A bote pronto

Éxodo de los futbolistas mundialistas

Los clubes son los sostenedores del negocio del fútbol y, para muchos, las selecciones es una fórmula de politización del fútbol al mezclarse otros intereses ajenos al espiritu deportivo.

En cualquier caso el fútbol es un negocio de primera magnitud y los reguladores meten baza para sacar su parte. Es el caso del fútbol de selecciones que organizan y controlan las federaciones nacionales de cada país.

Se confecciona un calendario, con las llamadas “fechas FIFA” cada día más lesivo para los intereses de los clubes que son, en teoría, los únicos propietarios de los derechos federativos del jugador.

De forma gratuita, las entidades adscritas a los campeonatos nacionales e internacionales, que son necesariamente todos los clubes profesionales, ceden su activo humano más importante, sin contraprestaciones importantes a cambio.

Los beneficiarios son los futbolistas privilegiados que triunfan en la profesión y suman entorchados internacionales. A través del escaparate de la camiseta nacional obtienen mayor realce y con traducción directa a su cotización pecuniaria.

Próximas a estas fechas, muchos futbolistas tienen el pensamiento en la competición nacional, y, aunque sea insconscientemente, se reservan físicamente en sus equipos, para evitar lesiones que les aparte del objetivo. El ejemplo más reciente de infortunio lo ha protagonizado el ex blaugrana Dani Alves que una grave lesión le impedirá jugar su último Mundial.

Una vez más, el campeón será europeo o americano. Argentina y Brasil , por el lado americano y Alemania y España por parte europea son las favoritas, sin olvidar a Francia o a la anfitriona Rusia. Desgraciadamente, no se clasificó Italia y la baja de la squadra azzurra se hará sentir, no en vano los italianos son competidores natos y tetracampeones del Mundo (1934 – 1938. 1982 – 2006).

Acabados los campeonatos regulares, los futbolsitas ya han emprendido el´éxodo hacia sus selecciones. Los principales equipos, entre ellos, el FC Barcelona, tiene repartida la plantilla y eso que el seleccionador portugués ha prescindido de los blaugranas lusos, Semedo y André Gomes. 

Puede ser el último Mundial de Leo Messi, la esperanza para que la discreta Argentina logre ganar el Mundial. Sería el encumbramiento definito del rosarino canterano del Barça como el mejor jugador de la historia. Hasta ahora, el afecto de la afición argentina se decanta por Diego Armando Maradona que fue el líder en México-1986 y llevó a los albiazules a ganar su segundo campeonato mundial. El primero, celebrado en su país bajo la dictadura militar, lo habían ganado en 1978 y pilló demasiado joven al astro que no fue convocado por César Luis Menotti.

El mosaico de pertenencias plurales de los futbolistas determina el interés y el deseo de los aficionados de los principales equipos, ya que se ve representado por bastantes países. Es el caso del Barça que tiene representación en diez selecciones nacionales: Brasil, Argentina, Uruguay, Colombia, España, Francia, Alemania, Bélgica y Holanda.

A la espera de que la FIFA y las federaciones continentales limen asperezas y se dé luz verde a los Campeonatos Mundiales de Clubes, el Mundial de selecciones acapara la atención mediática cada cuatrienio. O así piensa nuestra pluma.

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