A bote pronto

Arthur Melo: Ha nacido una estrella

En la previa del Tottenham-FC Barcelona, las conjeturas sobre la alineación pasaban por el sistema que se eligiera del 4-3-3 o la vuelta al 4-4-2- Al dibujo táctico quedaba supeditada la alineación de Dembélé o Arturo Vidal.

Pero Ernesto Valverde tenía reservada una sorpresa determinante en el estilo de juego visionado sobre el mayestático estadio de Wembley, en forma de la alineación en el “once” titular del futbolista Arthur Melo. El gran resultado del Barça estuvo de acorde con la gran exhibición del mejor Leo Messi, paro también consagró a Arthur Melo que es la continuación del añorado tándem Xavi- Iniesta y ha de marcarle el sendero al técnico.

La presencia del brasileño trajo consigo un cambio de estilo, manteniendo el esquema del 4-3-3 pero de una forma mucho más elástica y, al tiempo, escalonada. El equipo estuvo mejor costurado (verbo de uso más argentino) con Arthur cerca de Busquets en el ancla y con Messi y Coutinho bajando a recibir. Más que un rombo, formaron unas dobles parejas que con gran visión de juego y excelente técnica dominaron la amplia franja del campo entre áreas. Lo que no fue óbice para que el omnipresente Messi también irrumpiera al área rival con cuatro recados, dos de ellos letales y otros dos con el palo de la portería como impedimento.

Este Barça se asemejó al mejor equipo de la historia. Valverde debe convencerse que la mejor táctica la dictan la calidad individual de los futbolistas. A los ya consagrados, se sumó Arhur Melo que se doctoró en la plaza londinense y ha llegado para quedarse.

El brasileño estuvo dinámico, reclamó el balón, estuvo solícito en las entregas y provocó el juego de ruptura con desmarques proyectados desde el mismo momento que asistía a un compañero con el cuero. Mostró técnica individual, visión de juego, esfuerzo generoso y no se achicó ante el juego físico británico.

Jugó 87 minutos, sumó 68 asistencias con más del noventa por ciento de precisión. El ensamblaje con Busquets lo demuestran las dieciséis asistencias recibidas (y catorce de Alba) y su conexión con Messi y Coutinho lo otorgan las cifras de trece pases al argentino y diez a su compatriota.

Todos estamos de acuerdo en que el futbolista se asemeja a Xavi Hernández, aunque su gran referente es Andrés Iniesta, del cual ha heredado el dorsal número ocho. Solo tiene 22 años, por lo que era niño cuando Don Andrés ya triunfaba en el Barça y reconoce el brasileño que imitaba sus jugadas y movimientos. El caso es que mezcla con los dos canteranos culés, pues sabe esconder el balón con recursos giratorios como el de Terrassa y conduce con verticalidad como el de Fuentealbilla. Obviamente, le falta recorrido para medir la comparativa, que es, al tiempo, un halago y una presión añadida.

El Barça ha encontrado la pieza que da equilibrio al equipo y evita que se rompa, priorizando el juego de posesión, jugando más en corto y con las líneas más juntas.

Es justo mencionar a su gran hacedor, que no es otro que el injustamente defenestrado Robert Fernández que se mantuvo contumaz en la apuesta, pese que el Club, que ya tenía a Pep Segura como su jefe, apostaba con otros nombres más garantes en el corto plazo, como Eriksen, Seri o Ander Herrera. Por este último, postulaba Valverde que ya conocía al jugador mancuniano del United de cuando coincidieron en el Athletic Club.

El entonces secretario técnico lo observó en la final a doble partido de la Copa de Libertadores entre el Gremio de Porto Alegre y el Lanús bonaerense del pasado año. Quedó prendado del futbolista y quiso conocer su entorno familiar. Se corresponde con la famosa e imprudente foto de Arthur investido con la zamarra blaugrana, que, con razón, tanto molestó a su Club.

Leo Messi fue de los primeros en publicar las excelencias del nuevo compañero y han pasado dos meses para que el reticente técnico le haya dado la alternativa. A nadie escapa que el “txingurri” es renuente con “los fichajes de club” como Yeray Mina o Malcom, sin ir más lejos.

Como efecto colateral es de reseñar el rendimiento superior de Coutinho situado en la media punta, complementándose con Messi y llevando de cabeza a la defensa contraria que teme el gran tiro de Coutinho en la media distancia y las conducciones de Messi llegando hasta la cocina con el balón cosido o sus irrupciones al área por sorpresa para el remate finalista.

En ese equipo ideal que jugó en Londres, con las ausencias obligadas de los titulares Sergi Roberto y Umtiti, los damnificados son Arturo Vidal y Dembélé, que tienen también vitola de titulares. El chileno ya ha dado rienda suelta a su decepción a través de las redes y el francés está a la espera de lo que acontezca en las nuevas fechas, con la muy probable titularidad en Mestalla ante el Valencia CF, en la que quizá sea obligado volver a hacer descansar a Luis Suárez, con su rodilla maltrecha.

Para los objetivos de la temporada se cuentan con todos los futbolsitas… que se pongan las pilas. O así piensa nuestra pluma.

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