A bote pronto

El Barça jugó con fuego, pero salvó las quemaduras

Esperábamos al Barça pentagoleador del Real Madrid y reconocimos al equipo que padeció su única derrota del curso en el estadio de Butarque frente al Leganés, en la misma Comunidad autónoma de Madrid.

Rayo Vallecano 2 FC Barcelona 3, protagonistas y goles

Rayo Vallecano: Alberto; Advíncula, Gálvez (Velázquez, m.68), Amat, Alex Moreno; Comesaña, Imbula; Embarba, Trejo (Álvaro García, m.57), Pozo; y Raúl de Tomás (Alex Alegría, m.63).

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets, Rakitic, Arthur (Arturo Vidal, m.65); Rafinha (Dembelé, m.51), Coutinho (Munir, m.65) y Luis Suárez.

Goles: 0-1: M.10 Luis Suárez; 1-1: M.33 Pozo; 2-1: M.57 Álvaro García; 2-2: M.86 Dembelé; 2-3: M.89 Luis Suárez.

Árbitro: Alejandro José Hernández Hernández (Comité Las Palmas). Amonestó a Amat (m.6), Raúl de Tomás (49), Velázquez (92) del Rayo; y a Lenglet (17), Alba (70), del FC Barcelona.

La proximidad geográfica, la empanada futbolística y el desarrollo del partido hasta el minuto 86 aportaban esa referencia negativa en el calendario. Las turbulencias duraron una hora, del minuto 26 al 86, para acabar en final feliz para los resultadistas que se conformen con el acopio de los tres puntos en litigio.

Un balón colgado por Alba y dispuesto por Piqué en posición de abrelatas preparó el remate cruzado de Dembélé en el minuto 86 y aún hubo tiempo, al filo de expirarse el cronómetro, para que el uruguayo goleador anotara su noveno gol en la liga al cazar en el área pequeña un centro de Sergi Roberto.

Se había reparado el desaguisado, producido por escatimar durante una hora, dos tercios de partido, el esfuerzo requerido.

Valverde jugó con su equipo de gala disponible, al repetir la elección de Rafinha como sustituto eventual de Leo Messi. Bien situado en el campo y con superioridad numérica en el centro del campo, impusieron los blaugranas su calidad técnica en los primeros compases y con una nueva confirmación de la prestancia de Arthur Melo.

El juego y las segundas jugadas eran del FC Barcelona que se hizo con el control absoluto del partido. El premio llegó puntual en un balón largo cruzado de Rakitic para la carrera de Alba que controla con precisión, penetra en el área y busca con su pase letal la llegada de Luis Suárez. Una acción brillantemente culminada en la que repite participación el lateral, siendo el ejecutor final variable, desde Messi a Coutinho. Ya acumula el hospitalense seis asistencias de gol.

El juego y las oportunidades hicieron advertibles un segundo gol que no llegó en esa escasa media hora inicial que dio paso a la inesperada y brava reacción local. Tras un primer aviso, llegó el empate en un excelente remate de Pozo a la cepa del poste, al recoger un balón regularmente despejado por Piqué y en jugada que Rakitic también salió en la foto.

El empuje rayista ocasionó nuevos sustos, si bien Suárez tuvo su oportunidad en un remate parabólico que encontró la oposición en el palo izquierdo del meta Alberto.

A Valverde no le gustó esa descomposición final y ya preparó la aparición de Dembélé en el descanso. En el segundo período, el Rayo obtuvo más recompensa y nuevamente tras advertencias previas con peligro real. Un centro desde la derecha del ataque y que el madridista cedido Raúl de Tomás se anticipa Piqué para rematar con la testa al palo y el rechace lo gana el recién incorporado al juego, Álvaro García, con la tímida oposición de Sergi Roberto.

El fantasma de Butarque, con la misma secuencia goleadora y reiteradas deficiencias, volvían a presentarse en el cuadro barcelonista. Así se presagiaba también desde las gradas casi llenas, con mucha presencia de aficionados barcelonistas de los contornos madrileños. Sin embargo, cuando menos se esperaba, el guion del partido nos deparó otras secuencias arriba relatadas.

Una hora de excelente fútbol de los hombres de Michel se quedaron sin premio, por el azar de un deporte que, a veces, te da y, en otras, te quita. El resultado responde a las leyes del fútbol y a la supremacía del gol que marca las estadísticas. Otros considerandos son condición y consuelo menor.

Además, para llegar a la victoria fue necesario que Piqué jugara a la desesperada de delantero centro, a lo “Alexanco”, que el txingurri abriera el campo con el velocista Dembélé, pusiera piernas frescas con Munir y más testiculina con Arturo Vidal.

Si cuando se juega deficientemente se consiguen los puntos en liza, el camino final se aligera al no producirse daños. Resulta esperable que, sobre esta victoria inmerecida, los futbolistas hagan examen de conciencia y reparen en los errores de actitud que les llevaron, en el modesto y parcheado recinto rayista, a apuros extremos. Un escenario donde, este mismo curso, otros equipos han goleado al vicecolista de la liga.

Al Rayo el destino le dejó sin recompensa inmediata, pero, sobre la base de su buen hacer, deben llegar los puntos para su salvación. Se lo agradeció su hinchada incondicional, que aprobó la contribución generosa realizada por su equipo.

El Real Madrid ganó al Real Valladolid con muchos apuros en un marcador engañoso, autogol incluido (2-0) y con el Atlético se incrementa la ventaja al no poder vencer al CD Leganés.

El Barça ya mira la Champions League con su visita a Milan para tratar de seguir imbatido ante el Inter y confirmar su clasificación. Leo Messi “amenaza” con acortar los plazos de recuperación y estar disponible, aunque sería mejor reservarlo para la próxima jornada de liga, donde el FC Barcelona recibirá al Betis, tras el tercer nuevo parón por el calendario FIFA. O así piensa nuestra pluma.

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