens farem mal” (nos haremos daño). Justificó su locución asertiva en el tono de opiniones de prensa, contraria a los intereses de los futbolistas, de los que pone en duda la autoría de los signatarios y se desprende que observa una mano alargada de la directiva”.

Como era de prever, las explosivas declaraciones han tenido amplio eco en la urgencia de la fecha de abundante información y tendrá su análisis más reposado en estas fechas venideras. El cuarto capitán quiso erigirse en portavoz del grupo y se presentó en la zona mixta con un discurso cuajado y que estaba diferido en espera de la primera victoria foránea.

Fue un mensaje que afectó a la línea de flotación de la directiva que preside Josep Maria Bartomeu, a la que sibilinamente culpabiliza de transitar opiniones contrarias a los futbolistas a través de los medios de comunicación afines. Apreció Piqué la mano alargada de la directiva tras estas informaciones.

Las guerrillas internas forman parte de la sociedad cotidiana y el fútbol no iba a ser una excepción. Nosotros lo recordamos de nuestra lejana infancia, donde además de leer los inocuos TBO y El Pulgarcito, leíamos también los semanarios “Barça” y R.B., revista barcelonista. La primera la editaba el Club y la segunda la oposición. Pese a que los contenidos giraban en torno al FC Barcelona, se parecían lo que un huevo a una castaña.

En Barcelona, tenemos tres diarios deportivos: Sport, Mundo Deportivo y L’Esportiu, que viven (o mal viven) básicamente de la producción periodística blaugrana.

Desde un ángulo más nacionalista catalán, L’Esportiu difiere de algunos posicionamientos del Club, catalanista, pero que busca marcos de neutralidad en el intento de separar política y deporte. No lo suficiente para el diario del grupo Godó, más españolista, que siempre tiene a Laporta, Guardiola y afines al independentismo catalán en el ojo del huracán.

Queda el Sport, cabecera comprada por Prensa Ibérica al grupo Zeta, cuya línea es más sostenida en favor de la causa barcelonista. De ahí que recientemente tuviera el favor de Messi en la concesión de una larga entrevista.

En esta guerra de guerrillas, ha entrado Piqué, hombre de reconocida personalidad y formación, para tratar de poner puntos a las íes. Lo ha hecho con esa prepotencia del que se sabe en un estadio superior y con un tono que no deja margen para la autocrítica. Si el Barça es “més que un Club”, Piqué es “més que un jugador”.

Lo que es una evidencia es que el cúmulo de éxitos´, ocho ligas de once, deja a los jugadores en posición de ventaja y a la directiva en una dependencia procurada además por un mercado inflacionario que favorece los intereses de los futbolistas.

Deberá admitir Gerard Piqué de que la sensación de que los futbolistas están demasiado consentidos y tienen excesivo poder e influencia en las decisiones del Club, es ampliamente mayoritaria en el seno de la afición barcelonista.

Piqué es jugador, empresario de éxito. Por lo uno y por lo otro puede ser alabado y reconocido – por ejemplo, en su intervención para que la firma Rakuten sea el patrocinador principal del Barça -, pero debe rebajar el tono de superioridad que molesta a muchos sectores. O así piensa nuestra pluma.

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