A bote pronto

Sin Messi, el “The Best” no es creíble

Este curso pasado, cerrado con la celebración del Mundial de Rusia, ha vuelto a poner en valor las contiendas internacionales como único escaparate para valorar a los futbolistas. Menos, o casi nada, importa el rendimiento de los futbolistas en las competiciones nacionales.

En el podio del Trofeo “The Best” no está este año Leo Messi y ello es noticia por encima de los finalistas: Luka Modric, Mohamed Salah y Cristiano Ronaldo. En la globalización del fútbol, los méritos computables se circunscriben en exclusividad a los partidos internacionales.

La denominación individual está asociada al éxito colectivo. No deja de ser un contrasentido que una distinción personalizada se valore en clave global. De esta suerte que un futbolista que pertenezca a un Club fuera de la élite se queda sin opciones de premio. Sin el triunfo del equipo de la camiseta del futbolista, sus posibilidades de ser nominado menguan ostensiblemente.

Ello es lo que ha ocurrido con Leo Messi. No se ha computado que fuera el mejor, con diferencia, en la liga española. También, otra vez, el máximo goleador. Ni tan siquiera que su equipo, el FC Barcelona, barriera en las competiciones nacionales, dejando en laLiga al Real Madrid a una distancia sideral de diecisiete puntos y ganando la final de Copa del Rey por un cinco a cero concluyente.

El descalabro en Roma en cuartos de final de la Champions League con el FC Barcelona y la prematura eliminación mundialista de una selección argentina desfigurada y maltrecha, le han pasado una alta factura. Lo cierto es que el reconocido mejor jugador del mundo, y para tantos de la historia, Leo Messi no esté en el podio de la FIFA, debilita el prestigio del trofeo “The Best”.

El 24 de septiembre en el teatro Royal London Festival Hall de la City se celebrará la gala de la FIFA y, muy probablemente, se rompa la hegemonía de Messi y Cristiano Ronaldo, ejercida en la última década en favor del veterano futbolista del Real Madrid, el medio croata Luka Modric. Ello, bajo el criterio de la victoria en Kiew en la Champions League del equipo blanco y del subcampeonato de Croacia en el Mundial de Rusia. Lo cual pone de manifiesto nuestro aserto de la prevalencia resultadista.

A Leo Messi le queda optar a un premio de consolación, el trofeo Puskas, que premia el mejor gol. Competirá con su tanto marcado con la camiseta albiceleste ante Nigeria, al recoger un balón largo y rematar con su “pierna mala”, la derecha. En la lista también están dos goles de chilena de Gareth Bale y Cristiano Ronaldo.

Días pasados se celebró el Premio UEFA, oficialmente circunscrito a las valoraciones en la competición europea de clubes, con los mismos nombres finalistas. Ganó Modric, para el indisimulado disgusto de Cristiano Ronaldo al que no sirvieron suficiente sus quince dianas e hizo el feo con su inasistencia imprevista por la Organización.

Hay tres trofeos para destacar a los mejores: Premio UEFA, “The Best” y el “Balón de Oro”. Lógicamente, en la mayoría de casos, deben coincidir los agraciados. La diferencia está en la composición del Jurado.

  • Premio UEFA. Proceden a las votaciones 80 entrenadores y 55 periodistas
  • “The Best”. Lo otorga la FIFA (antes FIFA World Player) y recoge los votos de entrenadores, aficionados, periodistas y capitanes de selecciones, a un reparto equitativo del 25%.
  • “Balón de Oro”. Solo votan periodistas. En España votaba Paco Aguilar de Mundo Deportivo, decano de la prensa deportiva en España. Por razones de influencias, ahora lo hace el director de As, Alfredo Relaño.

Leo Messi abandona el podio por primera vez desde el lejano año 2007 que se instalara en la cumbre balompédica. Pese a lo que resulte del sumatorio de unos mercaderes de votos, ahí sigue en la consideración del aficionado al fútbol.

El “number one” tiene nombre y apellido: Leo Messi. O así piensa nuestra pluma.

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