A bote pronto

El campeón Barça sigue invicto

El Real Madrid no estuvo a la altura de su historial deportivo. Negó el pasillo al campeón y transmitió pobres valores deportivos al universo televidente calculado en quinientos millones de habitantes en el planeta Tierra.

FC Barcelona 2 Real Madrid 2, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; Busquets, Rakitic, Iniesta (Paulinho, min.58); Coutinho (Semedo, min.46), Messi y Suárez (Paco Alcácer, min.92).

Real Madrid: Keylor Navas; Nacho (Lucas Vázquez, min.68), Varane, Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos (Kovacic, min.84), Modric; Bale, Benzema y Cristiano Ronaldo (Asensio, min.46).

Goles: 1-0, min.10: Luis Suárez, 1-1, min.15: Cristiano Ronaldo, 2-1, min.52: Messi, 2-2, min. 72: Bale.

Árbitro: Alejandro Hernández Hernández del colegio canario.

Incidencias: Casi lleno con casi 98000 personas que cubrían el aforo del Camp Nou.

El ambiente en el Camp Nou era de fiesta para celebrar la consecución de la vigésimoquinta liga, alcanzada con insospechada autoridad y solvencia. El objetivo principal blaugrana se ha conseguido, que no era otro que mantener la racha de imbatibilidad en esta liga y poder cerrarla en esa condición. En el sumatorio de campeonatos, ha logrado ensanchar el récord provisionalmente a 42 partidos.

Zidane, en contra de lo que preconizaban algunos medios locales de Madrid, alineó a su mejor formación. No en vano, en un “clásico” está en juego más que tres puntos. Valverde fue exigido por el entorno y jugó con Coutinho en ese puesto flotante que ha estado sin dueño fijo toda la temporada. No lo ocupó el punta Dembélé, pero tampoco el centrocampista Paulinho.

La actuación del joven colegiado lanzoreteño Hernández Hernández fue calamitosa, como podía ser previsible y es que no es noticia que en un partido que juega el Real Madrid el árbitro sea protagonista.

Su actuación cuestionó el juego y, posiblemente, el resultado. Mal posicionado, enredó mucho en el juego, perjudicando más al Barça por su juego en combinaciones cortas donde él era cortapisa. A vuela pluma y según llegados del Camp Nou, listamos los errores que nos ha parecido advertir, sin otras imágenes de las del directo en las gradas.

El partido no lo controló desde el primer minuto cuando condona una entrada de Rakitic a Casemiro, ya que el croata llega tarde. Sí lo hace con justicia con Nacho y Varane, pero no Bale que zancadillea por detrás a Iniesta.

Ya con uno a cero, pudo señalar penalti en una anticipación de Luis Suárez sobre la salida de Keylor Navas el cual toca el pie izquierdo del charrúa.

Una pugna entre Modric y Alba la soluciona el trencilla con una provocada reconciliación. No así en otro lance con Suárez y Ramos donde reparte tarjetas. Esta jugada nace en un codazo del camero, la aplicación de la ley de la ventaja para señalar posteriormente fuera de juego de Rakitic, cuando también medió en la jugada un brazo de Kroos en contacto con el cuero, en el área. Todo muy sui géneris.

La jugada clave en el desarrollo del partido fue la agresión impune de Bale sobre Umtiti que no fue penalizada y que merecía la tarjeta roja directa. Con cruel temeridad y voluntariedad, el galés marca los clavos en el gemelo del francés y el colegiado y el linier que estaba al lado de la jugada hacen vergonzosamente la vista gorda. Una jugada de riesgo que pudo tener fatales consecuencias. El Real Madrid debió quedarse en inferioridad, pero pasó al revés, un minuto después.

Marcelo, que al igual que el lateral Alba, siempre juega acelerado estos partidos, incordia a Sergi Roberto con el seguimiento sin el balón en la zona y el reusense le responde con un manotazo que Hernández Hernández interpreta como agresión y le exhibe, ipso facto, la tarjeta bermeja.

Ya con el equipo barcelonista diezmado númericamente, hay una aproximación de Leo Messi que es frenada por Ramos poniendo la mano en el hombro del “diez” dentro del área blanca. Con nobleza, el rosarino no se tira para cobrar el penalti y finaliza la jugada sin éxito. Vería el delantero la tarjeta en una entrada impulsiva sobre Ramos, cuyos efectos exagera.

En el segundo tiempo, dio por buena la accion de Suárez que arrebata en posible falta el balón a Varane y que es previa al segundo gol del Barça, que pudo ampliar el score, pero el gol de Rakitic no subió al marcador al señalarse un milimétrico fuera de juego al croata que suscitó muchas dudas.

Debió expulsar a Ramos, que ya tenía tarjeta, por una violenta entrada sobre Messi y pudo hacerlo momentos antes en otra alevosa entrada del también ya tarjeteado Nacho sobre Suárez. Sabiamente, Zidane rectificó al colegiado para poder seguir jugando en superioridad numérica haciendo salir a Lucas Vázquez por el lateral.

En el minuto 75, Alba hace una entrada imprudente a Marcelo y le derriba en el área. El colegiado pasa página y no señala la nítida acción de penalti.

El partido fue jugado con el ardor que se corresponden con estos choques, con independencia de que no hubiera nada en juego. Al final, el empate satisface a medias a las partes y hay que darlo por bueno.

El análisis más pormenorizado del juego queda para la próxima entrega.

El cierre del espectáculo fue la improvisada vuelta de honor de los futbolistas, con el protagonismo de Gerard Piqué que hizo de “speaker”: “Somos campeones de Liga y nadie nos ha hecho un pasillo, así que hoy nos lo hará nuestro cuerpo técnico”.  Así fue y así concluyó el acto. Pero habrá pasillos. Lo hizo ya el Depor en Riazor y lo harán, con toda seguridad, Villarreal, Levante y Real Sociedad. O así piensa nuestra pluma.

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