A bote pronto

El Barça debe ganar al Rayo sin sobresaltos

El partido de esta tarde en el Camp Nou frente al vice colista Rayo Vallecano está enmarcado en los que los profesionales juzgan como peligrosos, en función de la disposición anímica con que los jugadores encaren el encuentro.

Accede el Barça después de haber concluido con sobresaliente un “Tourmalet que principió en Lyon con empate y prosiguió con tres victorias frente al Sevilla en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán y dos subsiguientes triunfos en el estadio Santiago Bernabéu en el plazo de setenta y dos horas. Unos resultados que han posicionado muy bien a los blaugranas para la lucha por todos los títulos, al tiempo que han hundido a su rival por antonomasia, el Real Madrid que, además, recibió la severa puntilla del Ajax de Amsterdam que le deja vacío de objetivos.

El Barça alcanza este partido después de gozar de una de las pocas semanas vírgenes en el calendario iniciada con dos días de asueto concedidos por el técnico Valverde a la plantilla. El próximo miércoles vuelve la Champions League y al Barça solo le valdrá ganar para acceder a los cuartos de final europeos.

Ello suscita un dilema por el que se ha preguntado en rueda de prensa el propio “txingurri”, que es quien ha de tomar la decisión de prolongar el descanso a algunos jugadores o arriesgar con los mejores, teniendo en cuenta que aún restan cuatro días para el envite continental.

No debe subestimarse al Rayo que ha obtenido tres victorias a domicilio en este campeonato. El problema lo ha tenido en Vallecas que ha sumado los mismos triunfos forasteros. Precisamente, en suelo rayista el Barça ganó sobre la campana, revertiendo un resultado desfavorable de forma muy afortunada, para perjuicio de los locales que merecieron mejor suerte.

No jugará Lenglet, que vio la quinta cartulina amarilla y cumplirá la preceptiva sanción. Se supone que lo hará en su lugar Umtiti, el cual necesita minutos después del largo ostracismo por su lesión rotular, subsanada en no se sabe qué grado, fuera de los quirófanos.

Segundas opciones con cachet de titulares son Semedo, Arturo Vidal, Coutinho, Aleñá y el propio Umtiti, al que su compatriota Lenglet ha rebasado. Alguno de ellos se colará en el once titular, pero no todos, para no desnaturalizar el equipo.

El entrenador Michel jugará muy probablemente con tres centrales, Gálvez, Velázquez y el ex espanyolista Amat, dibujo al que le cuesta más a los blaugranas superar. Arriba, habrá que vigilar las evoluciones de Raúl de Tomás, con buen manejo del cuero y goleador, de la escuela de Valdebebas y cedido por el Real Madrid y que, por la “táctica del miedo”, no puede enfrentarse a los blancos, en una inadmisible truculencia reglamentaria que desvirtúa la equidad competitiva.

El FC Barcelona deberá perseverar en la presión alta que ahogue la salida del balón de la defensa visitante. Importante será conseguir ventaja para administrar juego y marcador hacia una victoria sin sobresaltos. Los últimos resultados domésticos no son favorables, pues registran las igualadas ante el Valencia en liga y Real Madrid en la Copa (volteada en la vuelta 0-3) y la pírrica victoria ante el Valladolid por uno a cero, en gol encajado por Masip de pena máxima.

Antes de la contienda en el Camp Nou, el Atlético habrá jugado en el Wanda Metropolitano, en duelo regional ante el Leganés, que también libra, como el Rayo, la batalla de la lucha por la salvación. Un hipotético pinchazo, no debería ser razón para relajación alguna. Todo apunta a una jornada de transición. Al socio aficionado culé le toca ver en el Estadi un partido sin sobresaltos, “sense patiment” (sin sufrimientos). O así piensa nuestra pluma.

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