A bote pronto

España, con Alba, ante Croacia

En esta tercera convocatoria de la “era Luis Enrique” al frente de la selección española, continúan los cambios y las probaturas, en busca de la renovación profunda de una selección que firmó en el pasado Mundial de Rusia la clausura de un ciclo victorioso, tras haber conseguido los mejores éxitos de su historia.

Empezó fuerte el nuevo combinado de Luis Enrique con sus dos primeras victorias de lustre. En Elx/Elche con una goleada de escándalo (6-0) a Croacia que llegó a tierras alicantinas con la aureola de ser subcampeona del Mundo en Rusia, certamen en que España había fracasado con estrépito.

Luis Enrique renovó las nuevas ilusiones de los aficionados de “la Roja” con la victoria de prestigio obtenida en Wembley, pero en el partido de vuelta celebrado en el estadio Benito Villamarín, propiedad del Betis, Harry Kane y sus compañeros dieron un baño y bajaron la euforia prematuramente establecida.

Esta nueva competición, a modo de puente, evita la programación de partidos amistosos y otorga un carácter de oficialidad a estas confrontaciones, lo cual se agradece, aunque no tengan, ni es previsible que se alcance con el tiempo, el grado de notoriedad de la Euroliga y el Mundial que se celebran en alternativos años pares.

España tiene 6 puntos por las dos victorias obtenidas y un coeficiente de +6, con diez tantos a favor y cuatro encajados. En igualdad de puntos, el reglamento de la competición establece el orden del criterio para los desempates: Mayor número de puntos conseguidos en los duelos directos, diferencia de goles en esos duelos, mayor número de goles marcados en esos encuentros y los goles a domicilio.

España pasará a la Final Four de la competición si gana en Zagreb esta noche, sirviendo también el empate si Inglaterra no ganara en la última jornada a Croacia el próximo domingo. En caso de derrota, solo vale que croatas e ingleses se hagan el haraquiri y, uno u otro, no consigan la victoria. El último puesto representa el descenso de categoría y, ello, ya está a salvo de contingencias.

Las malas sensaciones de la derrota en casa ante Inglaterra, ha modificado el clima de optimismo que había propiciado el espectacular arranque de la nueva etapa. Luis Enrique se permitió la licencia de prescindir de Jordi Alba, un jugador fijo desde hace seis años en la selección, con prestaciones altas y en un estado de forma actual magnífico. El técnico no aportó ninguna razón deportiva y su postergo solo cupo atribuirlo al deterioro de las relaciones personales cuando ambos coincidieron en el FC Barcelona.

Hay marcha atrás, aunque, ninguno de los dos actores, Luis Enrique y Alba, hayan reconocido problemas previos, cubriendo con una pátina de aparente normalidad una sinrazón denunciada por todos los medios. Procurada, por aquello de que “una imagen vale más que mil palabras” con un abrazo de los protagonistas ante los “ojos” de las cámaras.

Croacia ostenta la vitola de subcampeona del mundo, pero su rendimiento ha bajado en picado. Las prestaciones de Modric, Rakitic o Perisic no son las mismas y el centro delantero Mandzukic, rockero de mil batallas, ha dejado la selección.

El Maksimir Stadium se llenará absolutamente, tras el paréntesis del partido ante Inglaterra, que se disputó sin público a consecuencia de una sanción. Para los croatas es un partido de máximos, pues puede aún aspirar a jugar la Final Four en caso de victoria y sin tener descartado el revés del amenazante descenso en circunstancias de derrota.

Excluidos por Luis Enrique, Bartra y Nacho, decisión tomada sobre el madridista antes de su lesión que le mantendrá dos meses alejados de los terrenos de juego, el futbolista que tiene todos los números para acompañar a Sergio Ramos en el eje de la defensa será Íñigo Martínez, sobre el que pesa la duda de un descarte anterior por lesión, pero que no fue óbice para jugar con Euskadi. Ocurrió similar con Paco Alcácer, indisponible para la selección, pero que estuvo apto para enfrentarse – y golear – al Bayern de Münich con su equipo el Borussia de Dortmund.

El último antecedente en tierras croatas acabó con la victoria local por dos goles a uno. El pronóstico de hoy está en el alero. O así piensa nuestra pluma.

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