A bote pronto

Sin Iniesta cambia el dibujo

Hace dos años, Xavi Hernández abandonó el FC Barcelona y, con ello, la alta competición, para refugiarse en los cálidos petrodólares y exprimir los últimos coletazos como futbolista, fuera de la élite. A la misma edad – 34 años – Andrés Iniesta hace lo propio y emprende su aventura japonesa para dilatar la carrera e incrementar su tesorería.

Xavi e Iniesta son dos arquitectos del fútbol y en su andamiaje han cuidado, en la época más fértil, de la elaboración del juego barcelonista. Han impregnado un sello propio al equipo que ha sido etiqueta de calidad en el mundo futbolístico. Con ellos, tocaron el cielo con el “sextete”.

Es justo reconocer que ambos se beneficiaron de la pertenencia y compañía de Leo Messi, Tetrabalón de Oro y Pentacampeón de la Bota de Oro. El mejor jugador del mundo condicionó el juego y marcó las diferencias.

Para completar el dibujo, en ese esqueleto están también las piezas esenciales de Piqué y Busquets, una vez que Carles Puyol, otro emblema del club, tuviera que retirarse por mor de sus rodillas maltrechas.

Sin Puyol, Xavi e Iniesta la columna vertebral del Barça queda al cincuenta por ciento y Piqué, Busquets y Messi emprenden el último ciclo de su exitosa carrera.

Marchó Valdés y llegó Bravo que firmó una temporada excepcional como nunca hemos visto a un cancerbero, para dejar paso a Ter Stegen que se convirtió en una referencia de primer nivel.

La baja de Puyol tuvo una sustitución positiva en Mascherano hasta llegar a la confirmación de Umtiti. Más inmediata fue la de Xavi con el aterrizaje del croata Rakitic, jugador que es de notable rendimiento en las diversas facetas del juego.

Ahora nos deja Iniesta y surge la inquietud en la secretaría tecnica , en la directiva y aficionados, acerca del reemplazo.

El Barça está muy volcado en el mercado brasileño, quizá demasiado. De allí llegó Coutinho, vía Europa desde Liverpool y llegará Arthur dos centrocampistas de corte muy distinto. Son los dos nombres para cubrir la inmensa laguna que dejará el de Fuentealbilla.

Denis Suárez, gallego semi canterano, pues jugó un año en el filial, y Aleñà, recien ascendido del Barça B, son, en la inmediatez, alternativas de menor fuste.

El joven Arthur es un futbolista que aúna a la técnica proverbial brasileña un físico generoso que le asemeja Paulinho. En tanto que Coutinho es más “delicatesem” con el balón en los pies y más demoledor cuando carga su pierna derecha. Coutinho debe mejorar su disciplina táctica, para preservar mejor el control de espacios, fundamental en el equilibrio del equipo.

Llegó en el mercado de invierno y solo pudo ser útil para la Liga y la Copa, los dos torneos estatales que cayeron en el zurrón blaugrana.  Tuvo tiempo de firmar diez goles ( ocho en Liga y dos en Copa) y confirmar que se siente más delantero de engarce que mediocampista con obligaciones defensivas.

El FC Barcelona ha ganado gol. Rakitic es más goleador que Xavi y Coutinho que Iniesta. Al tiempo que Messi conserva su instinto letal y el “cazador” Luis Suárez aún mejora los números de Samuel Eto’o.

Si al dúo Messi- Suárez, se suman Coutinho y, posiblemente Griezmann, otro futbolista que garantiza una veintena de goles por curso, la máquina blaugrana puede resultar de una producción exuberante. Y aún se suma el joven Dembélé, como alternativa de máxima cualificación y precio, para romper defensas con su velocidad y cambio de ritmo imparables.

El cambio paulatino de cromos, lleva consigo inexorablemente un cambio de estilo. El entrenador Valverde, como principiara Luis Enrique, debe adaptarse a las nuevas condiciones de la plantilla.

El Barça tendrá más ritmo y menos pausa. Las virtudes del ritmo deben traducirse en más efectividad y los riesgos de la falta de pausa que parte al equipo para sufrimiento del ancla Busquets, puede convertirlo en un correcalles deben minimizarse. Será fundamental el repliegue de Leo Messi para elaborar el fútbol en la sala de máquinas y juntarse con los centrocampistas.

Leo Messi debe suplir en parte a Iniesta en la intervención de los partidos desde el control. Este nuevo curso deberá jugar más alejado del área rival a la que llegará solo por irrupción para sorprender a los rivales.

El Barça 2018-19 aspirará nuevamente a ganar en España y en Europa. Berlín-2015 ya queda demasiado lejos y toca repetir. Lo hará con un equipo cuajado de estrellas, pero en una plantilla que debe volver a nutrirse de una cantera de La Masia, que dejó de dar frutos hace un quinquenio con el último ascenso de Sergi Roberto. Es la hora de Aleñà y Oriol Busquets, pero también de Miranda, Cucurella, Carlos Pérez, Cuenca, Abel Ruiz, etc . O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça Universal

Twitter: @albertgilper