A bote pronto

El Barça eleva su distancia a dos dígitos

Había resucitado el Real Madrid a primera hora de la tarde con una goleada terapéutica al débil Depor, con un central del Fabril. Bale y Nacho levantaron el partido que empezó con el susto de un gol rival que acongojó a un público que había dejado muchas sillas vacías y que expresó sonoramente su malestar al primer contratiempo.

Cristiano Ronaldo, con el marcador ampliamente sentenciado marcó dos goles para maquillar su pobre estadística individual, a cuenta de recibir la caricia de la bota rival en su cara. Razón por la que abandonó el campo antes de tiempo ensagrentado y con la vista puesta en el móvil que solicitó al médico. Insólita percepción observada en un terreno de juego, aunque se sepa que el futbolista de Madeira vive en esa dualidad de goles e imagen pública.

En la noche, al Barça le tocaba el cierre dominical y contaba con la bienaventuranza en forma de tropiezos de sus rivales más inmediatos que son el Atlético y el Valencia CF, por encima del Real Madrid en la clasificación. Y no desaprovechó la ocasión para dar un nuevo golpe de efecto a la liga, consagrando su posición de único favorito para ganar la liga.

El impacto de la goleada casera blanca quedaba minimizado por una “manita” en Heliópolis y una exhibición de poderío blaugrana con Leo Messi en el doble papel de constructor y ejecutor.

Betis 0 FC Barcelona 5, protagonistas y goles

Betis: Adán, Francis, Mandi, Feddal, Durmisi, Javi García (Boudebouz, 77′), Fabián, Guardado, Tello, Joaquín y Sergio León (Rubén Castro, 72′).

FC Barcelona: Ter Stegen, Semedo, Piqué, Vermaelen (Umtiti, 43′), Jordi Alba, Busquets (Deulofeu, 81′), Rakitic, André Gomes (Paulinho, 65′), Sergi Roberto, Messi y Suárez.

Goles: 0-1: Rakitic (58′). 0-2: Messi (63′). 0-3: Suárez (68′). 0-4: Messi (80′). 0-5: Suárez (89′).

Árbitro: Santiago Jaime Latre (colegio aragonés). Amonestó a André Gomes (20′), Durmisi (50′), Feddal (66′), Luis Suárez (66′)

Incidencias: 53.426 espectadores en el Benito Villamarín asistieron el duelo correspondiente a la 20ª jornada de la Liga Santander.

Un primer tiempo de poder a poder

Quique Setién plantó cara al equipo de Valverde en un primer tiempo jugado de poder a poder, con un Betis exhuberante físicamente que le discutió todos los balones y ganó muchos de ellos en la división. El FC Barcelona contrarrestaba ese aluvión inicial con un posicionamiento táctico del 4-4-2 con la incrustación de André Gomes y la presencia de Sergi Roberto en la media, cediendo su puesto de lateral a Semedo.

En el transcurrir de los minutos, el juego tendía a equipararse y el mayor empaque de los jugadores visitantes daba las primeras señales. En esa propuesta, destacaban los porteros como primera pieza constructora. En ese hábitat, Ter Stegen dominaba el juego, en tanto que Adán, de una escuela más clásica, mostraba deficiencias para jugar con el pie.

El contratiempo blaugrana vino en forma de lesión muscular de Vermaelen que dio lugar a la precipitada reaparición de Umtiti. El belga, impecable en este mes y medio que ha cubierto la ausencia del franco-camerunés, notó un pinchazo y no pudo seguir la carrera a Sergio León. Lo mismo que le ocurriera a Umtiti con Iago Aspas, con la única diferencia que aquella jugada acabó en gol que proporcionó el empate al Celta y en ésta se conjuró el peligro.

Exhibición del Barça en la continuación

Tras unos primeros compases de ineria verdiblanca, los blaugranas, con Messi a la cabeza, tomaron el mando en plaza y en diez minutos destrozaron las ilusiones del cuadro bético y su bullanguera parroquia. Tres goles en los minutos que van del 58 al 68 y que dejaban por tierra todo el esfuerzo desarrollado por los locales en un sobreesfuerzo que había igualado las fuerzas, pero que ni siquiera había procurado ocasiones de gol en el marco de Ter Stegen.

La baraja se rompió un poco antes de la hora de juego. Triangulan Ter Stegen, Umtiti y Rakitic con André Gomes y Luis Suárez que traza una línea para la ocupación en carrera del croata, al que no sigue Fabian, para que supere la demarcación del área y asegure un remate ganador. De portería a portería, sin intervención de los futbolistas andaluces.

Empezaban a desmadejarse los locales, cuando Busquets rebaña un balón y lo cede en vertical a Messi, en posición ventajosa porque la defensa estaba saliendo, pero no lo suficiente para invalidar la posición del rosarino que define con precisión.

En pleno festival, cae el tercero en un remate de volea espléndido de Luis Suárez a centro de Rakitic y el cuarto y el quinto también se lo reparten los sudamericanos con un Betis totalmente entregado y un FC Barcelona que seguía mordiendo arriba en una presión alta, imposible de replicar por unos jugadores abatidos física y moralmente.

Antes del quinto gol del charrúa, se produjo la jugada del partido que llevó a la ovación de reconocimiento de la grada. La autoría correspondió a Messi que bajó a los aledaños del área propia para descongestionar el juego, con tres regates en movimientos giratorios y salir jugando el balón con un túnel a Guardado. Cerca de La Maestranza, la acción tuvo ese embrujo torero como en la franela del mejor Curro Romero. Sedó el balón con guantes en los pies, en un prodigio de técnica y habilidad.

Valverde cumplió con su aserto de que la liga es el objetivo principal. Dispuso de un equipo altamente competitivo e intervino activo en el desarrollo del juego desde el área técnica.

En el plano individual, señalemos que Ter Stegen estuvo sólido; Semedo, veloz y aplicado; Piqué, seguro; Vermaelen, y luego Umtiti, solventes; Alba, disciplinado en defensa; Busquets, de menos a más cuando Joaquín no pudo seguirle; Ratitik, omnipresente; Sergi Roberto, exultante; André Gomes, sobrio; Luis Suárez, incordiante y goleador y Leo Messi brillante. Tuvieron minutos Paulinho que dio oxígeno y Deulofeu que, por falta de arrojo y decisión, falló un gol bajo palos que le había servido de cabeza Sergi Roberto en una anticipación al defensa en el segundo palo.

El colegiado aragonés Jaime Latre tuvo algunos errrores. Hizo un arbitraje condescendiente para los béticos y severo para los blaugranas. Omitió un penalti cometido a Messi con el marcador resuelto.

Datos para la estadística

Los 21 partidos de liga invictos igualan el registro del curso 2009-10 del equipo entrenado por Pep Guardiola. Leo Messi con 19 tantos y Luis Suárez con 15 encabezan el trofeo Pichichi.

El Barça es líder solitario con 54 puntos, le siguen el Atlético con 43 puntos, el Valencia CF  con 40 y el Real Madrid con 35 puntos y un partido pendiente. Aún en la diferencia de goles se aprecia más la superioridad del FC Barcelona, que es máximo goleador con 57 goles y mínimo goleado, empatado con el Atlético con solo 9 tantos encajados.  El Barça registra un + 48 goles, el Real Madrid un +21 y Atlético y Valencia un +20.

Quedan 18 partidos, 54 puntos en juego. Solo una hecatombe puede variar el signo de los acontecimientos. Aunque el diferencial se acortará en la medida de que el Barça siga clasificado en las otras competiciones por eliminatorias y otorgue prioridades. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper