A bote pronto

El Barça rompe la resistencia de Old Trafford

El FC Barcelona salió victorioso en su quinta visita a Old Trafford. Los datos históricos registraban dos derrotas y dos empates, con dos eliminaciones: en la Recopa del curso 1983-84 con Menotti en el banquillo y en la Champions League del 2007-2008. Sin embargo, dan más lustre las dos finales ante los marcunianos ganadas en Roma 2009 y Londres 2011.

Una victoria a domicilio que rompe la racha de tres años con derrotas decisivas que apearon a los blaugranas en los cuartos de final europeos: 2-0 ante el Atlético en 2016, 3-0 ante la Juventus  en 2017 y 3-0 ante la Roma en 2018.

Ganar en Old Trafford era una asignatura pendiente del FC Barcelona y que ha llevado a cabo con pulcritud y con un denodado esfuerzo desarrollado con gran disciplina táctica y oficio.

Nos sorprendió agradablemente Valverde apostando por el equipo que este curso realizara el mejor partido en Londres, ante el Tottenham en la fase de grupos de esta competición. Disipó las posibles dudas el técnico con la permanencia en el equipo titular de Coutinho y Arthur, a quienes muchos poníamos en duda, pensando en un refuerzo defensivo de mayor empaque.

La querencia al trato de balón frente a la exuberancia y potencia de un equipo diseñado por Mourinho en la pretemporada, cuyas prioridades están más en la física que en la técnica.

Ambas cualidades, de unos y otros, se expusieron sobre el verde tapete de Old Trafford y éstas decantaron las fases de dominio alternativo.

Así el FC Barcelona tejió diversos rondos, en amplias fases de dominio que anestesiaron el encuentro, beneficiado por un gol tempranero. Observamos a un Barça muy concienciado, muy profesional que supo superar a los locales en la suma de méritos en un partido muy disputado.

Pronto los blaugranas neutralizaron la salida en tromba de los marcunianos con el correctivo del gol que supondría la victoria. Corría el minuto doce y ya el FC Barcelona se había estirado un tanto. Busquets puso el telescopio para lanzar un pase vertical a la carrera de Messi, el cual debió escorarse y perder la opción de disparo, pero centró primorosamente al segundo palo a la cabeza del desmarcado Luis Suárez. Parece que el charrúa pretendía pasar a Coutinho a boca de gol y se interfirió la cadera de Shaw que priva el gol al brasileño. Intervino el VAR para imponer justicia ya que el ojo humano del linier había observado un fuera de juego inexistente.

La administración del gol fue eficaz según se desprende del resultado final, ya inalterable. No obstante, pasó por fases de peligro ante los arreones locales. Allí estaba el mariscal del área, Gerard Piqué que, en el estadio que le consagró como futbolista profesional, estuvo imperial, en las alturas y a ras de hierba.

La defensa barcelonista sufrió las amenazas de un equipo correoso, pero exento de mayor acierto y talento, por lo que el meta Ter Stegen no tuvo que intervenir decisivamente a lo largo de los noventa minutos.

Leo Messi siempre fue un foco de peligro, avistado por una defensa local de cinco componentes. Jugó aturdido por una lesión de nariz producida por una entrada impetuosa de Smalling que ni siquiera fue sancionada como falta.

El equipo aguantó bien, con algún altibajo a cargo de Busquets y Alba. Valverde, sobre la hora de juego, puso más pulmones al centro del campo con Sergi Roberto y Arturo Vidal.

No llegó el segundo gol al que habían optado con fundamento, Coutinho, en la primera mitad y Luis Suárez y Jordi Alba después. Hubiera servido para poder finiquitar la eliminatoria y dio la sensación de que al equipo se excediera en la prudencia para no llevar a cabo el proyecto de sentencia.

Al United le faltaron recursos, piezas del catálogo en la creación. Por distintos motivos, no estuvieron Matic ni Ander Herrera y el equipo arbitró unos mecanismos rudimentarios que tenían en Rashford el destinatario final.

Una eliminatoria, no lo olvidemos, que son de 180 minutos, mínimo y que tendrá segunda parte en el Camp Nou. Un Manchester que vendrá reforzado con el recuerdo de París donde fue capaz de remontar al P.S.G. un resultado peor (0-2).

El Barça ha sido el único ganador visitante en cuartos de final. Perdieron Porto y City y empató la Juventus. Sin embargo, ninguna de las cuatro eliminatorias, están sentenciadas.

Una victoria beatífica que entierra fantasmas al romper una tendencia y encarama al FC Barcelona hacia su objetivo europeo, una vez sentenciada LaLiga y estar clasificado para la final de la Copa del Rey.

En el Teatro de los Sueños, como bautizara el legendario Bobby Charlton al Old Trafford, los jugadores blaugranas se pusieron el mono de trabajo y desplegaron su oficio y talento, precisamente, para seguir soñando con fundamento. O así piensa nuestra pluma.

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Manchester United 0 FC Barcelona 1, protagonistas y gol

Manchester United: De Gea; Young, Lindelof, Smalling, Shaw; Pogba, Dalot (Lingard, m.74), Fred, McTominay; Rashford (Pereira, m.85) y Lukaku (Martial, m.68).

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets (Aleña, m.93), Rakitic, Arthur (Roberto, m.66); Messi, Suárez y Coutinho (Vidal, m.65).

Goles: 0-1. Shaw, propia puerta, m.12 al rozar un balón cabeceado por Luis Suárez.

Árbitro: Gianluca Rocchi (ITA) amonestó a Shaw (m.20), Lingard (m.74) y Smalling (m.86) por parte de los locales y a Busquets (m.18) y Vidal (m.71) por parte de los visitantes.