A bote pronto

Cristiano Ronaldo usurpa titulares al triunfo del Real Madrid

Los horarios del Valencia CF y del Real Madrid se solaparon a las nueve de la noche en una audiencia que competía, además, con los informativos principales en audiencia (Telenoticies en Catalunya y el Telediario de TVE).

Tras los titulares de avance del telenoticies, observamos la gran superioridad del Real Madrid sobre la Roma y ya pasamos, para quedarnos, a la retransmisión desde Mestalla, donde la Juventus ganadora de siete scudettos consecutivos era bastante superior al Valencia, aunque sus ocasiones de gol eran marradas con escarnio. Principalmente, una de Samu Khedira a boca de gol que disparó por encima del travesaño, poco antes de retirarse lesionado.

La jugada del partido y de la jornada llegó cuando no se habían cumplido el primer tercio de partido. Concretamente al minuto 28 de la primera mitad, cuando Murillo y Cristiano Ronaldo se enzarzan sin balón y la acción concluye con la caída del jugador colombiano sobre el césped valencianista.

El juez de banda ayudó al colegiado Félix Brych a tomar la decisión de expulsar a Cristiano Ronaldo con roja directa. En la acción se advierte como el portugués da un manotazo al pecho del defensor y le tira del cabello, todo ello con levedad. Suficiente para aplicar el reglamento a rajatabla y mostrarle al ex madridista la tarjeta roja directa, que le puede suponer una sanción de no menos de tres partidos.

Cristiano Ronaldo se marchó enojado y lloroso al túnel de vestuarios, no sin antes reiterar el mantra: “Yo no he hecho nada”. El jugador estaba siendo muy increpado por el público local desde el inicio, recordando su pasado madridista.

En clave individual, la punición para el futbolista de Madeira iba a ir en aumento, pues el conjunto bianconeri marcaría dos goles de penalti por mediación del centrocampista Pjanic, uno al final del primer período y otro al inició de la reanudación. De haber estado el luso sobre el campo, la posible gloria de los lanzamientos le hubiera correspondido.

Con diez, los turineses fueron tan buenos como con once, hasta el punto que Massimo Allegri tuvo que esquivar con elegancia en rueda de prensa una pregunta malévola: “¿Es mejor la Juve sin Cristiano?”.

El marcador acabó con ese dos a cero, porque Dani Parejo, que concedió el primer penalti, falló el lanzamiento a favor de su equipo en los últimos compases.

La expulsión de Cristiano Ronaldo es la undécima de su carrera, pero la primera en la máxima competición continental. Durante nueve años el jugador ha vestido la camiseta del Real Madrid que pareció le otorgaba patente de corso para que sus acciones fuera de reglamento no le pasaran factura. No se le escapó tal circunstancia al periodista italiano que inquirió al entrenador piamontés: ¿Cristiano Ronaldo ya sabe que no está en el Madrid? La respuesta evasiva estuvo en la línea de prudencia del profesional que sabe administrar un triunfo: “…Nos hemos sabido organizar.”.

En la zona mixta, Cristiano Ronaldo rehuyó de las preguntas de la prensa. Noche aciaga para el portugués que aún se ve perjudicado por la comparativa más cruel. El día anterior Leo Messi había marcado por triplicado y desigualaba a su favor el empate a siete hat-tricks. En la simultaneidad del tiempo, Mariano, el nuevo “siete blanco”, marcaba un magnífico tanto en los minutos que le concedió Lopetegui y sus estadística personal refleja un gol cada 54 minutos. En el estadio Santiago Bernabéu no echaron en falta al último “The Best”.

A Cristiano Ronaldo aún le quedan jornadas felices en su calendario deportivo, de ello estamos seguros, pero no olvidará esta fecha del 19 de septiembre 2018. Sin él, su equipo no ha notado la inferioridad numérica y marcó los dos goles que significaron su justa victoria en Mestalla. También sin él, el Real Madrid ha marcado tres goles a la Roma en un cómodo triunfo redondeado por su sustituto. Bien pensado, bajo ese prisma, su lagrimal flojo quedó justificado. O así piensa nuestra pluma.

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