A bote pronto

Esperando a Luis Suárez y Gerard Piqué

La liga está en un puño y conclusa la quinta parte, la clasificación general ofrece datos objetivos para su estudio y análisis. Entre el primer clasificado y el sexto solo media una diferencia de dos puntos. En ese sexteto principal, a los favoritos FC Barcelona, Atlético y Real Madrid se han incrustado Sevilla, Espanyol y Alavés. En esta octava jornada, ha habido cambio de líder y el campeón ha cedido la cabeza al punzante Sevilla que estrenó entrenador con Pablo Machín y está obteniendo el premio de su acelerada asimilación de la nueva metodología táctica.

El Sevilla FC necesitó ganar, no sin apuros, al Celta de Vigo en su estadio del Sánchez Pizjuán para encaramarse al primer puesto, igual que hiciera el Atlético en el Wanda Metropolitano ante el Betis, abonándose al raquítico 1-0, por el que sigue sumando más puntos que goles a favor. Ambos, se beneficiaron de la estrepitosa derrota del Real Madrid en el estadio de Mendizorroza ante el Alavés y de la insuficiente igualada del Barça en Mestalla.

Es, sin duda, el Sevilla FC, un líder sorprendente, que todavía sustenta dudas entre su afición que, sin ir más lejos, le reprochó, este mismo domingo, al equipo su derrota en tierras soviéticas frente al modesto Krasnodar, en la Europa League, dejándose revertir un marcador favorable en el tramo final. Noventa minutos después, esos mismos aficionados festejarían su privilegiada posición, comandando la tabla clasificatoria.

Pilotando en torno a la calidad y experiencia de Éver Banega, el cuadro hispalense está asentando su juego con tres centrales y dos carrileros largos, como hiciera el técnico en su anterior etapa en el Girona CF.

Este parón liguero, consecuencia de las fechas que se reserva la FIFA para sus componendas, permite a los nervionenses saborear por más tiempo su estado de gracia y coloca el próximo partido en el Camp Nou de la jornada novena en una lucha por el primer puesto, salvo que una igualada castigue a ambos en beneficio de un tercero.

El campeón y hasta ahora líder se ha dejado en el camino nueve puntos, en razón de los tres empates y una derrota en Leganés. Tropiezos postrimeros que le llevan a la mala racha de sumar cuatro partidos sin conocer el triunfo. Ello ha permitido suavizar el derrumbe blanco y el tono grisáceo del Atlético de Simeone, siempre más efectivo que efectista. Generoso en la implicación, pero recatado en el brillo.

Ernesto Valverde confía en el mismo bloque titular que acumuló los títulos nacionales. Un grupo de futbolistas que se hace mayor y requiere más tiempo de descansos para pautar la recuperación ante el esfuerzo físico, por lo que convendría rotar con más asiduidad. Ello se advirtió en Valencia, donde siendo superior al rival le faltó condición física para doblegar a un contrario, también escaso de fuerzas.

Sobre estados de forma, se cuestionan con prioridad a dos blaugranas fundamentales en los éxitos de los últimos años: Gerard Piqué y Luis Suárez. No es una novedad, pues resulta repetitiva en ambos casos.

Debido a su constitución física, les cuesta más coger la forma en los inicios de las temporadas y los balones comprometidos que no salva Piqué o la falta de goles en los registros de Suárez son objeto de debate. Es una situación irreversible que se irá acentuando en los cursos que les resten como futbolistas. El catalán (Barcelona, 2-2-87) y el uruguayo (Salto 24-1-87), están próximos a cumplir 32 años.

Que Piqué vuelve a no ofrecer su mejor versión en los inicios es una constatación fehaciente y no se entiende la reacción del jugador al no aceptar las críticas deportivas, las cuales forman parte de su sueldo por estar en esa exposición pública: “Hay gente que me espera y me tiene ganas, que salgan de la cueva”. Ese mensaje críptico de Piqué no es de recibo, vale más que todas sus energías las disponga sobre el césped.

Sobre el charrúa hay que reflejar su gran derroche físico y generosidad en el esfuerzo, circunstancia que aprecia Valverde que no observa sustituto en su plantilla. A su falta de forma, no ayuda su rodilla maltrecha, la falta de descanso y la ansiedad del jugador que ve que su estadística goleadora va mermando.

Pero sería injusto no valorar todo el trabajo que desarrolla y su presencia en la elaboración de muchos de los goles de Leo Messi. Sin ir más lejos, en sus tres últimos. En los dos de Londres con sus dos “dejadas” y en Valencia con una “pared” en la frontal del área.

Esa estadística, que juega en su contra, nos señala que solo ha marcado tres goles en once participaciones, donde ha totalizado 929 minutos de juego. Una media goleadora muy por debajo de sus habituales registros.

La rumorología nos lleva a Génova, donde está asombrando el despliegue y efectividad de Krzysztof Piatek. El polonés es el máximo goleador de la Serie A italiana y de Europa. El Barça sigue sus pasos y no se descarta un fichaje del mercado de invierno.

En este paréntesis competitivo de los clubes, Piqué y Suárez se han quedado en Barcelona para intensificar entrenamientos y puesta a punto. La suerte del Barça 2018-19 también pasa por la recuperación de ambos. Confiemos que vuelvan a su mejor versión, lo que les hace indiscutibles en un Barça campeón. O así piensa nuestra pluma.

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