A bote pronto

Ocho apellidos barcelonistas

En el seno barcelonista ocupan el primer plano de actualidad ocho futbolistas que, por fas o nefas, están en el primer plano de las preocupaciones.

Pongamos cara y circunstancias a esos ocho apellidos barcelonistas:

Thomas Vermaelen

  • Jugador de cristal, de musculación frágil. Jugó ayer el partido Bélgica – Suiza y tuvo que ser sustituido al ecuador de la segunda mitad por un pinchazo en el muslo. Se someterá a pruebas médicas hoy para medir el alcance de su enésima lesión y se teme su indisposición para estas fechas cruciales con las visitas concatenadas al Camp Nou del líder Sevilla, del Inter y del Real Madrid.

Samuel Umtiti

  • Arrastra problemas de rodilla desde el curso pasado, sin que acabe de funcionar el tratamiento conservador. Se tratará de recuperar para el “clásico”, descansando ante Sevilla e Inter. Posteriormente, se evaluará su estado y se tomará una decisión. Si es la intervención quirúrgica, su baja tendrá una duración mínima de cuatro meses.

Gerard Piqué

  • Es el único central derecho del equipo y el único futbolista que ha jugado todos los minutos oficiales que se corresponden a los 990 minutos de los once partidos. Como cada curso, le cuesta más adquirir, por su constitución física, el grado óptimo de forma. La casualidad o no, ha hecho que haya quedado retratado en bastantes de los goles encajados. No ha encajado bien las críticas y se ha mostrado enojado y contestatario. Su liderazgo social, a veces, resulta un problema añadido. Su afirmación “Hay gente que me espera y me tienes ganas, que salgan de la cueva”, tiene más de inconveniencia que de buen uso de sus legítimas libertades de expresión.

Arturo Vidal

  • Fue un fichaje a contrapelo del estilo y para sustituir la baja inopinada de Paulinho. A diferencia del brasileño, el chileno no acepta, a las primeras de cambio, su rol en la plantilla y quiere más protagonismo en el campo. Lo suple en las redes sociales y sus afirmaciones comprometen la cohesión del grupo. Se fichó barato, 19 millones a sus 31 años, pero está lejos de ser una solución.

Malcom Filipe Dilva de Oliveira

  • Joven extremo brasileño fichado del Girondins de Burdeos y arrebatado a la Roma en última instancia y cuya ortodoxia formal fue puesta en duda por el equipo italiano, muy dolido por la intromisión. Valverde se desmarcó definiéndolo como “un fichaje de Club”. Ha tenido una lesión muscular, pero ni antes ni después, se le han concedido excesivas oportunidades. Permanece en el ostracismo, alimentando dudas sobre la bondad de un fichaje cuya paternidad debe atribuirse al manager general Pep Segura.

Luis Suárez

  • Anda Luis Suárez falto de forma, le ocurre lo mismo que a Piqué que lleva retardo en los comienzos. Tampoco llegan los goles que paliarían esta carencia y sus estadísticas europeas, con ayuno desde el año 2015, es una rémora para la tranquilidad del jugador. Es imprescindible para Valverde y no entra en las rotaciones. Su rodilla acumula problemas y la amenaza del quirófano está latente. Hay que dosificarlo.

Ousmane Dembélé

  • Tras la aciaga temporada pasada con una lesión de larga duración, este año ha tenido protagonismo desde el inicio. La vuelta al dibujo del 4-3-3 le propició la titularidad. Sin embargo, el equipo encaja demasiados goles, se ve roto por el centro medular y para hacerlo más compacto se le ha sacrificado con la presencia de Arthur y el adelanto de posición de Coutinho. El jugador no ha cubierto a satisfacción las ayudas defensivas reclamadas. En esa misma línea de pensamiento está el seleccionador francés Didier Deschamps, a juzgar de sus declaraciones que dan cuenta de la bisoñez del extremo.

Leo Messi

  • Mundo Deportivo, diario decano de la prensa deportiva española, ha descubierto el último contrato de Leo Messi que contempla la posibilidad de que, unilateralmente, decida dejar el FC Barcelona en el año 2020, para irse a un equipo fuera de la élite, emulando los casos recientes de Xavi e Iniesta. En la mente de la directiva está una nueva revisión de las condiciones del contrato al acabar el presente curso. Nueva sorpresa que forma parte de la “letra pequeña” de los contratos que no acostumbran a pasar por el tamiz de la transparencia informativa. Mal común a cualquier directiva.

La reanudación de las competiciones supone unos compromisos serios para el FC Barcelona, que jugará los tres partidos venideros en el Camp Nou con las visitas en liga del líder Sevilla y del ahora cuarto clasificado Real Madrid. Como sándwich (emparedado para los más puritanos del lenguaje), queda el Inter de Milán en el marco europeo y que puede significar la clasificación directa del Barça para la fase de eliminatorias en caso de victoria. O así piensa nuestra pluma.

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