A bote pronto

Crisis profunda en el Real Madrid

Partido a partido estamos asistiendo al hundimiento del Titanic blanco, trasatlántico que capitanea con poco oficio Julen Lopetegui. Hubo menester la desgracia del presidente blanco que cosechó negativas en las primeras opciones ante la espantada impensada de Zinedine Zidane.

La falta de ética del presidente y del entrenador con contrato con “la roja”, consumó esa transferencia de banquillo, cuya primera consecuencia resultó el mal resultado español en el Mundial de Rusia en la improvisada suplencia por Fernando Hierro, un empleado en la Federación, reconocido ex futbolista, pero sin currículo para el puesto.

Es más que probable que Florentino Pérez esté arrepentido de ese movimiento transgresor que indignó a la afición española y que ha creado animadversión al Club y a su persona, sin que, deportivamente, haya sumado beneficios a su entidad. El caso es que el futuro de Lopetegui como entrenador del Real Madrid pende de un hilo, en esa lucha por la supervivencia que acarrea que el titular del banquillo sea el primer señalado. Y este runrún tiene más recorrido, pues no se reanuda el campeonato hasta el día 20 de los corrientes en que el Real Madrid recibirá al Levante en un ambiente enrarecido.

El Real Madrid de Lopetegui está batiendo récords de incompetencia como traslucen sus cifras. Suma once partidos oficiales con más derrotas y empates que victorias. Lleva la friolera de 6 horas 49 minutos sin gol, desde que Asensio marcara en el estadio Bernabéu el único gol del partido que derrotó injustamente a un formidable RCD Espanyol. Esa sequía goleadora, camino de récord absoluto solo tiene antecedentes en los años 1982 y 1985, que acabaron con la destitución, ipso facto, de los inquilinos del banco, Boskov y Amancio.

Después de la inoperancia en casa ante el Atlético, se registró el descalabro en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, la pájara en Moscú frente al CSKA, donde encajó un gol en el primer minuto al que no supo responder y, esta vez, en el estadio de Mendizorroza donde el mazazo en forma de gol lo recibió en el minuto “noventa y ramos” leemos en los memes jocosos que distribuyen las redes.

El equipo del Real Madrid ha perdido la brújula, está desnortado y Lopetegui más perdido que un gato en un garaje. Esta vez, pese a la obligada baja de Isco, urdió que había que purgar a Asencio en el banco, sin que ello representara una oportunidad para Lucas Vázquez, carne de banquillo que, sin embargo, quiso llevar a la convocatoria nacional de Rusia.

La permuta de Asensio por Ceballos, dibujó al equipo bajo el patrón del 4-4-2 con las dos puntas para Bale y Benzema, ambos cuestionados. El galés por sus enigmáticas lesiones que volvieron a reproducirse y el francés por su falta de instinto goleador.

A diferencias de otras oportunidades, esta vez el Real Madrid comenzó enchufado y tuvo tres aproximaciones peligrosas en los primeros ocho minutos, una de ellas finalizada con un tiro de Ceballos en el que Pacheco, ex madridista, respondería con una gran intervención y que sería la única en una tarde plácida.

El guion se alteró en el minuto nueve cuando Ramos propinó un codazo intencionado a Calleri y que el colegiado Latre arbitró como falta del delantero y sin que el VAR, con el colegiado Melero López al frente hiciera notar esta incidencia.

De ese choque salieron chispas, aunque ambos futbolistas acabaran incólumes sobre el terreno de juego. Pero sirvió para que el abroncado Ramos enardeciera a la grada, con muchas butacas vacantes, pues el Real Madrid ya no llena los estadios como antaño, y los vitorianos se vinieran arriba y compitieran en igualdad. Registramos una pintiparada ocasión un poco antes de la media hora, en un balón que Varane rechaza bajo palos impidiendo el remate de Jony y con Courtois rebasado.

En el segundo acto, más de lo mismo. La horizontalidad del juego visitante no aportaba peligro y eso a pesar de la entrada de Mariano, Asensio y Vinicius. Toda una artillería sin pólvora. Los madridistas quieren la pelota al pie y solo el nuevo Odriozola ataca los espacios.

La mejor ocasión del partido la protagonizaría Jony en un contraataque (minuto 76) y en   larga carrera junto a Varane, que concluye con un disparo cruzado que lame la cepa del palo izquierdo de Courtois y que parece toca el balón con la punta de los dedos. Sin embargo, el colegiado no le concede el honor y gloria de la intervención, al no señalar el preceptivo lanzamiento de córner.

Llegamos al último segundo y a un saque de esquina cerrado no responden los 199 centímetros de altura de Courtois. Brassanac devuelve el balón al primer palo donde el bravo capitán, Manu García, recuperado del banquillo remata de cabeza a la red. No hubo tiempo para reanudar el juego. La parálisis blanca se había consumado y castigaba tanta dosis de incompetencia.

La crisis del Real Madrid puede incrementarse en esta jornada dominguera si el Barça gana en Valencia. A priori, este ridículo merengue perjudica las opciones blaugranas, al saberse los jugadores blaugranas menos exigidos, ya que les basta un empate para seguir liderando el campeonato e, incluso, una derrota le mantiene por encima del Real Madrid. Jugarán también sabiendo el resultado del Atlético que debe vencer al Betis para poder aspirar al liderazgo.

Remotamente, aún puede ser líder el Real Madrid, si el Atlético no gana al Betis y el Barça sucumbe por más de cinco goles en Mestalla ante el Valencia CF.

Gasteiz-Vitoria celebra una gran victoria de su equipo de fútbol, la SD Alavés. Han transcurrido 87 años desde la última de 1931, donde el Real Madrid y su portero, el mítico Ricardo Zamora, encajara dos goles.

A todo esto, Cristiano Ronaldo marcó en la victoria a domicilio de la Juventus. La venganza se sirve fría, pero el de Madeira no estará para pleitos y reivindicaciones verbales, acuciado con otros problemas de enjundia mayor y que atañen a su vida personal. O así piensa nuestra pluma.

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