A bote pronto

Solo cuartos y sin excusas arbitrales

El colegiado aragonés Santiago Jaime Latre arbitró el partido Celta – Real Madrid, correspondiente a la jornada 18 de laLiga Santander, favoreciendo claramente los intereses blancos, aunque éstos solo obtuvieran la escasa renta de un punto, consecuencia del empate final a dos tantos que registró el marcador.

El Real Madrid sigue rezagado en cuarta posición y con una distancia con el líder Barça de dieciséis puntos, que pudieran reducirse si el club de Concha Espina vence o empata en Butarque frente al Leganes, en su partido aplazado por el Mundialito. Dando por descontada esa hipotética victoria – que es un tanto gratuita observando el actual momento blanco -, quedarían sesenta puntos por jugarse y una ventaja de trece.

Matemáticamente, el FC Barcelona le llevaría un porcentaje favorable del 20,63 y ello  se antoja margen suficiente para pensar que los catalanes no pueden ser sorprendidos por su rival por antonomasia. Y aún queda el comodín que representa el goal average particular que de momento registra el 0-3 del partido jugado el pasado 23 de diciembre en el estadio Santiago Bernabéu.

La situación de pre crisis merengue podría ser más acusada, de no mediar algunas conrovertidas decisiones arbitrales, como las padecidas este domingo en el estadio Municipal de Balaídos.

Corría el minuto 70 y el resultado favorecía los intereses del Real Madrid que había revertido el marcador con dos goles de Gareth Bale el gol inicial local. El portero Keylor Navas cometió penalti en una acción manifiesta de gol al derribar a Iago Aspas que le había fintado y se disponía a rematar a puerta vacía.

Infracción que,  atendiendo a las últimas instrucciones del Colegio Nacional de Árbitros, que todavía preside el cantabro Sánchez Arminio, es sancionada con tarjeta amarilla, considerando que la señalización de la pena máxima ya implica  suficiente sanción. Bien pudo ser roja directa, pues ante la inminencia del gol, el cancerbero se desentendió de un balón inaccesible para arrollar al centelleante delantero. Como es una cuestión de criterio, daremos por buena la decisión del trencilla.

Es el costarricense un reconocido especialista en parar penaltis y domina la escena previa, en donde los nervios florecen. Antes de que el delantero Iago Aspas conectara con el balón se adelantó antirreglamentariamente hasta dos metros avanzado sobre la línea de meta y ello le permitió parar el disparo al cerrar más espacios. El señor Jaime Latre no quiso hacer repetir el lanzamiento como era preceptivo y, además, evitó mostrar al guardameta costarricense una segunda tarjeta, que hubiera dejado al Real Madrid en inferioridad numérica.

Fallos dobles decisivos que evitaron una nueva derrota blanca. ¡Qué difícil  resulta para el aficionado aceptar que una jugada a pelota parada como es un penalti, el árbitro y sus ayudantes sean tan incompetentes de no darse cuenta de una irregularidad tan flagrante, que tanto perjudica a uno de los contendientes!

Se ha de ser condescendiente con el error humano. Yerran los colegiados como lo hacen los futbolistas. Lo que no es de recibo transigir son aquellas deficiencias que son fruto de la cobardía y falta de coraje para aplicar el reglamento. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper