A bote pronto

A España se le subió Tunez a la parra

Julen Lopetegui probó con su equipo titular, a expensas de la recuperación del lateral derecho Carvajal, y de la confirmación de titular de Thiago sobre la opción de Koke y la duda de asignación del “nueve”, puesto por el que pugnan Diego Costa y Rodrigo. A diferencia del anterior amistoso en el estadio La Cerámica de Villarreal, esta vez el valencianista obtuvo la plaza de titular.

España 1 Tunez 0, protagonsitas y gol

España: De Gea, Odriozola (Nacho, 45′), Piqué, Ramos, Jordi Alba (Aspas, 75′), Busquets, Iniesta, Thiago (Koke, 45′), Isco (Lucas Vázquez, 45′), Rodrigo (Diego Costa, 59′) y Silva (Asensio, 59′)

Túnez: Mathlouthi, Bronn, S. Ben Youssef, Meriah, Maaloul (Haddadi, 57′), Skhiri, Sassi, Khaoui (Ben Amor, 60′), Badri (Alouanem, 77′), Sliti (Khalifa, 69′) y Ben Youssef (Srasfi, 91′)

Gol: 1-0, Iago Aspas (84′)

Árbitro: Bas Nijhuis (holandés). TA: Nacho (86′) / Srasfi (91′)

Incidencias: Stadium Fk Krasnodar, 33.116 espectadores.

España, de inicio, jugó con dos futbolistas de La Premier, De Gea y Silva; uno de la Bundesliga, Thiago Alcántara; dos del Real Madrid, Ramos e Isco; uno de la Real Sociedad, Odriozola; uno del Valencia, Rodrigo y cuatro del Barça, Piqué, Alba, Busquets e Iniesta, éste último con contrato en vigor hasta este 30 de junio.

Comenzó la selección española presionando arriba, pero pronto perdió los balones recuperados en una constante de despropósitos de unos y otros. La diferencia estribaba en que los españoles no imprimían velocidad al juego y quedaban atrapados en la maraña de futbolistas que se apelotonaban en un tercio del campo.

Mientras tanto, los tunecinos se aprovechaban de los espacios libres y con un solo pase en la recuperación superaban las líneas de contención y generaban ventajas. “La roja” sufría por una descompensación irracional en la ocupación del espacio que irritaba a Busquets, a la procura de una cobertura minimizada con osadía, al sumarse laterales y centrales a la aventura atacante.

La suerte es que al equipo africano le faltó mordiente atacante, al estar ausentes sus dos más afamados delanteros, uno de ellos, definitivamente fuera de la competición mundialista.

El carácter amistoso del encuentro también ayudaba a la somnolencia, pues los futbolistas reservaron fuerzas y calcularon riesgos.  Los hispanos empezaron bajo el dibujo del 4-5-1, con Rodrigo única referencia arriba, alimentado por un quinteto de tocadores: Busquets, Silva,Iniesta,Thiago e Isco.

La ineficacia obligó al técnico  a modificar el esquema con la inclusión de Lucas Vázquez y Asensio en los extremos y la permuta del delantero centro en beneficio de Diego Costa, sin que el combinado español mejorase sustancialmente prestaciones.

A un cuarto de hora del final, el seleccionador volvió a intervenir para ordenar una defensa de tres, sacrificando a Jordi Alba con la salida de Iago Aspas como segundo punta. A la tercera modificación táctica fue la vencida. La jugada que propició el gol nace en un balón que Busquets sirve presto y preciso en largo a Diego Costa que no hace un buen control y le perjudica el remate directo, pero que resuelve, en segunda instancia, con un pase retrasado para la irrupción de Aspas que remata raso con potencia al palo del portero que queda sorprendido.

Un gol que da una victoria que maquilla una decepcionante actuación de un equipo donde los mejores solo llegaron a la nota de aprobado raspado.

Suiza y Tunez han generado dudas sobre las posibilidades de España, que debutará el próximo día quince frente a Portugal, en el grupo B donde están Marruecos, que tiene un juego muy parecido a los tunecinos y completa el cuarteto Irán.

En esta primera fase de liguilla, por calidad individual España no ha de tener problemas clasificatorios, pero habrá de atender los compromisos con la implicación máxima y con una asunción de las responsabilidades tácticas que se dimanen de las órdenes del banquillo. O así piensa nuestra pluma.

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