A bote pronto

Fernando Hierro como apósito de urgencia

El Real Madrid forzó la decisión de Zinedine Zidane de abandonar la nave madridista, justo cuando había sumado tres Champions League consecutivas, aunque fuera bajo sospechas en la aplicación del reglamento, cuajado de irregularidades. El francés vio socavada su autoridad, tanto por sus futbolistas, que declinaron del esfuerzo en favor exclusivo de la rifa de la competición europea, como de su presidente y secretario técnico, que amenazaba con incorporar nombres no deseados por el técnico, además de no llevar a cabo las bajas preconizadas.

Llevaba unos días el Real Madrid sin técnico para el próximo curso y Pochettino, Allegri y otros afamados nombres le habían dado calabazas al presidente blanco. Florentino Pérez ungió una opa hostil contra la selección de España y, ello a pesar de ser conocedor que el seleccionador había renovado su compromiso hasta el año 2020, en la fecha reciente del 22 de mayo, le engatusó con una oferta económica con el horizonte de tres años que quintuplica sus emolumentos actuales.

Algunos, o todos, jugadores internacionales del Real Madrid estaban al corriente de las negociaciones. Uno que sí lo estaba seguro era el capitán Sergio Ramos que fue correa de transmisión para dar el visto bueno a Florentino Pérez. Es más, se afirma que la opinión de los internacionales blancos desplazados, que son siete con la extraña invitación a Vallejo, han sido los principales valedores del fichaje.

Mientras esas negociaciones ocurrían a la espalda del presidente de la Federación (aficionado del Real Madrid, por otra parte), Ramos piulaba sin rubor en las redes: “Somos la Selección, representamos un escudo, unos colores, una afición, un país. La responsabilidad y el compromiso son con vosotros y por vosotros. Ayer, hoy y mañana, juntos: #VamosEspaña”.

Florentino Pérez dio la noticia a Luis Rubiales de que arrebataba a España a su seleccionador a tres días de comienzo del Mundial de Rusia, sin atender las deprecaciones del sorprendido Rubiales de diferir la publicación hasta después del evento mundialista. Tardó solo minutos en subir la nota oficial a las redes.

Conocida la censurable actitud del Real Madrid y Lopetegui, Fernando Hierro ha sido uno de los primeros en encararse con el entrenador, solicitándole explicaciones sobre el terreno de juego. La situación no tenía otra salida que el cese inmediato del infiel deportista como requeríamos ayer en nuestro artículo.

Luis Rubiales ha cogido el toro por los cuernos y ha fulminado al técnico, que ya estará de regreso a Madrid cuando estas líneas salgan a la luz. Ha prevalecido la dignidad por encima de los intereses deportivos a corto. El mal ejemplo podía contaminar al grupo. El Real Madrid había lanzado una opa hostil a España con el fichaje traicionero de Julen Lopetegui con contrato vigente. La continuidad del desleal empleado era, éticamente, inviable.

La RFEF emitió un comunicado: “Fernando Hierro asumirá el cargo de seleccionar nacional en el Campeonato del Mundo de Rusia y comparecerá ante los medios acompañado del presidente de la RFEF, Luis Rubiales. A continuación, dirigirá su primer entrenamiento y el viernes debutará en Sochi en el estreno de España ante Portugal”.

Al producirse el cese provocado, el técnico se evita tener que indemnizar a la Federación Española con los dos millones de euros que reza el contrato – con el dinero del Real Madrid – y aún puede exigir un importante finiquito. Sería deseable que el Real Madrid, después de tan lamentable episodio, no se beneficie de la coyuntura y, voluntariamente, entregue esos dos millones que estaba dispuesto a pagar a la Federación para alguna causa social y asistencial.

Las críticas al comportamiento del Real Madrid y de Lopetegui han sido generales, en los medios españoles e internacionales. Para muestra la del veterano periodista José María García en Radio Marca:

Julen me ha decepcionado hasta el punto que deja de ser mi amigo. No puede mirar a la cara a nadie.

– Lo que ha pasado en la selección ha sido una puñalada trapera, deslealtad y canibalismo.

– Florentino es el gran culpable de todo esto por su soberbia y poder. Él y su gente no se pensaban que Rubiales tuviera el valor de cesar hoy a Lopetegui. Si Rubiales hubiera tragado y consentido sería otro mierda.

“Vamos a tocar lo menos posible”, dijo el presidente, en la rueda de prensa, lo cual ya hacía presagiar que su sustituto se hallaba ya en Rusia. Entre Celades y Hierro se impusieron los mayores galones del malagueño,  aunque su currículo como entrenador quede reducido a su paso por el Oviedo el curso pasado, donde fue cesado al no clasificar al cuadro astur para los play-offs de ascenso.

La etapa de Lopetegui en la selección absoluta ha sido buena, permaneciendo imbatida. No obstante, su currículo global no es especialmente brillante. Fue responsable de la sub’19, sub’20 y sub’21. Entrenó al  filial Castilla con el que no logró el objetivo del ascenso. Pasó dos cursos en el Porto (2014-16) con desiguales resultados que le costó el despido adelantado. Y con tan corto bagaje ha llegado a la selección y, próximamente, al Real Madrid. 

Que los jugadores del Barça – y de otros – estuviesen entrenados por el próximo entrenador del rival era una distorsión grave y un motivo para la desconfianza. Hierro recoge en herencia, la lista de Lopetegui. La maniobra blanca ha rebajado retos y de ser una selección aspirante a la victoria final pasa a tener unos objetivos menores, de acuerdo a esta situación de tensión y provisionalidad acaecida desde las malas prácticas. O así piensa nuestra pluma.

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