A bote pronto

La liga es cosa de tres y no figura el Real Madrid

El folklore corrió a cargo de Sergio Ramos que, lesionado, acudió al recinto blanco ataviado con una vestimenta extravagante con predominio de colorido azul que no pasó desapercibido a nadie. Ese atrevimiento ropero del capitán fuera de servicio, no tuvo equivalencia en el juego de sus compañeros sobre el terreno de juego madridista , otrora inexpugnable.

Antes al contrario, el equipo merengue siguió enquistado, ofreciendo una actitud mecánica y conformista, ajena al primor y la excelencia que se le atribuye por los últimos títulos y por el prestigio de sus futbolistas con contratos millonarios en moneda euro.

En dieciocho partidos jugados, el Real Madrid ya ha perdido veintidós puntos, uno más que en toda la liga pasada. El diagnóstico oficial de Zidane solo contempla “la mala suerte”, mientras su público empieza a desesperarse y dar signos de protesta. El estadio Santiago Bernabéu  ya no produce “miedo escénico” y en este curso han ganado tres rivales y no han perdido otros cinco.

En liga, acumula tres derrotas en casa, frente al Betis, Barça y Villarreal, las dos últimas consecutivas. No ha pasado de la igualada frente al Levante y el Valencia. En dieciseisavos y octavos de Copa no conoce la victoria doméstica en sus dos enfrentamientos con los modestos Fuenlabrada y Numancia y en Champions League se tuvo que conformar con un empate muy generoso en la visita del Tottenham, que acabó líder destacado de la liguilla. En total, pues, han sido nada menos que ocho veces que los aficionados merengues no han visto vencer a su equipo en este cuatrimestre.

En campo contrario, también sumó la sorprendente derrota en el estadio Municipal de Montelivi, frente al ascendido Girona CF y no pasó del empate frente al Atlético, Athletic Club y Celta.

Con este balance de resultados tan paupérrimo, fruto de un estancamiento de su fútbol y de la inacción correctora de su técnico, el Real Madrid ha dimitido de la pugna por el título.

El FC Barcelona que permanece invicto, sí está haciendo una excelente campaña y lidera con holgura la clasificación, con una diferencia de dieciséis puntos al Real Madrid con los mismos partidos jugados y seis y ocho puntos, respectivamente, al Atlético y el Valencia a falta de jugar su partido en Anoeta que cierra la primera vuelta.

La liga es ya cosa de tres y en esa lista menguada no aparece el Real Madrid. Atlético y Valencia CF ganaron, este sábado, sus partidos en los estadios municipales de Ipurua y Riazor. Tanto los guipuzcoanos del Eibar como los gallegos del Depor pudieron tener mejor suerte y pelearon por el resultado hasta el pitido final.

Los blaugrana juegan en Donosti en buen estado de forma y la moral alta tras la exhibición copera en el Camp Nou frente al Celta (5-0), en un mes de exigencia máxima que tiene continuidad este próximo miércoles con la visita al estadio de Cornellà-El Prat para disputar el partido de ida de cuartos de final de Copa del Rey frente al RCD Espanyol.

La elección de los hombres que alineará de entrada Valverde también contemplará la gestión del segundo compromiso a setenta y dos horas en feudo perico. Seguro que volverán Ter Stegen, Sergi Roberto y Paulinho que descansaron en Copa y, es posible, que haya algún acomodo más, considerando la climatología norteña y las dificultades añadidas en ese escenario que contempla una estadística muy desfavorable en la última década.

La victoria del Valencia y del Atlético es agradecida para el espectáculo de la liga y obliga al Barça a no bajar la guardia en Anoeta, en su partido frente a la Real Sociedad, para no ver recortada en esta jornada su ventaja con sus inmediatos seguidores con los que debe jugarse la recuperación del título liguero.

En la disputa del título, al Barça le han cambiado el rival madrileño y parece que de forma definitiva, porque la reacción blanca suficiente  en liga parece inasumible. Volviendo a los números del Real Madrid, constatemos que en la temporada 2015-16, con resultados menos malos, fue fulminado del banquillo el madrileño Rafa Benítez en esta misma jornada de cierre de la primera vuelta. Aunque, claro, no tenía el glamoor del francés. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper