A bote pronto

Paulinho, una baja a satisfacción mutua

Paulinho Bezerra es la primera baja, además de Iniesta, no programada en la preparación del curso 2017-18. Sin embargo, esta ficha deportiva que se pierde produce más aceptación que desasosiego. Entre otras ventajas, libera una plaza de extracomunitario, que el Club puede utilizar para el mantenimiento de Yerry Mina en la plantilla o para la adscripción de un nuevo futbolista, como pudiera ser Willian que pertenece al Chelsea.

El paso de Paulinho por las filas del FC Barcelona ha resultado fugaz pero fructífero, tanto económica como deportivamente. Ha participado en 49 partidos y marcado 9 goles. Costó 40 millones de euros y dejará 50 millones en la tesorería blaugrana. La experiencia duró un curso y Paulinho vuelve al redil chino donde estuvo del año 2015 al 2017 con rango de capitán del Guangzhou Evergrande, conquistando la Superliga China y la Champions asiática.

Su adquisición tuvo ribetes de sorpresa y fue justificada para dar mayor solidez al centro del campo blaugrana. Sobre todo en Europa, donde el Barça había padecido las abultadas derrotas en París y Torino, milagrosamente salvado el descalabro del estadio de Saint- Denis, pero determinante el del Juventus Stadium.

El fichaje sorprendente fue muy criticado, tanto por las cifras barajadas como por las dudas que suscitaba su procedencia de una liga menor. Se hizo interesada abstracción de su condición de titular de la  que canarinha, pentacampeona mundial.

La transferencia de regreso ha resultado voluntad del jugador que cumple ahora 30 años, en base a una mejora económica muy sustancial, al pasar de una ficha de cinco millones y medio de su contrato vigente hasta junio del año 2021 a una renumeración de catorce millones, en un nuevo contrato prolongado por los chinos hasta el año 2022.

Si no hubiere suficiente razón, acompaña también el interés deportivo, pues la aportación de Paulinho en el transcurso de la  temporada fue menguando a medida que avanzaban las competiciones y tuvo su momento álgido cuando no tuvo participación en el partido del Olímpico de Roma que significó la eliminación europea.

La mejor venta es aquella que satisface a todas las partes y éste, es el caso que se enjuicia. El jugador vino con la misión de dar más músculo al centro del campo en los partidos de mayor exigencia. Su ausencia del terreno de juego romano desilusionó al brasileño, por lo que no ha querido dejar pasar esta oportunidad de mercado. Lo ha activado con prisas, pues el mercado chino cierra el próximo sábado día 14 de julio.

La fórmula de transferencia ha sido formalmente la de cesión, a conveniencia de la planificación china, si bien existe una obligación de compra por la cantidad acordada y con fecha límite del 31 de diciembre 2018. Estas condiciones nos rememora el pase de Rafinha al Inter por 35 millones de euros el pasado curso, iniciado en concepto igual de cesión y con obligación de compra. Se dio el condicionante de la clasificación europea pero el conjunto lombardo no ha hecho efectivo el pago y el jugador ha vuelto a la disciplina blaugrana. Algo se nos escapa; sin duda, porque no se ha explicado bien.

Paulinho ha sido un jugador honesto y muy profesional que deja un buen recuerdo en Barcelona y en el seno del Club.

La tesorería flagelada del FC Barcelona debe tener más aporte dinerario con las transacciones pendientes que son objeto de demora y el retardo de las bajas del Barça condiciona las altas.

Urgen las ventas de André Gomes y Aleix Vidal, jugadores con los que no cuenta Ernesto Valverde. También de Munir, Rafinha y Douglas, que regresan de cesiones y al entrenador no le estimula su reincorporación. Cillessen, Paco Alcácer y Lucas Digne están en el mercado por si surgen buenas oportunidades, aunque su presencia es valorada.

Queda Yerry Mina, cuyo gran Mundial le ha revalorizado y se pueden obtener importantes plusvalías, atendiendo la poca fiabilidad defensiva que le merece al técnico barcelonista. El Fenerbache turco estaría dispuesto a pagar 30 millones de euros, importe que puede superar el Everton y alguno más de la Premier League. Al FC Barcelona le supuso un dispendio de algo menos de 12 millones de euros.

El tiempo apremia, sin prisas pero sin pausas. O así piensa nuestra pluma.

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