A bote pronto

Valverde desarmó la defensa con temeridad

Valverde y Messi decidieron, al alimón, la ausencia del astro en un partido vendido como intrascendente, pese a la enorme carga emocional que representaba la ilusión de completar un campeonato “invictus”. Efemérides que solo tenía antecedentes en la España de antes de la guerra (in)civil y con solo dieciocho encuentros en disputa.

El récord de imbatibilidad blaugrana quedó frenado en el trigésimo séptimo partido del campeonato, para sumar la cifra de récord de cuarenta  y tres partidos en el sumatorio global entre ligas. El Levante fue mejor y contribuyó a ello decisiones equivocadas que tienen el foco en el entrenador y en los defensores. El Barça ha resultado invencible en tanto en cuanto el título ha estado en juego, pues cayó ya con el torneo adjudicado.

La gestión de las rotaciones, mínimas con el objetivo de la consecución de la liga en el alero, las aceleró con temeridad el técnico al arbitrar un tercer cambio defensivo. Impedidos Sergi Roberto por sanción y Samuel Umtiti por lesión, el txingurri otorgó descanso a Gerard Piqué, dando oportunidad a Yerry Mina para componer el eje defensivo con Vermalen. Un tándem insólito que se agrietó ante los velocistas granotas.

Levante 5 – FC Barcelona 4, protagonistas y goles

Levante: Oier; Coke, Postigo, Rober Pier, Luna; Lukic, Campaña, Roger (Lerma m. 68), Boateng (Pazzini, m.77), Bardhi y Morales (Rochina m. 90).

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Yerry Mina, Vermaelen Piqué m.31), Jordi Alba; Rakitic, Busquets, Iniesta (Denis m.60); Dembéle (Alcácer m.60), Suárez y Coutinho.

Goles: 1-0 (m. 9), Boateng, a puerta vacía; 2-0 (m. 30), Boateng, tras driblar a Ter Stegen; 2-1 (m. 38), Coutinho, desde la frontal del área; 3-1 (m. 46), Bardhi, por la escuadra; 4-1 (m. 49), Boateng, de tiro cruzado; 5-1 (m. 56), Bardhi, con la izquierda; 5-2 (m. 59), Coutinho, tras dar en Suárez; 5-3 (m. 64), Coutinho, desde la frontal; 5-4 (m. 71), Suárez, de penalti.

Árbitro: Melero López (5), andaluz. Mostró tarjetas a Vermaelen (m. 20), Bardhi (m. 21), Boateng (m. 36), Coke (m. 62), Busquets (m. 65), Campaña (m. 69), Lerma (m. 87), Suárez (m. 87), Denis (m. 88), Pazzini (m. 92), Piqué (m. 93), Mina (m. 93).

Incidencias: Partido jugado en el campo de Ciutat de València con 22.344 espectadores.

La estadística histórica otorgaba ampliamente al FC Barcelona la condición de favorito, imbatido en Orriols con cinco victorias y cuatro igualadas.  Pero los datos del presente registraban el fulgor del equipo de Paco López que, con su irrupción en el banquillo, había encadenado ocho victorias y un empate en diez intervenciones.

La “Messidependencia” es un hecho tan verificable como comprensible cuando se tiene en el equipo al mejor jugador del mundo – y, probablemente, de todos los tiempos – que marca diferencias. El regulador estableció un descanso consentido a Leo Messi que alcanzó hasta ahorrarle el desplazamiento, por lo que voluntariamente se prescindió de la mejor carta para poder jugarla en la emergencia.

Sin Messi, el equipo fue fiel al 4-3-3, con el centro del campo convencional  y en al delantera Luis Suárez arropado en los costados por los dos refuerzos millonarios del año, Dembélé y Coutinho.

Empezó fuerte el FC Barcelona con la presión alta y dando sensaciones de peligro, sobre todo por el lado del gaseoso Dembélé, que se concretaron en un golpe franco en zona de máximo peligro que se cobró el uruguayo en ausencia del rosarino para lanzar el balón contra la barrera, ante la mirada del frustrado Coutinho, lanzador habitual en el Liverpool y aquí tercera opción.

El cuadro granota está en racha desde que se hubiera agitado el banquillo. El hombre de club, Paco López, ha explotado las mejores condiciones de sus hombres, que se juntan en defensa, con marcajes escalonados y se proyectan en punta, con juego interior y exterior, con la calidad de hombres contrastados como Campaña, Roger, Bhardi o Morales y la desbordante velocidad del joven Boateng.

