A bote pronto

El Barça-Sevilla abre el curso oficial del fútbol español

Es novedad en España que la final de la Supercopa de España emigre fuera del país y lo hace cambiando el formato a partido único y en la plaza de Tánger. Misma ciudad que eligió la Federación Francesa el pasado curso.

Ya hace veinticinco años que la Federación italiana llevó esta Copa a Washington D.C. Ha tenido que ver y mucho en la decisión presente, que ha costado Dios y ayuda consensuar, la falta de fechas hábiles en razón de los compromisos de clasificación europea del equipo nervionense y de la gira americana del cuadro catalán para disputar la International Champions Cup.

El Sevilla juega la final sándwich, entre la disputa de la tercera ronda de clasificación para acceder a la Champions League con el Zalgiris Vilnius (1-0 en la ida en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán). Ello le otorga cierta desventaja competitiva respecto al FC Barcelona que accede más descansado y sin preocupaciones clasificatorias. Tampoco ayuda el recuerdo de la reciente final de Copa del Rey en el Wanda Metropolitano donde los barcelonistas aplastaron a los sevillistas y que el marcador reflejó con justa contundencia (5-0).

Al final han fructificado las gestiones federativas y en este partido se estrena oficialmente en el fútbol español el sistema de videoarbitraje, reconocido ya con las siglas VAR en inglés. La International Football Association Board (IFAB, por sus siglas en inglés) dio el visto bueno compulsando, en suelo marroquí, el funcionamiento de la tecnología requerida.

A última hora se le ha allanado el camino a Valverde y se ha ahorrado una decisión restrictiva. Las tres plazas de extra comunitarios las ocupan Arthur, Malcom y Arturo Vidal, ya que Coutinho ha liberado la suya al tener ya pasaporte portugués en razón a la nacionalidad de su esposa.

Respecto a la alineación, lo único que se sabe a ciencia cierta es que no jugará Sergi Roberto que cumplirá su cuarto y último partido de sanción, originaria del último “clásico”. El técnico tiene overbooking y no se sabe si confiará más en los que están más rodados por haber estado en la gira americana o por los mundialistas. Y en ese criterio puede estar también la elección del arquero.

Al Stade Ibn Battouta de Tánger volverá el campeón de Liga y Copa que ya acudió en el año 2012 para jugar una pachanga (8-0 con Messi de trigoleador). Los datos historiados nos indican que el FC Barcelona ha jugado en Marruecos en otras cinco ocasiones y ha sumado otros tantos triunfos, tres en Casablanca y dos en Tetuán. A significar las victorias contra los locales del Atlético Tetuán, en el año 1951 en el marco de una eliminatoria de la Copa del Generalísimo Franco y en 1952 en partido de la liga española. Ello a resultas de que la ciudad de Tetuán, igual que Tánger, estaban bajo el protectorado español.

La plantilla del Barça ha elegido para este curso 2018-19 a cuatro canteranos como capitanes: Messi, Busquets, Piqué y Sergi Roberto.

La afición marroquí es mayoritariamente del Barça como equipo de referencia europeo. Esta es la camiseta que lucirán más de 700 peñistas del Barça de las muchas que hay en el norte de África. Dentro de unas horas las veremos en las calles de Tánger y el próximo domingo a las diez horas (horario peninsular) en el El Stade Ibn Battouta en la final de la Supercopa de España.

Mañana ya escribiremos desde el Hotel en Tánger. O así piensa nuestra pluma.

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