A bote pronto

El FC Barcelona no dice no a Neymar

En la temporada 2013-14 el FC Barcelona llevó a cabo uno de los fichajes más ilusionantes de su centenaria historia. El entonces presidente Sandro Rosell conseguía la incorporación del que ya se consideraba el segundo mejor jugador del mundo, por detrás del indiscutible “número uno”, que no era y es otro que el también barcelonista Leo Messi.

El fichaje estuvo plagado de dificultades con las negociaciones con el Santos, club de procedencia y con el Grupo DIS, propietario del 40% de sus derechos contractuales. Hasta el punto que los litigios aún son vigentes. El mediático fichaje aún tuvo un plus de heroicidad y morbosidad superior al ser arrebatado al Real Madrid de Florentino Pérez, el cual parecía mejor posicionado, ya que, incluso, había sometido al jugador a una revisión médica en suelo brasileño.

El futbolista brasileño defendió durante cuatro temporadas la camiseta blaugrana y deslumbró, pero siempre a la sombra de Leo Messi, con el que, sin embargo, mantuvo una relación cordial e, incluso, dependiente sobre el terreno de juego.

El jugador parecía blindado para la causa culé, con una cláusula de rescisión de 222 millones de euros, importe descomunal que no fue óbice para que el jeque Nasser Al Khelaifi extendiera un talón por esa cifra astronómica para llevarlo al P.S.G., club de su propiedad.

Neymar estaba a gusto en Barcelona, en Catalunya y en el seno de la plantilla, donde sumaba amigos entre los pesos pesados. No obstante, le motivaba el cambio para ser protagonista principal de la ascensión del cuadro francés a la cima europea y él a la conquista del premio individual del Balón de Oro.

Al tiempo, Neymar, también se alejaba de un país, España, que le perseguía judicialmente, habiendo tenido que declarar ante la Audiencia Nacional y que podía advertir sus desdichas en las hostiles relaciones Barça-Madrid y Catalunya-España.

Neymar en su decisión no contrastó suficientemente la falta de competitividad de un campeonato menor como es el francés y que el camino de la Champions League estaba muy trillado. Lesiones al margen, Neymar ha demostrado sus inmensas cualidades futbolísticas, pero no se han cumplido sus expectativas deportivas. Ni Balón de Oro, ni alzamiento de la “orejona”.

El doloroso, aunque lucrativo, traspaso de Neymar al P.S.G. algunos cuantos pocos rigoristas lo compulsaron como una reedición del “caso Figo” y advirtieron en la transacción una provisionalidad con el destino final a la casa blanca de Concha Espina.

A pesar de que hay un juicio pendiente en razón a un requerimiento económico del jugador al FC Barcelona, reclamándole un importe por la prima de fichaje, el caso es que Neymar lleva un tiempo haciendo guiños al Barça, añorando su pasado y apostando por su vuelta.

La marcha de Cristiano Ronaldo al scudetto italiano defendiendo la camiseta blanquinegra de la Juventus de Torino, avivó la reconocida pretensión de Florentino Pérez de fichar al brasileño y, de paso, saldar cuentas y desestabilizar el sentimiento culé, con el antecedente del referido “caso Figo” que había sumado al “caso Di Stéfano” de los años cincuenta.

El tiempo, ese factor que restaña heridas, ha aplacado impulsos y en la retina culé perduran los buenos momentos deportivos que deparó el futbolista en el Camp Nou. Su recuperación para la causa blaugrana sigue siendo una quimera, en base a las cifras monetarias que se barajan y al balance económico del Club catalán que no exhibe músculo opulento.

Neymar ya ha pasado un par de ocasiones por la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí y saludado a sus ex compañeros, con los cuales mantiene una excelente relación, como prueba la postrera referencia de la colaboración de Leo Messi, Gerard Piqué, Ivan Rakitic y Philippe Coutinho (compañero de seleçao) en unas grabaciones para su fundación infantil.

En las últimas fechas ni Guillermo Amor, ni Pep Segura han cerrado las puertas de regreso a Neymar. Han sido extremadamente cautelosos y su indefinición es para auscultar al entorno culé. Pesa la zozobra de que pudiera reforzar al rival por antonomasia.

En el entretanto, parece que han remitido un tanto los deseos de Florentino Pérez que apuntan a M’bappé como objetivo principal para liderar la renovación de la plantilla merengue.

El regreso de Neymar al FC Barcelona es muy difícil, pero ha pasado de imposible a improbable. Para abrir brecha con destino a la estación del Camp Nou haría falta que el futbolista retirara la demanda interpuesta y que hiciera unas declaraciones de contrición lo más verosímiles posibles.

Cuenta a favor con el beneplácito de la plantilla y la fragilidad de la memoria colectiva, que en el fútbol es especialmente débil, pues la inmediatez del éxito solapa desgarraduras pretéritas. O así piensa nuestra pluma.

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