A bote pronto

Paulinho y Jerry Mina, Arthur y Lenglet

La primera ronda de cuartos de final del Mundial de Rusia ha dejado a Brasil y Uruguay fuera de combate y con ello se garantiza que el próximo campeón mundial será, inexorablemente, europeo. Una de estas seis selecciones alcanzará el cetro: Croacia, Rusia, Suecia, Francia, Bélgica o Inglaterra.

En esta primera jornada, Francia y Bélgica cumplieron en su papel de favoritas y se enfrentarán en semifinales, lo que representa una final anticipada, en unos grupos que se han manifestado desiguales, no habiendo sabido aprovechar España la debilidad del suyo.

Con muchos representantes de nuestra liga, los partidos Uruguay – Francia (0-2) y  Brasil – Bélgica (1-2) tuvieron una gran expectación mediática. En las seis selecciones, de momento, vivas en el campeonato, ya solo quedan cuatro jugadores supervivientes de la embajada blaugrana. De catorce convocados solo quedan de pie Samuel Umtiti y Ousmane Dembélé con Francia, Thomas Vermaelen con Bélgica e Iván Rakitic con Croacia.

El Mundial ha revalorizado a Jerry Mina, que ha goleado en sus tres participaciones y se ha entronizado en la élite. También a Paulinho, que ha mantenido el puesto de titular en la canarinha.

Estos dos mundialistas, Paulinho y Jerry MIna pueden tener un paso fugaz en el FC Barcelona para marchar dejando beneficios. En el entretanto, futuribles figuras, como Arthur y Lenglet llegarán para mejorar la competitividad de la plantilla.

Se da la paradoja que fueron, con diferencia, los dos fichajes blaugranas más criticados de las dos últimas ventanillas de mercados y, sin embargo, son los que tienen las mejores ofertas para que su calidad reporte un beneficio económico al Club.

Rara avis en nuestro Club, acostumbrado a vender a bajo precio lo adquirido en un mercado inflacionario, que se acentúa aún más cuando en las transacciones aparece el nombre del Barça.

Ante la disyuntiva de hacer negocio, muchos aficionados culés se plantean las decisiones a emprender. Sería curioso que los más críticos con esas incorporaciones, fuesen ahora los más remisos a desprenderse de ellos, pero ello no debiera extrañar, pues forma parte del adn barcelonista.

Paulinho Bezerra, que cumplirá este mes treinta años, costó 40 millones, transferido del  Guangzhou Evergrande, de la Superliga china. Ahora el cuadro asiático pretende recuperarlo poniendo sobre la mesa 50 millones para el equipo catalán y una oferta económica muy mejorada para el futbolista. Paulinho es consciente que en el Barça es un buen complemento, pero que no goza de la titularidad fija y le dolió especialmente no disputar ningún minuto en el último partido europeo que se correspondió con la debacle en Roma.

Importa la opinión del jugador y su regreso al fútbol chino puede favorecer los distintos intereses de las tres partes implicadas.

El caso del colombiano Yerry MIna la óptica nos ofrece, al tiempo, otros marcos de actuación. El jugador quiere quedarse, pero el entrenador Valverde es renuente al valorar sus prestaciones a la plantilla. El fichaje de Lenglet le relega a la quinta posición en el escalafón de centrales, salvo que el veterano Vermaelen, con un año de  contrato en vigor, sea el traspasado.

Es joven y tiene recorrido de mejora. Ocupa plaza de extracomunitario, circunstancia que le perjudicaba por la llegada de Arthur, pues las cuatro plazas están cubiertas, a la espera de que se libere la de  Coutinho cuando obtenga la nacionalidad italiana. La más que posible marcha de Paulinho le salva de esta cortapisa.

En este caso quien debe decidir es Ernesto Valverde. Si le valora deportivamente, debiera quedarse. En caso contrario, la directiva debería procurar su traspaso con un precio mínimo de salida de treinta millones de euros, que es la oferta del Fenerbahce. Podría ser una buena opción, sin desdeñarse una posible cesión para que se curtiera más en el fútbol europeo.

Sin Iniesta y sin Paulinho, con Aleñá lesionado hasta diciembre, con André Gomes en el mercado y las dudas deportivas que suscita Denis Suárez, el alta de Arthur no es suficiente. Dos nombres entran en la palestra: Christian Eriksen y Miralem Pjanic.

El favorito es el jugador danés de 26 años que milita en el Tottenham Hotspur londinense, valorándose la opción del más veterano, el bosnio Miralem Pjanic de 28 años y que pertenece a la Juventus de Torino. Este es el más asequible por el monto económico y por la voluntad favorable de las partes. El verano se antoja movedito. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça Universal

Twitter: @albertgilper