A bote pronto

El Barça con mejor resultado que fútbol

El historial del Barça en el viejo y entrañable escenario del estadio de Stamford Bridge no invitaba al optimismo, con  cinco derrotas por una sola victoria. Tampoco, los fiascos del curso pasado en París y en Turín, 0-4 y 0-3 frente al P.S.G y la Juventus, respectivamente. La prevención quedó justificada por el vaivén del partido.

Chelsea 1 FC Barcelona 1, protagonistas y goles

Chelsea: Courtois; Azpilicueta, Christensen, Rüdiger; Moses, Kanté, Cesc Fàbregas (Drinkwater, m.84), Marcos Alonso; Willian, Pedro (Morata, m.82) y Hazard.

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; Busquets, Rakitic, Iniesta (André Gomes, m.91), Paulinho (Aleix Vidal, m.63); Messi y Suárez.

Goles: 1-0, m.62: Willian. 1-1, m.75: Messi.

Árbitro: Cüneyt Çakir (Turquía). Amonestó a Rüdiger (m.80) y Morata (m.86), del Chelsea; y a Rakitic (m.29), Suárez (m.76) y Busquets (m.90), del Barcelona.

Incidencias:Partido de ida de los octavos de final de la Champions League, disputado en el estadio londinense de Stamford Bridge con 37.741 espectadores en las gradas.

Las sorpresas las ofreció Antonio Conte

El entrenador italiano prescindió de jugar con delantero centro, por lo que tanto Morata como Giroud, calentaron banquillo. A la desesperada, le dio unos minutos al ex madridista, suficientes para acaparar una tarjeta de amonestación, malos modos e imprecisiones y sucumbir en un campo de hierba seca y alta, ardid propio de Mourinho y que la UEFA debería tomar nota. No pasó desapercibido para la televisión inglesa, que censuró la actitud del futbolista, poco implicado en el banquillo.

Conte se armó atrás con Azpilicueta de tercer central, Kanté secante de Messi, con dos puntas veloces como Pedro y Willian y un falso delantero centro como Eden Hazard. Ya en el cuarto minuto el belga daría el primer aviso a modo de disparo  desde el vértice lateral del área que se alejó por poco de la cruceta. Respondió Messi al cuarto de hora en una penetración por la izquierda con medido centro mal resuelto con un testarazo desviado en estático de un desmarcado Paulinho.

La posesión de balón era visitante pero el peligro real correspondía a los locales, que contabilizaban un disparo en falta bien atajado por Ter Stegen, tres tiros desviados y dos remates de Willian a los palos. El primero, al minuto 32 a la izquierda del alemán que hizo la estatua y el segundo, a su otra referencia, en el minuto 40 que requirió una estirada inútil.

El planteamiento especulativo del técnico italiano hacía condición a su formación en el catenaccio como entrenador de la Juventus y como primer técnico de la selección azzurra. La esterilidad blaugrana se manifestaba en el cierre de espacios, con ese ahogo en las nutridas zonas centrales que procuraban los blues maniatando sus evoluciones. El dominio era intrascendente  en zonas consentidas y la respuesta inglesa era más directa, aprovechando las pérdidas de balón, impropiamente frecuentes, de los centrocampistas del Barça.

El gol de Willian

Demasiados avisos para no obtener frutos y, a la tercera, fue la vencida. Pasada la hora de partido, Cesc lanza un córner en corto y Hazard ve desmarcado al brasileño que recibe en el balcón del área, se escora a su derecha eludiendo la tardía reacción de Busquets y envía en balón a la red en un ajustado e intencionado remate.

Valverde reaccionó y reforzó el franco derecho con Aleix Vidal, sustituyendo a un Paulinho limitado, al estar circunscrito por la pizarra a la franja lateral. El Barça intensificó ese dominio fútil e improductivo, en tanto que las contras del cuadro inglés seguían alimentando el desasosiego en la zaga.

Gol de Messi providencial

Christensen había regalado al inicio del match el primer córner al Barça en un impreciso pase horizontal, para repetir acción el central danés en el minuto 75. En esta ocación, con fatales consecuencias para sus intereses. Pase a la zona de nadie al que acude con mucha determinación Iniesta para compensar la mayor distancia del balón con respecto a Azpilicueta que se muestra lento y dubitativo y, además, equivoca la acción. En lugar de cerrar y esperar al delantero cubriendo la zona, pretende anticiparse y queda desbordado. El de Fuentealbilla tenía dos opciones de asistencia, una más adelantada a Luis Suárez y otra más atrasada a la carrera de Messi. Eligió la segunda y el astro agradeció el envió con un tiro certero al primer toque, que pareció más un pase a gol, al que no puede corresponder un Courtois vendido bajo palos.

La fase final de gol, recuerda la jugada de Alba-Messi que cerró, en el último suspiro, el marcador del Real Madrid 2 – FC Barcelona 3, de la liga pasada.

El Barça pasaba de un mal resultado a otro prometedor que le faculta como favorito a falta de los noventa minutos del Camp Nou el próximo 14 de marzo. Leo Messi se estrenaba como goleador en el Stamford Bridge, con protagonismo compartido con Iniesta. En la misma portería que la cita histórica del año 2009, con aquel “Iniestazo” en las semifinales que fue preludio de la final exitosa de Roma.

A estas alturas de la temporada, las piernas y el cerebro de los futbolistas blaugranas dan signos de cansancio. Puede y debe ser estacional y la reparación pasa por utilizar a los dos fichajes más caros de la historia del Club. Es la hora de Dembéle y Coutinho.

El arbitraje del turco Cüneyt Çakir estuvo en línea con su concepto. un tanto consentidor del fútbol de contacto y que los futbolistas barcelonistas le recriminaron en la final de Berlín frente a la Juventus en el año 2015 que representó el último título europeo culé. Se le reclamó un posible penalti de  Rudiger a Piqué, al que tiró del brazo derecho para impedir su remate con la testa. Son jugadas de difícil decisión y cuyo relieve lo otorgan los altavoces orquestados que las difunden y magnifican. También hubo una jugada previa al gol del empate donde Luis Suárez reclama pena máxima, pero que nos pareció una acción de juego excesivamente liviana para ser sancionable con la pena máxima.

El FC Barcelona salió bien librado de su visita a Londres. Tuvo como aliados a los palos, precisamente los que tantos sinsabores le están procurando este curso en que contabiliza 34 lanzamientos a la madera, la mitad de ellos de Messi.

La igualada premia, con creces, sus méritos. Quedan tres semanas para hacer un reset, atemperar sensaciones y hacer bueno el pronóstico que le proyecta para los cuartos de final de la Champions League. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper