A bote pronto

El Barça aguó el año del mayor éxito blanco

Horas después de celebrar en Barcelona la llegada del 2018, volvemos a repetir estancia  en Madrid en estos primeros días del año que recién comienza. El ambiente deportivo de la meseta respira la realidad de los últimos fracasos por encima de la recopilación exitosa del año que acabamos de despedir.

Los atléticos alternan la decepción de la eliminación europea de la máxima competición con la ilusión de su nueva casa de campanillas y las incorporaciones de Vitolo y Diego Costa, mientras que en sede blanca los malos resultados del presente ensombrecen los títulos recopilados en el curso.

El Real Madrid repitió triunfo en la Champions League, como ningún equipo ha hecho hasta ahora, desde que en la temporada 1992/93 se estrenó la nueva competición europea. Sin embargo, tanto el cuadro profesional como su afición se hallan en un estado dubitativo de confusión.

En el partido cumbre de la liga, Zidane renunció a sus ideas identitarias y, vanamente, quiso revertir un acto cobarde en una suicida acción valiente. Apuesta que perdió grotescamente y quedó en evidencia ante su afición y los ojos de todo el mundo del fútbol. Pretendió nadar contra corriente y se ahogó en el intento al desnaturalizar al equipo al que despojó de sus esencias futbolísticas.

Solo diecisiete jornadas de liga, a dos del término de la primera vuelta, y el equipo merengue ya ha dejado en el camino la friolera de diecisiete puntos, consecuencia de siete tropiezos con tres derrotas, dos en casa ante el Betis y el FC Barcelona y una en Montelivi ante el recién ascendido Girona CF. Suma igualadas en casa ante el Levante y Valencia y en los desplazamientos al Manzanares y a San Mamés.

Demasiadas concesiones ante un Barça de Valverde compacto y sólido que se muestra imbatido en las tres competiciones que participa, único equipo que luce esa aureola, conjuntamente con el City de Guardiola.

Con un partido aplazado, a disputar en la vecina localidad sureña de Leganés, el Real Madrid se encuentra descolgado de la cabeza a catorce puntos, como cuarto clasificado y absolutament dependiente de la suerte del líder. Para muchos analistas, ya se apeó de la competición en pleno mes de diciembre.

Frente al Betis en el estadio Santiago Bernabéu se consumó una de las primeras decepciones. Su derrota por un gol en las acaballas del match supuso, además, la desilusión de no poder batir el récord que ostenta el Santos del mítico Pelé con 73 partidos marcando de forma consecutiva. Después ya ha sumado tres partidos más sin ver portería ante el Barça, el Athletic Club y el Atlético.

La delantera blanca, otrora de postín bajo denominación de origen formada por las iniciales de sus nombres reconocidos, la «BBC», solo suma seis goles en el campeonato, consecuencia de las incomparecencias frecuentes de Bale, de la pájara de Benzema encimado con las críticas hostiles de su público y de Cristiano Ronaldo, que solo aparece en versión europea.

Además, en Champions League se clasificó solo segundo en su liguilla, por detrás del Tottenham que le ganó con claridad en Londres y, antes, había empatado en Madrid, siendo muy superior en juego. En Copa del Rey, hasta el Fuenlabrada le arrancó un empate casero.

Este Madrid que, a pronosticar de su abundante prensa afín, iba a abrir una nueva época de esplendor, bascula en la confusión de su técnico que prolonga titularidades para agradecer pretéritos servicios prestados. Con la figura estelar de Isco Alarcón a quienes ya otorgaban el cartel de mejor futbolista español de la actualidad, precisamente el que Zidane descartó para el duelo en la cumbre.

Históricamente, las grandes derrotas en domicilio propio ante el FC Barcelona han pasado factura a los titulares del banquillo blanco, según recopila la historia. Le pasó a Luis Molowny en la 73-74 (0-5) -también tras un 0-4 en la Copa de la Liga 85-86-, Amancio Amaro en la 84-85 (0-3), Vanderlei Luxemburgo en la 05-06 (0-3), Juande Ramos en la 08-09 (2-6) y a Rafa Benítez en la 15-16 (0-3).

Otros sobrevivieron, bajo el paraguas de la conquista del título liguero, como fueron los casos de Miljanic, Di Stéfano, Mourinho, Ancelotti y Zidane. Jupp Heynckes fue la excepción, pues ni siquiera le computó a favor la consecución de la Champions League.

Barça y Madrid y la teoría de los vasos comunicantes, vuelven a cobrar fuerza. Mientras en Madrid observamos zozobra y pesadumbre, en Barcelona dejamos calma y tranquilidad, que se refleja en la amplia entrevista que el técnico Ernesto Valverde ha concedido a la televisión oficial del Club.

Hoy es el primer día laborable en que está abierto el mercado de invierno. El movimiento en vestuarios y en despachos irán a la par. El Real Madrid y Florentino Pérez necesitan un golpe de efecto, el FC Barcelona completar alguna carpeta por cerrar. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper