A bote pronto

El VAR vulnera su función para perjuicio del Barça

Los que pensaban que con la implantación del VAR se iban a acabar los problemas arbitrales estaban en una supina ignorancia. Antes bien, se pueden incrementar si de su uso se deriva una desviación de sus funciones.

El VAR cumplió sus funciones para beneficio del Real Madrid en esta misma quinta jornada en la disputa sabatina frente al Espanyol, cuando subsanó un nuevo error de Mateo Lahoz y facultó la concesión del gol que le dio los tres puntos. Era una actuación puntual que corregía un fallo de apreciación objetivo del árbitro.

Sin embargo, en el Camp Nou, la irrupción del VAR rompió el espíritu de su norma y, lejos de implantar justicia, sembró desconcierto y dudas acerca de la bondad de su aplicación. El VAR está para rectificar decisiones objetivamente equivocadas, pero no para rearbitrar partidos, sin entrar en el terreno pantanoso y subjetivo de las interpretaciones personales, como quedó de manifiesto en la inaudita expulsión de Lenglet. El “agredido” Pere Pons describe la acción: “Es una acción al límite. Estoy en el suelo y el árbitro me dice que ha pitado falta a favor del Barça. Me levanto y me disculpo ante Lenglet”.

Era el minuto 35 de juego y se iniciaba un nuevo encuentro. Hasta entonces, el FC Barcelona ganaba por un gol a cero, producido en el minuto 19 en una incursión de Semedo que, con balón dividido, gana por convicción y físico Arturo Vidal que cede a Messi que, en posición de delantero centro, remata presto con un disparo bajo y angular a la red. Antes habíamos registrado una jugada “messiánica” con tres regates y un remate excepcionalmente frenado por el guardameta Bono y, después, a Piqué, bajo palos, salvando los muebles a Ter Stegen que había sido superado por el incisivo Portu que había recibido un medido pase de Granell.

FC Barcelona 2 Girona CF 2, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Sergio Busquets, Arthur (Coutinho, min.59), Arturo Vidal (Rakitic, min.59); Dembélé (Umtiti, min.46), Luis Suárez y Messi.

Girona CF: Bono; Bernardo, Juanpe, Alcalá; Aday, Muniesa, Pere Pons, Granell (Douglas, min.71) Aleix García (Borja García, min.46); Portu (Doumbia, min.85) y Stuani.

Goles: 1-0, min.19: Messi. 1-1, min.44: Stuani. 1-2, min.51: Stuani. 2-2, min.62: Piqué.

Árbitro: Jesús Gil Manzano, del comité extremeño. Enseñó tarjetas amarillas a Semedo (min.13), Arthur (min.15), Stuani (min.16), Bernardo (min.38), Juanpe (min.60), Alcalá (min.67), Portu (min.68) y Piqué (min.81). Expulsó a Lenglet (min.35).

Incidencias: partido correspondiente a la quinta jornada de la Liga, con 76.055 espectadores en el Camp Nou.

El Barça controlaba el partido y el marcador en la fase inicial de igualdad numérica, si bien se resentía de las rotaciones pues a Semedo, Lenglet, Arturo Vidal, Arthur les falta recorrido y algo más para engullir los mecanismos de los titulares Sergi Roberto, Umtiti, Rakitic y Coutinho.

A partir de la malévola intervención del VAR, controlado desde Madrid por el madrileño Del Cerro Grande, nada iba a ser igual. Acaecía una nueva disputa y pronto el marcador se hizo eco. Estaba el “txingurri” ponderando si dar entrada a Umtiti de inmediato o aguardar al descanso cuando Stuani, reserva de Luis Suárez en la selección uruguaya, desarmó a Piqué y al eventual Busquets para superar a Ter Stegen. La igualada llegaba antes del descanso.

En el segundo acto, ya con Umtiti reemplazando al sacrificado Dembélé, el Barça realizó una excelente demostración de fuerza, no exenta de calidad. No obstante, sería el Girona que cobraría ventaja en un balón en que la velocidad de Portu sobrepasa la acción de Piqué y su disparo, dificultado por la poco ortodoxa entrada del catalán, fue repelido por Ter Stegen, pero el cuero llegó a Christian Stuani que fusiló de un zapatazo monumental imposible de atajar.

Quedaban 39 minutos de juego y Valverde reintegró a sus titulares Rakitic y Coutinho y el equipo base, disminuido numéricamente, por el sacrificado Dembélé, porfió en pos de la victoria, teniendo opciones para ella y arriesgando las contras de un magnífico Girona, con un entrenador valiente como Eusebio Sacristán, de la escudería blaugrana, que realizó los cambios con mentalidad ambiciosa.

Llegó la igualada con la autoría de Piqué y sirvió para su redención, pues el barcelonés había estado en la foto de los dos goles encajados, pero también el salvado bajo palos. Fue un balón centrado por Messi a la carrera, que Suárez logra conectar anticipándose a Bono para que el rechace lo remate de cabeza el central, ganando la acción a dos defensas y con un movimiento de cuello vital para poner la pelota lejos del alcance del guardameta.

Se contabilizan tres grandes oportunidades del Barça para revertir el marcador. En un disparo a la madera de Messi en otro lanzamiento magistral de un golpe franco, en un remate fallido de Umtiti que recibe de Piqué y, en lugar de rematar de primera, pretendió bajar el balón con el pecho y en un disparo de su sello de Coutinho que salió cerca del palo derecho del cancerbero.

La suerte le fue esquiva al FC Barcelona, el mismo factor que le había favorecido en los desplazamientos a Valladolid y Donostia, pero quedó en el ambiente la sensación de que había otros elementos tecnológicos, utilizados con arbitraria voluntad, que habían tenido un papel preponderante en el tropiezo que, no obstante, no impide, al cuadro catalán seguir siendo el líder, aunque ahora en igualdad de puntos. O así piensa nuestra pluma.

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