A bote pronto

El Barça y Messi rompen la Liga

El pinchazo del Atlético en la tarde sabatina de San Mamés fue causado, a partes iguales, por el cansancio y la desilusión de verse apeado de Europa al no saber defender un dos a cero a favor obtenido en el Wanda Metropolitano ante la Juventus.

El 2-0 infligido por los leones tenían el dato favorable de beneficiar la causa barcelonista, pero el riesgo de que sus hombres, también con el trasiego europeo, aunque bien culminado por su clasificación a cuartos, cayeran en la relajación en su enfrentamiento con el Betis.

No fue así y cabe anotarlo en el haber de Valverde que concienció a la tropa sobre la importancia de una victoria que pusiera tierra de por medio y poder encarar con más recursos los compromisos venideros que, a diferencia de sus perseguidores en liga, están establecidos en la pluralidad de tres frentes.

Un solo cambio nominal de Arturo Vidal en el puesto de Coutinho significó una modificación sustancial de sistema del tradicional 4-3-3, para establecer un dibujo romboide que principiaba en Busquets y acababa en el chileno, que, en su función poliédrica, completó su mejor actuación.

Valverde, conocedor de la pegada propia, aceptó el intercambio de acciones en unos primeros compases de mayor instiga bética. Pero apareció Leo Messi y produjo la primera tormenta en una falta al borde del área cometida a Arthur que el argentino remitió a la escuadra de Pau López en una facturación de técnica impecable.

Unos y otros tuvieron oportunidades de alterar el score. En el caso local, más por amenazas en las aproximaciones que por efecto de las culminaciones, mientras que Pau López debía emplearse más a fondo.

Luis Suárez, había marrado un remate claro al rematar débilmente una asistencia de gol de Messi y se rehabilitó de inmediato en un pase de espuela al que correspondió el “Pichichi” adelantándose a la acción de tres defensores y rematar de primera, en la última jugada del primer período.

Un cómodo 0-2 al descanso que condicionó el resto del partido, donde fue más palpable la superioridad del FC Barcelona con una bonancible disposición táctica que multiplicaba peligros en cada acción ofensiva.

No llegaba al ecuador del último acto cuando el activo charrúa se resarce de otra intervención fallida y se viste de Messi para concretar una jugada individual con remate letal.

Quique Setién movió el banco y la doble ele, Laínez y Loren, agitaron la vanguardia. Fue el canterano quien marcaría el gol local, en una relajación colectiva que cuenta con la desdicha de Alba en un balón que alcanza a contrapié y con Busquets que no cierra el espacio que se procura el delantero para concretar un buen remate.

Este gol despertó a la fiera, muchos minutos en la distribución, mejorando cada balón que pasaba por sus botas. Merodea con el balón en el área y cede a Rakitic con exigencia de devolución inmediata que el croata cumple y, de primera, conecta una vaselina celestial que eleva el balón y cae dentro del marco tocando la parte inferior del travesaño. La cara de impotencia de Pau López describe esa situación. No estaba demasiado adelantado y solo la precisión cirujana permitía esa conversión mayestática. Un gol para enmarcar, que se difundirá por los informativos audiovisuales de todo el planeta.

El beticismo fue un clamor e irrumpió en una gran ovación de reconocimiento hacia el astro, alimentados con la coral citación de su apellido por duplicado: “Messi, Meeesi”, que se proyecta reiteradamente en el Camp Nou.

Las posibilidades de que el campeón reitere el título se han acrecentado en progresión geométrica en esta vigésimo octava jornada. Doble diez, en puntos de ventaja y en partidos a disputar. Lo que es lo mismo, una ventaja de un tercio que parece insoslayable.

El estadio Benito Villamarín se asemejó al coso taurino cercano de La Maestranza, para ver pasar a un artista, a un duende que cautivó el escenario y estoqueó la liga, tras una primorosa faena de muleta que emuló las mejores tardes de Curro Romero. Su nombre: Leo Messi, el mejor jugador de la historia del fútbol. O así piensa nuestra pluma.

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Betis 1 – FC Barcelona 4, protagonistas y goles

Betis: Pau López; Joaquín (Emerson, m.67), Mandi, Bartra, Sidnei, Tello; Canales, Lo Celso (Lainez, m.67), William Carvalho (Loren, m.75), Guardado; y Jesé.

Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets, Vidal, Rakitic (Aleñá, m.88); Messi, Arthur (Semedo, m.64) y Luis Suárez (Coutinho, m.88).

Goles: 0-1, M.17: Messi. 0-2, M.46+: Messi. 0-3, m.63: Luis Suárez. 1-3, M.82: Loren. 1-4, M.85: Messi.

Árbitro: Ricardo de Burgos Bengoetxea (Comité Vasco). Amonestó a al local Guardado (m.16) a los visitantes Lenglet (m.52) y Semedo (m.66). Al mando del VAR estuvo el colegiado Gil Manzano.

Incidencias: Partido de la vigésima octava jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Benito Villamarín ante unos 54.000 espectadores.