La primera desconexión en el área visitante ya fue penalizada en el marcador, que desobedeció la tendencia del juego. No se cumplía el minuto nueve cuando la vulnerabilidad de Busquets, Semedo y Mina permite la inclusión hasta la línea de fondo de Morales y el remate, sin oposición, de Boateng que a punto está de ir fuera de los tres palos al tocar el travesaño por su parte interior. En plena descomposición, dos minutos después es Bhardi quien remata a la cruceta, siendo el balón despedido con violencia para el ulterior despeje defensivo.

Se lesiona Vermaelen y el cambio tarda en hacerse efectivo, con responsabilidades compartidas por un Piqué, sin los atuendos preparados como manda el reglamento y unos jugadores sobre el campo acelerados que no facilitaron la transición. Durante cuatro minutos el Barça jugó en la interinidad y en ese lapso tuvo a favor un saque de banda servido por Coutinho y una falta a favor. En inferioridad numérica, se gestó el segundo gol, obra de Boateng que recoge en el área en solitario un balón suelto y dribla a Ter Stegen para marar a puerta vacía.

El Barça estaba dividido en dos y los centrocampistas no conseguían imponer su juego. El partido se jugaba sin pausas y la velocidad de los granotas en espacios abiertos hacía estragos. En ese toma y daca que derivó el juego, apareció Piqué en versión atacante para estirar al equipo y Coutinho para conectar un gran  disparo desde el borde del área, que redujo distancias antes del descanso.

La estrategia encomendada en el intermedio se fue al carajo en diez minutos en los que los locales marcaron tres goles (minutos 46, 49 y 55) y llevó al delirio colectivo en las gradas del Ciutat de Valéncia. El joven ghanés Emmanuel Boateng había completado el “hat-trick” y el macedonio Bhardy “el doblete” en acciones meritorias que tuvieron la participación en negativo de Alba, Busquets y Yerry Mina, el colombiano apareció en la fotografía de varios accidentes.

Gran gol fue el tercero en que Campaña condujo por la derecha y cedió a Bardhi que conectó un disparo fulminante a la escuadra. Este gol a los segundos de la reanudación se nos antoja como el más decisivo para la suerte final del partido. El cuarto gol local pudo anularse, pues en la jugada se produce, en dos fases, un doble fuera de juego granota que el WAR hubiera detectado.

Valverde, con un lacerante 5-1 en contra, agitó el banquillo. Iniesta fue sustituido en olor de multitudes , bajo una leyenda en el luminoso: “Gracias Don Andrés” y el recordatorio filmado del gol que valió la única Copa del Mundo de España en Sudáfrica-2010.

El Barça tiró de orgullo y dignidad y llegó a marcar tres goles (minutos 59, 64 y 71), firmados por Coutinho y Luis Suárez al transformar un penalti cometido a Busquets a la salida de un córner.

Con veinte minutos por delante el conjunto barcelonsita  tuvo opciones para la igualada. Principalmente en una falta que ejecuta Denis y el balón muy templado le llega cómodo a la testa de Suárez quien remata en solitario por encima del larguero. También en un balón raso centrado por Alba que no encuentra rematador y en un tiro de Coutinho con rosca que se va fuera por poco.

También las contras del Levante fueron peligrosas, pero el sexto gol pudo llegar en un balón suelto que Busquets retrasa corto ante la desesperación de Ter Stegen, pero Rochina remata fuera.

El Barça cayó por primera vez y dio al traste la ilusión de muchos aficionados. Se salvaron los muebles en situaciones de emergencia en Anoeta y en el Ramón Sánchez Pizjuán, pero no fue posible frente al acertado y racheado Levante.

El partido deja damnificados en Vermalen, que, para su desespero, volvió a lesionarse en el bíceps femoral de su pierna derecha y en Yerry Mina que se mostró desubicado. Este partido puede modificar el pensamiento de la secretaría técnica y acelerar algún fichaje en la demarcación.

El Barça había prescindido voluntariamente del “efecto Messi” y es lícito pensar, con argumentos sobrados, que el rosarino, en el tramo final, hubiera podido cambiar el signo del partido. O así piensa nuestra pluma.

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