A bote pronto

Cuatro goles blaugranas como cuatro soles

Como cada año, se celebró en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, y van ocho ediciones, la jornada del “Soci solidari” en que el abonado cede su asiento al Club para que distribuya las localidades entre los núcleos de la población desfavorecida.

Se batió un récord de público presencial, en esta efeméride, que se elevó a la cifra récord de 76.398 aficionados, muchos de los cuales eran infantes, pese a lo avanzado de la hora nocturna por mor de las exigencias televisivas.

La Masia fue protagonista y la savia nueva no defraudó, en una alineación condicionada por la reglamentación de la Copa del Rey que limita su participación a un máximo de cuatro fichas simultáneas de los equipos filiales.

Antes del inicio, hubo un emotivo minuto de silencio dispensado a la memoria de Josep Lluís Núñez Clemente, presidente durante 22 años, desde el 1978 al 2000, en el día de su sepelio. El particular homenaje de Valverde al presidente Núñez, el ideólogo de La Masia, en el día de la fecha de su entierro, fue su apuesta por los chicos de “Mini”.

Esta jornada particular en el calendario futbolístico blaugrana, sirvió para renovar las caras de los asistentes, restando canas y arrugas cocidas en la temporalidad, en sintonía con la metamorfosis participativa operada en el terreno de juego.

FC Barcelona 4, Cultural Leonesa 1, protagonistas y goles

FC Barcelona: Cillessen; Semedo (Lenglet, min.62), Chumi, Vermaelen, Miranda; Oriol Busquets (Riqui Puig, min.55), Aleñá, Rakitic (Sergio Busquets, min.46); Malcom, Denis Suárez y Munir.

Cultural Leonesa: Palatsi; José Alonso, Vicente, Albizua, Viti (Nicho, min.77); Bernal, Yeray; Mancebo (Eneko, min.59), Hugo Rodríguez, Señé (Martínez, min.78); y Ortiz.

Goles: 1-0, min.18: Munir. 2-0, min.26: Denis Suárez. 3-0, min.44: Malcom. 3-1, min.54: Señé. 4-1, min.70: Denis Suárez.

Árbitros: Undiano Mallenco (comité navarro). Amonestó a Miranda (min.35), por parte del Barcelona.

El Barça venía de León con un mínimo resultado favorable, merced al gol postrimero de Lenglet que cazó con la testa un balón aéreo servido en golpe franco por Dembélé. Valverde apostó por una delantera novedosa, por inédita, con Malcom, Munir y Denis, con un centro del campo que emparejaba a Aleñá y Oriol Busquets y con Chumi y Miranda en la defensa. En la segunda parte concedió más de media hora a Riqui Puig, al tiempo que los dos cambios restantes eran para gestionar la participación de titulares.

Ese público festivo y entusiasta que hizo la ola desde las primeras de cambio, aupó al equipo, que tuvo que zafarse para superar el inicio intenso leonés que promovió dos ocasiones de gol.

Fue un partido serio en que el suplemento físico de los visitantes para mitigar la mayor calidad de los blaugranas fue haciendo mella en el transcurso de los minutos.

La belleza del gol quedó puesta de manifiesto en las cuatro dianas barcelonistas. Pasado el primer cuarto de hora, Denis sirvió a Munir que se gira en el área y se procura espacio para un remate con la derecha con la fuerza y colocación medida que sorprende al guardameta Palatsi, tardo en la reacción, para cerrar con brillo una larga jugada colectiva iniciada en Chumi.

El segundo tanto, antes de la media hora de juego, es obra de Denis Suárez en una jugada “made in Coutinho”, que busca el espacio interior y dispara al palo largo con precisión. Al filo del descanso, a una asistencia de Rakitic al área, la pone rúbrica Malcom con un excelente salto y movimiento de cuello, marcando los tiempos en el aire, para situar el marcador de 3-0 a la media parte.

En la segunda mitad, la Cultural no perdió la compostura y tuvo el honor del gol que firmó el catalán Señé al recoger un centro procurado por un despeje poco afortunado de Cillessen. El meta holandés tuvo alguna intervención de mérito en el partido y dio cierre a un récord personal de más de quinientos minutos consecutivos imbatido en Copa del Rey.

Saltó al césped Riqui Puig, la gran esperanza blaugrana y el canterano revolucionó el partido en el último tercio, con su fútbol de combinación. El menudo futbolista, con su técnica, visión de la jugada e intensidad participativa, recuerda a los añorados Xavi Hernández y Andrés Iniesta, salvando las importantes distancias. Futbolistas, éstos, a los que ha recordado con gran elegancia Luka Modric – junto a Wesley Sneijder -. al recibir el Balón de Oro, que rompe la hegemonía de una década marcada por Leo Messi y Cristiano Ronaldo.

Riqui Puig filtró un gran pase interior a Denis que el gallego controló y se hizo espacio para rematar esquinado para repetir gol que cerraba el electrónico del Camp Nou.

La fiesta quedó aguada por la lesión de Malcom al que se le dobló el tobillo derecho y tuvo que abandonar el terreno de juego en los últimos minutos. El brasileño volvió a marchar llorando, pero si ante el Inter fue por la emoción, consecuencia festiva de su importante gol, esta vez sus lágrimas imploraban tristeza y rabia por la fatalidad. Esperemos que todo quede en un esguince.

Si la esencia del fútbol son los goles, se registraron un total de cinco, con desigual reparto para satisfacción de las expectativas de la agradecida y expedita grada. Y las cuatro dianas blaugranas revalidaron en belleza plástica y en las meritorias aportaciones de los futbolistas ejecutores. Ahora a pensar y preparar el derbi barcelonés de liga a celebrar este sábado en Cornellà – El Prat. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça Universal

Twitter_@albertgilper