A bote pronto

Ante el plebiscito del Camp Nou

En plena efervescencia analítica, con altas dosis de crítica contaminada, resulta imposible hacer un “reset” y disfrutar de la conquista de la liga culé a tres jornadas del final. Restan dos partidos ligueros, además de la final de Copa del Rey en Sevilla ante el Valencia, y hoy acaece el cierre en el Camp Nou. Cumple visita el sorprendente Getafe, que pelea por mantener la cuarta posición que ostenta en la tabla y le da derecho legítimo a disputar la máxima competición continental.

Jornadas que, como cursos anteriores, se concentran los partidos en la misma fecha y hora, por mor de la reglamentación federativa con la pretensión de otorgar una pátina de fair play a la competición, alejándolo de asomos de malas prácticas.

El FC Barcelona despide la liga en su estadio con el título en el talego, pero con el sinsabor impuesto del malogro europeo que ha concitado críticas generalizadas y primeros movimientos en el mercado de fichajes. El Getafe arriba necesitado de puntos para obtener una gesta histórica, lo que alerta de los riesgos del envite.

El FC Barcelona rendirá el homenaje hace tiempo programado al equipo de 1979 que ganó la Recopa en Basilea con la presencia de treinta mil aficionados desplazados que fueron recibidos en la vuelta por un millón de catalanes que abarrotaron las calles de Barcelona para festejar el éxito. Resultó un gran hito histórico, por la gran concentración masiva de los catalanes.

El Getafe, como hiciera la semana anterior el Celta, también rendirá honores al campeón de esta edición de liga a modo de pasillo. Ambas circunstancias, festivas y de reconocimiento, pueden ayudar a relajar el ambiente y paliar el estado anímico deprimente de una afición que recibió un mazazo que ha rebajado su autoestima deportiva.

No será un partido fácil y los azulones llegan con la necesidad de sumar puntos para consolidar la increíble cuarta plaza, de la que presume en buena lid. Enfrente, debiera encontrar a un equipo reivindicativo, con rabia y vergüenza deportiva y ansioso de un triunfo mínimamente reparador.

No estará el lesionado Artur Melo, cuyos problemas del pubis han cuestionado su rendimiento durante el curso. Tampoco Luis Suárez. operado de rodilla por el prestigioso y afamado doctor Cugat. Lo que abre la esperanza a que Valverde pueda ser generoso y dar una oportunidad de salida a Riqui Puig y Abel Ruiz, que debutaría en el primer equipo. Murillo y Boateng han resultado dos imperdibles innecesarios, a cuyas incorporaciones, los responsables deberían hacer acto de contrición pública.

Lo peor de Europa fue el cómo resultó la despedida. Un análisis frío nos relata que se llegó al segundo partido de las semifinales, siendo el único equipo imbatido, máximo goleador y mínimo goleado. Una sola derrota apeó a los blaugranas de la competición. En clave doméstica, el FC Barcelona ha apabullado al Real Madrid en liga, conquistándola con autoridad y antelación y le queda la disputa de la final copera.

Está siendo un curso donde se ha reivindicado espectacularmente el fútbol inglés. Cuatro de La Premier disputarán las dos finales. En la Champions League, el Liverpool y el Tottenham y en la Europa League, el Chelsea y el Arsenal. Se quedaron fuera, los dos equipos de Manchester, el City de Pep Guardiola que ganará, con probabilidad, la Premier y el United.

Frente al fútbol más académico del FC Barcelona, del Ajax o del Manchester City – escuela Johan Cruyff -, se han impuesto los valores esenciales ingleses, que ya dejaron, con la masiva incorporación de técnicos foráneos, conceptos del rugby para ganar peso en el tratamiento del balón como herramienta de uso delicado y estilista.

El siete de mayo es una hoja negra en el calendario culé. Ese día de 1986 se produjo el derrumbe ignominioso ante el modesto Steaua de Bucarest que retrasó hasta el año 1992 la conquista de la primera Copa de Europa.

La historia moderna del Barça está labrada de grandes decepciones. Principió en 1961 en al final de Berna frente el Benfica portugués. Con el equipo actual, contumazmente vencedor en España, se han sufrido cuatro desengaños sonoros en los últimos dos años en visitas donde el equipo ha sucumbido con emponzoño: El 4-0 ante el P.S.G. (superado por un mágico 6-1 en el Camp Nou), el 3-0 de la Juventus, el 3-0 en el Olímpico de Roma y este reciente 4-0 de Liverpool.

En Anfield Road los casi dos mil aficiones barcelonistas desplazados se sumaron a los cánticos a capela del “you’ll never walk alone”. Una música y letra, cuyo espíritu hoy desoirán en el Camp Nou quienes, recuperados del golpe anímico, vuelvan al Camp Nou.

El fútbol no tiene memoria y la desazón puntual se impone a la fría estadística. Las emociones de las sensaciones superan a las razones de los datos. Pero la historia dejará escrita y registrada una gran época del FC Barcelona. O así piensa nuestra pluma.

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