A bote pronto

El Barça europeo garante y fiable

El FC Barcelona se clasificó para cuartos de final de la Champions League de la mejor manera posible. Unos guarismos goleadores espectaculares de cinco a uno para registrar su duodécimo pase consecutivo a la ronda de cuartos de final, dato de récord, donde se encontrará con los rivales de más tronío del curso.

El Club catalán será el único representante de LaLiga, pero ello no es óbice para que suscite el reclamo de la prensa mesetaria y así el director de As, Alfredo Relaño, titula su artículo diario, ninguneando al repetido campeón del fútbol español, haciendo alusión a que la mitad de los equipos clasificados para cuartos son de La Premier. No es la primera vez y en esta misma edición ya pasó por alto, sin mencionar siquiera en título y texto, la exhibición del Barça en Londres, ante el Tottenham de Mauricio Pochettino. 

El caso es que, aunque disguste al centralismo montaraz, el FC Barcelona es el único equipo de LaLiga con opciones de levantar la orejona, en el Wanda Metropolitano, al cielo de Madrid el próximo uno de junio.

El Barça llega con todos los honores al bombo del viernes que dictaminará los emparejamientos de cuartos y también a los potenciales semifinalistas. Para que el éxito aflorara, los catalanes han realizado una magnífica exhibición en tres cuartas partes del partido, administrando sus mejores virtudes y a requerimiento de las exigencias del mach.

Resguardado el tocado Dembélé, Valverde alineó a su equipo de gala, volviendo a otorgar la confianza al discutido Coutinho. Fue un equipo concienciado de la peligrosidad del resultado de la ida y con la mirada por el retrovisor para no repetir la funesta experiencia de hace menos de un año en Roma.

El equipo se activó desde el minuto uno y sus delanteros se comprometieron con la presión alta que ahogaba los movimientos galos y propiciaba las recuperaciones de balón en zonas de tres cuartos. Se mostraban arropados – y agradecidos -el binomio Rakitic y Busquets, los cuales contaban con la impagable presencia y prestancia de Arthur, que costura al equipo otorgándole una pátina de calidad y fiabilidad.

Con un público entregado a la causa colectiva, que alcanzó a más de noventa y dos mil personas que casi cubrieron el inmenso aforo, se daban todos los elementos a favor para que la noche barcelonesa tuviera la culminación del éxito.

Pronto se advirtió que la defensa francesa con tres centrales quedaba desarbolada por la vanguardia barcelonista que contaba con un omnipresente Luis Suárez, ganador de los duelos individuales, un Coutinho recuperado para la causa que dejaba la impronta de su status futbolístico, un próvido Messi muy motivado y los desmarques de Alba que abrían vías de penetración.

Se mascaba el primer gol y éste fue consecuencia de un penalti que en el terreno de juego advertimos con meridiana claridad, el VAR ratificó y, sin embargo, visto después en las pantallas televisivas, nos creó dudas sobre quien cometió la falta en la pugna Suárez – Denaver.

Transcurrida la media hora, una asistencia magistral de Arthur a Suárez la agradece el charrúa quebrando al defensa para ceder el gol a Coutinho ante la salida desesperada de Lopes, que poco después se retiraría al darse un golpe capital sobre el césped.

El Barça quiso cerrar el partido y la eliminatoria con un tercer tanto que se resistió por las buenas intervenciones, primero de Lopes y después de su reemplazante Gorgelín.

En el segundo acto, los franceses aceleraron el juego, se posicionaron diez metros más arriba y empezaron a recuperar balones divididos. El Barça cayó en un letargo que tuvo consecuencias en el marcador con el gol discutido de Tousart, donde pudo, quizá, haber falta previa de Marcelo a Lenglet. El VAR tardó una eternidad en dar validez al tanto. Si la jugada no es diáfana y suscita dudas, el responsable del videoarbitraje debería ser más diligente y ratificar, en la inmediatez, la decisión del colegiado.

Llegamos a unos minutos de zozobra, pues la superioridad manifiesta, tanto en el partido en juego como en el cómputo de la eliminatoria, quedaba al albur de un gol visitante que rompiera dramáticamente el escenario complaciente.

El Olympique de Lyon fue una amenaza más latente que efectiva, pues Ter Stegen no tuvo que intervenir, aunque los franceses recuperaron para este partido a su estrella Fekir que anduvo aislado con poca participación.

La inquietud fue solo hasta el minuto 78 en que Messi protagonizó un contragolpe con definición en suspense, ya que la pelota tocada por el cancerbero entró mansamente. Ya antes la defensa gala, había salvado un balón una vez superada la salida del guardameta y que hubiera supuesto el tres a cero y el ahorro de los minutos de sufrimiento que, contando con el final feliz, sirven para atribuir a la gesta una dosis de épica.

Con la eliminatoria encarada, Messi sumó a los dos goles conseguidos dos asistencias a Piqué y Suárez en jugadas marcas de la casa y que sirvieron para poner un brillante broche final.

Entre los ocho mejores, competirán con el FC Barcelona los dos equipos de Manchester, United y City, Liverpool, Tottenham, Porto, Ajax y Juventus. Ya no hay peritas en dulce, no obstante, todos suspiran, sotto voce, porque el sorteo les empareje con el Porto de Iker Casillas, que llevará por la vía indirecta la única representación del fútbol madrileño. Quizá sirva para otro titular que enmascare la realidad. O así piensa nuestra pluma.

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FC Barcelona 5 – Olympique Lyonnais 1, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto (Semedo, min.83), Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets, Rakitic, Arthur (Arturo Vidal, min.74); Messi, Coutinho (Oumane Dembélé, min.70) y Luis Suárez.

Olympique Lyonnais: Lopes (Gorgelin, min.34); Dubois, Denayer, Marcelo, Marçal, Mendy (Cornet, min.77; Tousart, Fekir, Ndombele; Moussa Dembélé y Depay (Traoré, min.73).

Goles: 1-0: Messi (p.), min.18. 2-0: Coutinho, min.31. 1-2: Tousart, min.58. 3-1: Messi, min.78. 4-1: Piqué, min.80. 5-1: Ousmane Dembélé, min.86.

Árbitro: Szymon Marciniak (POL). Mostró tarjeta amarilla a Marçal (min.33), Moussa Dembélé (min.45) y Lenglet (min.49)

Incidencias: Partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el Camp Nou ante 92.346 espectadores.