A bote pronto

El Barça a cerrar la liga en Heliópolis

Esta noche cierra la jornada vigésimo octava el partido Betis – FC Barcelona, para dar paso a otra interrupción promovida por la FIFA para las disputas de partidos de las selecciones nacionales.

Una victoria blaugrana en la noche sevillana pondría tierra de por medio con sus perseguidores madrileños, hasta el punto de que, con probabilidad, les persuadiría del intento de asalto. Existe, en estos casos, el riesgo de relajación y conformismo que dé por bueno una igualada.

Es el FC Barcelona el único equipo de nuestro fútbol que sigue jugando a tres bandas, al estar vivo en todas las competiciones y con el objetivo de conquistar el título en todas ellas. Es, por ello, que para repartir esfuerzos convendría ir cerrando objetivos. Fundamental sería una victoria en el estadio Benito Villamarín para no alimentar esperanzas al Real Madrid de Zidane, que, sin otros frentes, está dispuesto a sumar los treinta puntos pendientes en liga.

Dejar al Atlético, segundo provisional, con una desventaja también de dos dígitos, permitiría marcar una pauta de tranquilidad en este parón liguero y encarar sin apremios los partidos del derbi ciudadano ante el RCD Espanyol, la visita peligrosa al estadio de La Cerámica donde aguarda un Villarreal amenazado de descenso y la visita abrileña del Atlético al Camp Nou.

Tres partidos concernidos en una semana que pueden despejar incógnitas favorables a asegurar el trofeo de mayor mérito, antes de la disputa de los cuartos de final europeos con visita primero a Old Trafford y con la vista, también en la final de Copa del Rey del día 25 de mayo ante el Valencia.

Ernesto Valverde tiene memorizado el calendario laboral y sabe de sus exigencias y prioridades. En la modélica rueda de prensa, fijó en voz alta aspiraciones, prioridades y secuencias. Tuvo, además, la sinceridad de reconocerse procurador de la polémica entronización en el juego de Dembélé, exonerando al cuerpo médico. Justificó su decisión por la exigencia de un resultado definitivo, “to be, or not to be” en la Champions League.

El Real Betis ha sido el único equipo que ha vencido al FC Barcelona en el Camp Nou en este curso. Fue con un tanteador generoso de 3-4, en un encuentro en que los blanquiverdes desarbolaron con su fútbol de toque el andamiaje defensivo barcelonista. Alternaron la presión alta inicial por la que aseguraron la posesión, con un calculado repliegue que favoreció el pase largo entre líneas para la velocidad del juego exterior con un Junior sobresaliente. Aquel día, Quique Setién presentó candidatura para poder optar al banquillo blaugrana.

Como ocurre en esta jornada, el Barça venía de jugar la Champions League. Concretamente de Milán. En el estadio de San Siro, se había empatado a uno frente al Inter, no sin esfuerzo, y con un gol postrimero del joven y casi inédito Malcom, quizá, en su mejor intervención desde que viste de blaugrana.

Valverde moverá el banquillo, pero sin agitarlo. Procurará un cambio por línea, antes del éxodo del grueso de la plantilla con sus selecciones. Se da por seguro el regreso de Samuel Umtiti, que ha vuelto a estar convocado por el seleccionador francés Didier Deschamps y no así su compatriota Clement Lenglet, que es quien le ha suplido en la titularidad de la alineación del Barça y con nota alta.

El “txingurri” buscará plaza en el “once” para Arturo Vidal y Semedo, siendo Sergi Roberto y Arthur los posibles reemplazados. La irrupción de Aleñá y Malcom, al menos en el equipo inicial, puede seguir esperando hasta la reanudación del campeonato con las tres jornadas comprensivas en una semana y donde el reparto de minutos será imperativo.

En enero de hace dos años, en el curso 2016-17, la Liga se le escapó al Barça por el tremendo error arbitral de no conceder el tanto a un balón que había traspasado setenta centímetros la línea de gol bética.La igualada a uno descabalgó al cuadro barcelonista de la lucha por el título de liga.

La temporada pasada, 2017-18, el Barça ganó con mucha más contundencia en el marcador que en el juego (0-5). Los equipos entrenados por Quique Setién con su concepción valiente del fútbol invita a golear y… a ser goleados. Lo sabe Leo Messi que tiene un registro de dieciséis dianas ante el Betis y hoy tendrá la oportunidad de afianzar su liderato en el Trofeo Pichichi y en la Bota de Oro.

Ganar en Heliópolis tiene el beneficio adicional de administrar buenas vibraciones para el regreso en mayo para jugar, en el mismo escenario, la final copera. O así piensa nuestra pluma.

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