A bote pronto

Disgustan los tratos de favor de Zidane

Las relaciones paterno- filiales son, por lo común, muchas veces complicadas. Que el entrenador tenga a su hijo en su plantilla de fútbol, tanto lo son para el que manda como para el que obedece. Al margen de la coincidencia que supone que las dos generaciones tengan las habilidades suficientes para triunfar en el mundo del fútbol, esta es la razón por las pocas coincidencias de estos casos.

El Real Madrid cerró su triste campeonato de liga en Villarreal con el sorprendente debut de Luca Zidane, al que su padre impuso como tercer portero del Real Madrid y que defiende la portería del Castilla con luces y sombras. Para los detractores con más oscuridad que luz.

El entrenador Zidane ya tiene antecedentes de favores paternos, pues su hijo mayor Enzo debutó en partido oficial de Copa del Rey en el año 2016 frente a la Cultural Leonesa, al que hizo capitán del Castilla sin que le correspondiera por antigüedad tal jerarquía. Ahora, con veintitrés años, el centrocampista juega en el modesto equipo suizo del Lausana.

En el campo de La Cerámica, Zidane jugó con el equipo titular (Bale en lugar de Benzema) que dirimirá la final de la Champions League este sábado en la capital ucraniana de Kiev, a excepción de la portería. Propició, sorprendentemente, el debut de su joven hijo Luca como regalo de su vigésimo aniversario  acaecido esa misma semana, en perjuicio del titular Keylor Navas y del segundo posicionado de la escala Kiko Casilla, al que es posible privara de jugar su postrer partido como madridista.

El joven cancerbero francés, (Marsella, 13-05-1998) encajó dos goles, el segundo de los cuales en una extraña salida al límite del área grande. Ha querido desmarcase del apellido Zidane y se quiere hacer llamar Luca Fernández. De momento, con escaso éxito. Ha sido internacional por Francia sub 17, descartando las opciones, por ascendencia, de optar a jugar con España y Argelia.

En la recámara quedan sus hijos menores Theo Zidane y Elyaz Zidane, también adscritos a los equipos formativos del Real Madrid. Theo, de 16 años juega en el Cadete A, mientras que Elyaz, de 12 años, milita en el Infantil B.

A vuela pluma, nosotros recordamos el primer caso de encuentro de padre e hijo en la dinastía Kubala. Ladislao Kubala, ídolo barcelonista perpetuado en la estatua en el Camp Nou, siendo entrenador del RCD Espanyol hizo debutar con solo dieciséis años a su hijo Branko Kubala (10-01-1949, Šahy, Eslovaquia, 25-02-2018 ,Reus).

Johan Cruyff hizo debutar a su hijo Jordi Cruyff en el año 1994 y posteriormente haría lo propio con su hijo “político” Mariano Angoy, bajo palos.

El catalán Pep Moré, futbolista de la cantera del Barça que hizo carrera militando en el Valladolid, hizo debutar, ya como entrenador, a su hijo Xavi Moré en el año 2002. Años después conincidirán ambos en el Castellón.

Más reciente en el tiempo, en el curso 2008-09 y siguiente, coincidieron en el Getafe Michel González y Adrián González, que debutaría bajo la dirección técnica de su padre. Años después, en este último ejercicio, se han reencontrado en el Málaga donde recaló Adrián al extinguirse su contrato con el Eibar.

Retomando la dinastía Zidane, estamos convencidos que la decisión de Zinedine Zidane habrá disgustado al presidente Florentino Pérez, pero todo ello serán minucias si se consigue el objetivo europeo, en una final a la que llegan como favoritos tras acceder a ella bajo sospecha.

En un deporte que se barajan tantos millones de euros es exigible una profesionalidad al máximo y el primer nombre en la alineación del Real Madrid frente al Villarreal ha parecido producto de un enchufismo paterno- filial del todo improcedente. La excusa de que era el único miembro de la plantilla por debutar no cuela, ya que ha jugado regularmente en el equipo filial que era su principal ocupación. O así piensa nuestra pluma.

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