A bote pronto

La France es primera finalista

En un partido bastante igualado, bastó un testarazo de Umtiti para decantar la victoria del lado galo y otorgarle puesto para la final, cuyo rival conoceremos hoy tras la disputa del Croacia- Inglaterra.

La clasificación ya de semifinalista consagra a los belgas como una selección de entidad, capaz de competir al más alto nivel con esperanzas de triunfo. Los Hazard, De Bruyne, Menier, Courtois, Lukaki han dado un paso al frente, reivindicando su calidad.

Pudo ganar cualquiera, pero se impuso Francia en una jugada reiterativa a balon parado. Si ante Uruguay fue el central Varane, no ha querido ser menos su compañero de línea Umtiti que ha firmado el gol clasificatorio para la final en Moscú el próximo domingo 15 de junio.

Nada que oponer a la consistencia del fútbol francés que ha conjugado Deschamps. Es un equipo hercúleo y coriáceo que le otorga una pátina de impenetrabilidad en su compostura. Los “todocampistas” Matuidi, Kanté y Pogba aúnan calidad técnica, potencia, velocidad e intensidad en dosis conjuntas, que superan la media del adversario.

Y con pólvora arriba con el descontrolable y, en ocasiones, descontrolado M’Bappé, con Griezmann, aspirante al trono dorado de Messi y Cristiano Ronaldo y con un un Olivier Giroud, siempre efectivo que llevó al ostracismo a Morata en el Chelsea. El jugador, doblemente “bleu”, llega a la final sin haber marcado, pero su trabajo ha resultado impagable.

Sin darles titular de comparsas a Inglaterra o Croacia, esta semifinal de países europeos fronterizos, promovida por el sorteo, nos ha privado de la final de los mejores.

Mientras Didier Deschamps alineaba el equipo de gala “bleu”, Roberto Martínez, como acostumbra, provocó alguna variante con el ánimo de incidir en la estrategia rival. Uno obligado por la ausencia por sanción de Thomas Menier, lateral diestro de largo recorrido y zancada con  sus 190 centímetros. Su incidencia en el franco derecho y sus medidos centros se notaron en falta. Al menos, hasta avanzado el segundo período que el seleccionador catalán dispuso la entrada de Mertens en el partido.

Antes y durante, Hazard fijaba la posición defensiva al joven Pavard, mientras De Bruyne  se abría alternativamente  por la derecha cuando no hacía dupla con el capitán. La presencia en el match de Dembélé en el carril izquierdo tenía por objeto reforzar la banda y crear superioridad por la reconocida anarquía defensiva de M’bappé.

El cero a cero de la primera parte fue posible porque los cancerberos Lloris y Courtois estuvieron a la altura de su prestigio. En el ecuador del tiempo, un zurdazo a la media vuelta del central Alderweireld fue repelido por el meta en una colosal estirada a media altura. Tuvo la réplica de Courtois que con el pie de forma intuitiva salvó un balón de Pavard, al que había habilitado M’bappé.

En la reanudación, pronto vino el gol de Umtiti al culminar con un testarazo ganador el saque de esquina botado por Griezmann. Bélgica buscó el empate, con más argumentos tras los cambios de “Bob” Martínez; principalmente, con el acceso a la banda de Mertens que centró la posición de De Bruyne.

Bélgica generó ocasiones para, al menos, cristalizar una de ellas que nos hubiera llevado al regalo de la prórroga. Pero la selección más goleadora con doce tantos se quedó sin gol cuando más le apremiaba. Lukaku nunca encontró posibilidades de remate, imbuido en la firmeza y determinación de los dos centrales de la liga española, Varane y Umtiti, que están haciendo un tándem remarcable y muy superior al que formaron sus compañeros de club, Piqué y Ramos, con España.

Francia llega a la final por tercera vez en su historia y buscará el desempate a favor. En 1998, siendo anfitriona, se alzó con el trofeo y el año 2006 perdió ante Italia. Sea cual sea su rival, Inglaterra o Croacia, partirá como favorita. O así piensa nuestra pluma.

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